Archivo del Autor: Cristina Camarena

Hummus

 

 
El humus es un paté de garbanzos típico de la cocina árabe, es sencillo de realizar y muy rico y sano. En casi todas las cenas con amigos alguien trae hecho de casa, es ya una tradición. Se puede acompañar con pan pita o con varitas de verdura cruda. Si no se quiere hervir garbanzos dejados en remojo la noche anterior se puede realizar con garbanzos de bote, aunque siempre sale mejor con la cocción casera.
Se trituran en la batidora 100 gramos de garbanzos, un par de dientes de ajo, un chorrito de limón, un par de cucharadas de tahina (pasta de semillas de sésamo) y una pizca de comino. Conviene probarlo y rectificar alguno de los ingredientes hasta alcanzar el sabor deseado. Al presentar se puede adornar con pimentón rojo y un chorrito de aceite de oliva. Para los niños se puede preparar una versión sin ajo y convertirse en una forma diferente de comer legumbres.
 
 

 

Siempre falta un calcetín

El fenómeno del calcetín perdido es común en todas las casas, ¿verdad? Siempre me pregunto adonde irán a parar todos esos calcetines que nunca encontramos, es algo digno de Expediente X.

Y hablando de fenómenos paranormales, hemos visto en bodenusa a estos tres dignos candidatos a película de extraterrestres. Mirad que sencillo es convertir un calcetín desparejado en estos simpáticos muñecos.
1. Dale la vuelta al calcetín y colócalo con el talón mirando hacia arriba.
2. Cose una W en la parte central del pie y corta el sobrante. Al darle la vuelta al calcetín esta W se convertirá en los pies del muñeco. No tires el trozo que te ha sobrado.
3. Rellena el calcetín y cose la parte de arriba, cortando la parte de la goma. En estos momentos tendrás la parte básica del muñeco, a partir de aquí solo queda añadirle los detalles a tu gusto. Con el sobrante de los pies se pueden coser brazos, y con la goma también sobrante orejas.
Podéis ver gráficos del proceso aquí.
 

Batería de cocina ecofriendly

 

 

Este es un tema recurrente, cómo cocinar con la comodidad de un sistema antiadherente pero libre de toxinas. Hemos topado con este fabricante danés, ScanPan,  productores de material de cocina antiadherente con certificado libre de PFOA. Parece ser que el ceramic titanium es casi tan duro como el diamante y, por lo tanto, prácticamente imposible de rallar o estropear. Además, su diseño es funcional y bello como suele ser el diseño escandinavo. El único problema es el precio pero, si son tan resistentes, a la larga puede incluso salir más provechoso: ¡cuantas y cuantas sartenes acaban en los vertederos a los pocos meses de comprarlas!
 

Calendario perpetuo

 

Este es un proyecto ideal para los amantes de la fotografía. Consiste en tomar fotos de los 31 números que componen un calendario. Llevaos la cámara allá donde vayáis, poco a poco iréis encontrando los números en distintos lugares con distintas tipografías. Haced fotos también de las letras que representen los 7 días de la semana y 6 fotos extra para rellenar los huecos y a partir de ahí realizad el calendario imprimiendo las fotos, cortándolas en forma cuadrada, plastificándolas si se desea preservarlas del polvo y uniéndolas con los clips que muestra la foto. Al mes siguiente se debe recomponer el conjunto para que cuadren los días. Un calendario original y único, no habrá dos iguales. Podéis encontrar más información en el tutorial de photojojo, así como los clips en venta en su tienda online.

 

 

Pintura de dedos casera

Foto Creative Imagen Creative Commons de mollypop.

 

3 partes de agua
1 parte de harina de maíz
Colorante alimenticio
 
Disolver la harina en un vasito con agua fría, hervir el resto del agua y retirar. Verter la mezcla y remover hasta que tome una consistencia espesa, luego añadir el colorante deseado. Dejar enfriar.
 
Con esta sencilla receta podéis tener pintura de dedos casera lista en unos minutos. Enseñadnos el resultado.
 

 

Un niño al piano

 

 

Acabamos de recibir esta maravilla de la tienda online jugarijugar, una replica de piano en miniatura. La foto no le hace justicia, aun es mas bonito al natural. Cuando lo vi no pude resistirme, es el juguete musical perfecto, alejado de los pianos que producen la mayoría de marcas comerciales, instrumentos de plástico con fanfarrias programadas infumables. No hace falta decir que a Biel le entusiasmó desde el mismo instante en que abrió la caja. Lo mejor fue que lo primero que hizo al sacarlo fue sentarse encima: ¡fallo técnico!