Archivo del Autor: Cristina Camarena

Cuscús sencillo

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Llámese cuscús, cocido, puchero, casserole… lo que está claro es que todas las culturas tienen platos tradicionales que consisten en un caldo de carne y verduras y un cereal para cocinar en la sopa resultante.

El cuscús (típico de Marruecos y Argelia sobre todo) tiene muchas versiones, se puede hacer con cordero, pollo o ternera, también se puede preparar sólo con verduras. Es un plato muy versátil, como suelen ser todos estos platos caseros. Se trata de adaptarse a las verduras de temporada o a lo que se tenga en ese momento en casa.

Hay tres peculiaridades que transforman un cocido de toda la vida en este plato: el cereal que se usa es el cuscus o sémola de trigo, va aromatizado con especias, y se acompaña de cebolla confitada y pasas. Con estos tres detalles conseguiréis un cuscus sencillo, aromático y sabroso, un receta ideal para el frío que se avecina y que corta con la monotonía de los platos que solemos preparar por costumbre.  

 

 

Los ingredientes que he usado en este caso son:

1 trozo de ternera para guisar

1 muslo de pollo

2 huesos de ternera

4 zanahorias

1 trozo de calabaza

un puñado de judias verdes

1 puerro

100 grs de garbanzos (en remojo)

1 cebolla

1 pizca de canela

1 pizca de mezcla de especias ras el hanout (incluye cúrcuma, cilantro, cominos, cayena)

 

 

Proceso:

En una olla preparamos el caldo con la carne, las verduras, y los garbanzos como si fuéramos a hacer cocido. Con el caldo resultante se remoja la sémola o cuscús (una parte de caldo por una parte de cereal) y se deja en un bol tapado durante 5 minutos o hasta que haya absorbido el líquido. Destapadlo y removed para que no quede apelmazado.

Aparte se corta la cebolla a láminas y se pone a confitar en aceite a fuego muy lento, junto con una pizca de canela y las pasas. No hace falta poner mucho aceite porque no hay peligro de que se pegue ya que la cebolla va soltando agua.

Si vais a comer todos, mayores y pequeños, separad el caldo en dos partes y poned especias en una solamente, o más cantidad en una que en la otra para tener dos versiones, una más fuerte y una más suave.

 

 

A mi hijo le gusta mucho, sobre todo las pasas, que son las primeras en desaparecer. Cuando hice la foto se trajo el también parte de atrezzo, y empezó ya a devorarlas.

Nualan Gunea

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Una de las cosas que más nos gusta en Kireei es conocer tiendas como la que os muestro hoy, Nualan Gunea. Muchos de vosotros la conoceréis pues Nuria, su propietaria, lleva ya algunos años ofreciendo este espacio para que artistas, artesanos y diseñadores emergentes puedan vender sus creaciones, tanto en la tienda que tiene en Durango (Bilbao) como online. El espacio Nualan es un referente para el handmade y no sólo es una preciosa y acogedora tienda, también alberga exposiciones, talleres, eventos, etc. Cómo me gustaría tener una como esta cerca, me convertiria en asidua seguro.

 

 

Nuria también es diseñadora. Seguramente es por eso por lo que la relación comercial entre ella y sus proveedores es cercana, muy de tú a tú, con la complicidad y el apoyo de quien sabe que hay detrás de todo este mundo: pasión e ilusión por crear otro tipo de productos de decoración, complementos de moda, ropa y arte en general. Aquí podéis ver una pequeña selección de lo que se vende en Nualan.

 

      

    Aroura                                                           Las sandalias de Ana                                      

 

        

      Zapaburu                                                         Elena Relucio

 

         

     Pica design                                                            Comopika

 

No debe ser fácil llevar a cabo una aventura como esta. Los negocios que más funcionan, como todos sabemos, no suelen ser de este tipo. Se necesita una fuerte vocación y amor por lo hecho a mano y todo lo que lo rodea. A Nuria no le debe faltar de ninguna de las dos, a la vista está.

 

No impact man

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No impact man es el blog de Colin Beavan, un hombre que se propuso en 2007 poner en marcha un experimento, junto con su mujer, su niña y su perro, para reducir su impacto al medioambiente tanto como le fuera posible. Para ello tenían que reducir lo que daña (la basura y el dióxido de carbono) y aumentar lo que beneficia (por ejemplo, limpiar las orillas de los rios, rescatar pájaros marinos, etc).

Empezaron con una semana y viendo como aumentaba su calidad de vida se aventuraron a probar durante un año. Entre las cosas que cambiaron se encuentran desenchufar casi todo, ir andando o en bici a todas partes, no consumir nada que genere basura, consumir productos locales, etc.

Esta iniciativa ha dado como resultado un libro, un documental y un proyecto: "no impact project", que recoge las experiencias de miles de personas que han decidido emprender el camino hacia el impacto cero durante una semana, para empezar. Como dicen en su presentación, lo que Colin y su familia han hecho no sólo ha contribuido a mejorar el medio ambiente, también les ha proporcionado una vida más sana, más feliz y más rica en aspectos que ni habían imaginado.

Solemos pensar que el progreso y la vida urbana no son posibles sin un gran gasto energético, pero iniciativas como esta demuestran que se puede simplificar la vida sin que por eso se acabe el mundo. Su enfoque es el siguiente: en vez de lamentarse por lo que dejan de hacer, se ilusionan con las novedades que les aportan su nuevos hábitos.

Como dice Colin, el cambio se ha de dar en las actitudes ante todo. En las ciudades se dan paradojas tales como coger el coche para ir al gimnasio y ponerte a caminar en la cinta transportadora. Hasta donde puede llegar la estupidez humana, ¿verdad?

 

 

 

 

Tarta de chocolate y nata

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Esta es la crónica de una accidentada tarta de chocolate para Kireei…

Hacía un tiempo que quería hacer una tarta de chocolate, de las clásicas, y mostrárosla. El resultado de mi primer intento fue una suela de zapato incomestible, me quedé corta con algún ingrediente. El segundo, todo lo contrario, en vez de un bizcocho esponjoso salió una especie de engrudo pastoso. Se podía comer pero era impresentable.

De repente vi esta receta en uno de mis blogs preferidos, Smitten Kitchen, y decidí probar. De clásico no tiene nada pero abandoné la idea de la tarta de toda la vida para cortar con el maleficio y la historia, ahora sí, tuvo un final feliz, aunque no exento de anécdotas. ¡Qué divertida es la cocina!

Esta tarta también ha tenido sus dos intentos. El primero fue digno de manual de Murphy. ¿Qué le puede pasar a una tarta con chocolate fundido que amenaza con desbordarse? Habéis acertado, la mitad cayó al suelo. ¿Qué puede ir mal cuando montas nata? Exacto, se me cortó.

Pero no cejé en mi empeño, esa tarta tenía que salir en Kireei. Y aquí la tenéis, con final feliz, en casa de Meisi. Nos juntamos el domingo pasado para preparar algunas de las sorpresas de esta semana y lo celebramos con la tarta, no sin algún tropiezo de nuevo. Fijáos en la nata, no pudimos montarla en condiciones, ¿verdad Jaume? Pero aún así, resultó ser una delicia, todo un acierto, sobre todo por la compañía y el buen humor. Sólo nos faltó Elena para ser perfecto. Ahora os explico cómo se hace esta galleta de chocolate y nata gigante, como la llamó Meisi.

 

 

Esta primera foto es del primer intento, el que acabó en el suelo, veis que está menos tostada. 

 

 

 

Ingredientes:

Un rollo de pasta brisa

Medio litro de leche

150 grs de chocolate en polvo

250 grs de chocolate negro para fundir

150 grs de nata para montar

Una cucharada de esencia de vainilla

 

Proceso:

Se vierte la leche en un cazo y se agrega el chocolate en polvo, como si fuerais a preparar chocolate a la taza. Cuando ya esté espesito agregáis la pastilla de chocolate para fundirla, y la esencia de vainilla. El resultado será un chocolate caliente muy espeso. No padezcáis, aunque parezca demasiado chocolate la tarta no es nada empalagosa. Mientras, habréis horneado la pasta brisa según las intrucciones del fabricante. Cuando las dos cosas se hayan templado vertéis el chocolate por encima de la masa y lo metéis en la nevera hasta que el chocolate se enfríe y se solidifique (la textura final es como de pudin, no es dura). Para acabar montáis la nata para cubrir por encima y lo decoráis con virutas de chocolate (cosa que no hicimos nosotros, otro olvido).

 

John&Fish

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Sentado, solo, en la montaña de Jingting


Los pájaros han tornado a sus nidos en bandadas
Perezosa, la última nube se aleja.
La montaña es mi única compañera
Ni al uno ni al otro nos cansa mirarnos.

Li Bai.


 

 

 

 

     

 

 

Sólo una poesía sublime como la del gran poeta Li Bai (701-762) puede acompañar estas imágenes de John & Fish (Taiwan) para las que la prosa se queda corta. Gracias a Lourdes y a Mati por este prodigioso enlace. No os perdáis el resto de la galería.

 

Bestiari poètic de Tati Cervià

 

 

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De nuevo, dos de mis pasiones unidas: la poesía y la música. Y un maravilloso hallazgo por pura casualidad, ¿no son estos los mejores? Os cuento…

Compré Bestiari Poètic de Tati Cervià hace un tiempo por puro impulso, sin tener referencia de ningún tipo. Algo me dijo que aquella portada con ilustraciones de animalitos que contenía poemas de Pere Quart y Josep Carner, entre otros, musicados a ritmo de jazz tenía que ser especial. Y no me equivoqué, no sólo le encanta a mi hijo sino que ha pasado a ser uno de los CDs que más disfruto en estos momentos. A menudo me pongo a cantarlo en el coche, cuando mi hijo me pide: "¡els animalets mami!". 

Ahora que ya se un poco más sobre esta joya, lo que más me gusta es lo que hay detrás: el deseo de una compositora de ofrecer a los niños música y textos de calidad. Esta genial combinación da lugar a un puñado de canciones divertidas, tiernas, alegres, musicalmente enriquecedoras. No se le puede pedir más a una grabación destinada a los niños y ojalá hubiese muchas más de este estilo.

A continuación una sesión fotográfica para enseñaros el CD en la que nos divertimos tanto como escuchándolo.

 

 

 

 

 

 

No dejéis de escuchar una muestra de sus canciones aquí.