Archivo del Autor: Cristina Camarena

Rincones favoritos

Hace poco uno de nuestros blogs favoritos, decor8, publicó una sección llamada favourite things donde algunos de los amigos y contactos de Holly mostraron sus rincones favoritos en casa. Estuve siguiéndolo porque lo encontraba muy entretenido e inspirador, y seleccioné unas cuantas para mostraros. ¡Mirad!

El propietario de este mueble de cajones, del blog ohhellofriend tuvo la genial idea de personalizarlos forrándolos de papel de sobres antiguos. ¿Os acordáis de esos sobres? Tampoco hace tanto tiempo que se utilizaban, aunque parezcan ya una antigüedad.

 

 

Esta preciosa tela que utiliza Englishmuse para cubrir un sofá es un antiguo y tradicional suzani de Uzbekistan. Este rincón de lectura se ha convertido en su favorito.

 

 

Este salón de matte stephens me ha encantado con ese maxiposter de la película del Gabinete del doctor Caligari.

 

 

La colección de CD mixes de parallel-botany. Cuenta Lisa que tuvo una época en la que se grababa recopilaciones de su música favorita en CDs y les hacía unas fundas artísticas con papel, collage, cartulinas, lazos, acuarelas… siempre encuentro inspirador el cariño y tiempo que le pone la gente a sus pequeños tesoros.

 

 

 

La colección de platitos de café de perfectbound, de quien ya hablamos aquí. Julie y Kathryn coleccionan platitos y tazas comprados en rastros o anticuarios. Se pueden colocar en cualquier rincón y realizar con ellos una composición de lo más decorativa.

 

 

¿Tenéis vosotros algún rincón favorito en vuestras casas, o algún objeto preciado con historia? Contadnos. 

 

100 gorros de lana en un año

 

 

Me admiran la iniciativa y generosidad que muestran algunas personas a la hora de hacer algo por los demás. Es el caso de Robyn Devine, una mujer a la que le gusta tejer prendas de todo tipo y condición para sus amigos y familia. En los últimos cuatro años ha tejido cientos de prendas y todas las ha regalado. Le gusta sentir que los suyos se envuelven de confort y calidez con algo que ha hecho con todo el cariño.

Hace un tiempo descubrió la organización warm woolies leyendo un blog y se dió cuenta de que había encontrado la horma de sus zapatos pues esta ONG dona prendas de lana tejidas a mano por voluntarios para niños en paises de climas fríos, junto con Land’s end, otra organización que suministra la lana. En septiembre de 2009 se propuso tejer 100 gorros de lana en un año para donarlos a orfanatos de Rusia y Kazajistán y así nació su proyecto one hundred hats.

Pero ahí no queda la cosa. Su reto personal es tejer 100 gorros distintos, no repetir ningún modelo. De momento ha tejido unos cuantos ya, siguiendo patrones, pero empieza a diseñar y crear modelos propios.

 

 

 

 

 

 

 

Como ella misma dice, esperamos que su viaje sea tan divertido como su idea, y desde aquí le damos la enhorabuena por una iniciativa tan original, creativa y solidaria.

 

Smitten Kitchen

A home cooking from a tiny kitchen in New York, with a focus on simplifying daunting recipes and being fearless in the kitchen.

 

Así se presenta Smitten Kitchen, uno de los blogs de cocina extranjeros que más me gusta, por no decir el que más. Por un lado, por el caramelo visual que representa, con esa sucesión de fotos cuya calidez te impregna de una sensación como de vuelta al hogar. Algunas fotos tienen una textura, color y luz tal, que se diría que son bodegones. Y por otro lado, porque comparto su filosofía culinaria de perderle el miedo a la cocina y simplificar las recetas enrevesadas que pueden desmoralizar hasta al más entusiata.

Como ellos mismos dicen: Huimos de las recetas complicadas o de los ingredientes pretenciosos, no hacemos aceite de trufa, ni cocinamos con sal rosa del Himalaya de 10$ el cuarto de onza. Y eso mismo pienso yo, el placer de cocinar solo es posible cuando el proceso es un paseo agradable y divertido, y no un campo plagado de minas o un dispendio excesivo. Y el resultado no hay más que verlo… Simplificar la cocina no significa desangelarla, más bien al contrario.

 

Coliflor con almendras, pasas y alcaparras.

 

 

 

 

Tarta de nectarinas

 

Pepita brittle (caramelo con pipas de calabaza).

 

Espárragos con chorizo y pan frito.

 

 

   

Espaguetis con tiras de calabacín.

  

Pastel rojo terciopelo

 

Envolver bocadillos

Siempre he tenido el mismo dilema a la hora de envolver bocadillos para llevar. ¿Qué usar que sea ecológico y práctico? Lógicamente, el papel de aluminio y el plástico no brillan por su sostenibilidad pero no se puede negar que es lo más practico, ya que si no es así, ¿cómo? ¿Con servilletas de tela a la vieja usanza? Se desmoronan y se separan las dos mitades de pan, quedando todo revuelto. ¿Con hojas de periódico? Sin comentarios.
He aquí la solución a todos mis males bocadillísticos: coser un hermoso y práctico envoltorio de tela. La tradicional y bonita servilleta pero con el punto práctico de los envoltorios modernos, ya que, al ir con cierre, el contenido se sujeta a la perfección. Seguid los enlaces para ver el tutorial completo. ¡Qué idea más brillante!
 

 

 

Visto en Craftzine.

 

 

Visto en Craftstylish.

 

Samosas para niños

Las samosas son unas empanadillas típicas de la cocina asiática, especialmente de la India. Se pueden encontrar en distintas formas: triangulares, media luna, o rectangulares y suelen estar hechas con pasta filo, una masa finísima de la que ya hablamos aquí.

El relleno también es de lo más variado, siendo el más común el de patata y guisantes, junto con especias como el curry, el garam masala, etc. Tenía ganas de hacerlas pues las he comido en un par de ocasiones y son deliciosas, pero como ahora no tengo acceso a tiendas con suficiente diversidad de ingredientes se me ocurrió simplificar la receta y hacer unas samosas para todos los públicos. Lo bueno que tiene la cocina es eso: la posibilidad de cocinar la receta exacta si así te apetece o bien inspirarte en la receta y adaptarla a tus gustos, posibilidades y ritmos. Este es el resultado, nos han gustado mucho. Probad.

 

 

Ingredientes:

Un paquete de láminas de pasta filo.

Dos patatas.

Dos zanahorias.

100 gramos de guisantes.

Una cebolla pequeña.

 

Se pica la cebolla y se pone a sofreir en una sartén. Mientras, se hierven las zanahorias, la patata y los guisantes. Cuando estos tres ingredientes estén preparados, machacad la patata y juntarlo todo en la sartén donde tendréis ya la cebolla dorada. Mezcladlo todo para que se incorporen todos los sabores y sazonad al gusto. Dejad enfriar. 

El siguiente paso es la preparación de la empanadilla doblando la masa de tal forma que os queden unos paquetitos triangulares. Se mete un poco de relleno con una cucharita y se cierran los triangulos mojando la masa con un poco de agua para que quede pegado. Se fríen en abundante aceite.

 

Podéis ver como se realizan las empanadillas en este video.

 

Cubrejarrones

¿Cuántas veces os han regalado un jarrón horroroso que habéis guardado en un rincón por pena a deshaceros de el? ¿Y que me decís de la típica caída de jarrón con su consecuente rotura y pegado? Aquí tenéis la solución a estos dos dilemas existenciales: un pequeño proyecto craft.

Esta puede ser una buena idea para iniciarse en costura y utilizar alguna tela a la que le tengáis cariño. ¿Qué tal aprovechar alguna prenda de vestir a la que ya no le deis uso? Yo tengo algunas faldas que se transformarían en preciosos cubrejarrones. Probaré algún día.

 

Visto en howaboutorange.

 

Y a esta idea ni siquiera se le puede llamar proyecto pues consiste en enfundar el jarrón en un calcetín. Y mira que suelen quedar calcetines huérfanos en casa, ¿verdad?

 

 Visto en designsponge.

 

Y esta es la que más me ha gustado, aunque para esto tendré que esperar un poco a aprender a hacer ganchillo. Lo ha hecho handmaid liset, junto con un montón de maravillas más en crochet.