Archivo del Autor: Cristina Camarena

Papel maché

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El papel maché, paper maché o papier maché es una técnica que consiste en realizar esculturas con pasta de papel. Normalmente se usa papel de periódico (una buena manera de reciclarlo), por su porosidad y, o bien una mezcla de agua y harina, o bien agua y cola, siendo la más adecuada la de empapelar paredes. El papel se corta a tiras y se moja en la pasta hasta que esté bien empapado, a continuación se pega sobre la superficie en cuestión y se deja secar. El molde donde pegar el papel se puede preparar con alambres o con objetos tales como cilindros, cuencos, esferas, dependiendo de la forma que se quiera conseguir. Una vez bien seco sólo nos queda pintarlo. Veamos algunos ejemplos:

 

Una curiosa iniciativa de una artista que realiza estas divertidas familias por encargo. 

Visto en Middleburg.

 

O esta pareja de tortolitos de enormes ojos para colocar sobre una tarta nupcial 

Visto en Fishstikks

 

Alebrijes, una artesanía originaria de México, de vibrantes colores y caprichosas formas, normalmente representando animales imaginarios. ¡Gracias Claudia por compartirlo!

 

 

Las dos imagenes del photostream de Flavio Pastor.

 

           También de México las tradicionales calaveras.

Foto CC de Gruntzooki.

 

                             Un detalle para Halloween.

Visto en Countryliving.

 

                            Esta técnica es ideal para manualidades con niños. 

Visto en artprojectsforkids.

 

¿Habéis hecho alguna vez una escultura en papel maché?

 

 

 

Quiche de brócoli y champiñones

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Si habéis hecho quiche alguna vez sabréis que es una receta relativamente sencilla y que da mucho juego, por sus posibles combinaciones, por representar un plato único y por poder comerse tanto en caliente como en frío. Las más conocidas son la quiche lorraine de origen francés, con jamón york o bacon, o la de puerros. Os voy a dar la receta de la que hice el otro día, con brócoli, zanahorias y champiñones. Probad con distintos ingredientes, tiene múltiples posibilidades, seguro que la incorporáis a vuestro recetario.

Algunas ideas: Con espárragos, cebolla caramelizada, calabacín, trozos de queso de rulo de cabra, espinacas, salmón ahumado, coles de bruselas, pollo, queso brie, boniato, tofu…

 

 

Ingredientes:

- Un rollo de pasta brisa.

- Media cebolla.

- Medio ramillete de brócoli.

- Una zanahoria grande o dos pequeñas.

- 125 grs de nata.

- 2 huevos.

- Queso emmental rallado (o el que más os guste)

- Una pizca de nuez moscada.

 

 

Proceso:

Precalentad el horno durante 10 minutos a 180 grados. Estirad la masa sobre una fuente de horno que vaya forrada con papel vegetal o untada de aceite y harina. Hay que pincharla un poco con el tenedor, cubrirla con papel de plata y poner algo que pese encima para que no hinche del todo. Mientras, picad las verduras y realizad un sofrito a fuego lento, añadiendo al final los champiñones. Con el agua que sueltan acabaran de cocerse las flores de brócoli y las zanahorias. Batid los huevos, y mezcladlos bien con la nata. Agregad el sofrito a esta mezcla y removed bien para que se incorporen los sabores. Añadid una pizca de nuez moscada.

Ya sólo nos queda retirar la bandeja del horno y verterlo todo por encima de la masa que ya estará precocida. Acabad poniendo queso por encima a vuestro gusto y metiéndolo en el horno durante 30 minutos a 180 grados.

 

Belula

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Después del verano tenemos el placer de volver a nuestra sección de entrevistas con Belula, una artista que realiza preciosos muñecos, broches, collares y fundas para Ipod con el fieltro como material protagonista. Detrás de Belula está Vanessa Egido, soriana de nacimiento que vive en Zaragoza desde hace casi seis años. Licenciada en Bellas Artes en la universidad de Salamanca, y diseñadora gráfica de profesión.

 

 

¿Cómo empezaste a dedicarte a las creaciones en fieltro?

Siempre que podía, hacía bisutería en mis ratos libres, ya que siempre me han encantado las manualidades. Descubrí las posibilidades del fieltro cuando todavía estaba en la universidad… ¡y me enamoré de su textura, de su colorido, de su versatilidad!.
Hace 3 ó 4 años nació "belula", la marca que daría nombre comercial a mis creaciones. Principalmente hacía broches, collares, pendientes…, pero hace ahora más de año y medio, empecé a hacer mis pinitos con la Singer de mi abuela. Y poco a poco, a pedales, surgieron los pequeños "beluñecos", unos seres tiernos y entrañables, hechos con tela y fieltro, poniendo muchísimo cariño y mimando cada detalle en los acabados.

 

 

¿Cómo comercializas y promocionas tu trabajo?

Pues empecé a través del boca a boca, entre amigos y familiares, intentando sacar un dinerillo para un viaje que quería hacer, y poco a poco fuí descubriendo el mundo de los blogs e internet. Ahí voy colgando mis cositas y la gente me escribe al mail haciéndome encargos. Últimamente ando investigando ETSY, pero con el inglés se me está resistiendo un poco.


¿Qué dificultades encontráis tú y otros artesanos a la hora de desarrollar vuestra actividad?

La primera dificultad que encuentro es compaginarlo con el día a día, ya que es una actividad que empezó como un hobby (siempre me han gustado estas cosas), y poco a poco ha ido creciendo. Los últimos años se me ha ido un poco de las manos, ya que no es mi trabajo principal, y los horarios laborales no me dejan dedicarle todo el tiempo que yo quisiera…
Y la segunda dificultad es el espacio. Me gustaría tener un espacio en el que poder tener todos los materiales y poder desarrollar mis creaciones sin tener que invadir comedores, habitaciones…, a modo de taller!. Y puestos a pedir… un local para poder comercializarlos!, ya que la venta a través de terceros se complica y no es demasiado fructífera. Todo depende del material que quieras vender.

¿Qué planes futuros tienes?

Planes tengo muchos, eso es bueno, pero creo que no es el mejor momento para desarrollarlos, pero ten por seguro que "Belula" está en ese futuro.

 

Deseamos que Vanessa siga desarrollando sus estupendas creaciones. Personalmente me encanta todo su trabajo pero me he enamorado de la ballena y su bebé que aparece en su blog. ¿Os animáis a buscarla?

Ojalá el talento creativo no se tuviera que ver limitado por razones materiales. Quizá el cambio debe darse principalmente en el aprecio al trabajo artístico y hecho a mano como primer paso para alejarse de las compras de productos de baja calidad, producidos en masa de manera totalmente inadecuada, y empezar a adquirir creaciones de artistas, para uso propio y para regalo, productos inmensamente más bellos y significativos. Gracias Vanessa, ha sido un placer charlar contigo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mi dulce tentación

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Mientras escribo esta entrada, cerca de la hora de comer, noto como la boca se me hace agua y mi mente viaja a los lugares donde se pueden degustar delicias como estas. Hay blogs de cocina que consiguen eso, y uno de ellos es Mi dulce tentación, un estupendo diario de cocina repleto de delicatessen como la que os muestro. Tiene, además, recomendaciones de restaurantes y tiendas, interesante información sobre bebidas y vivencias personales de su propietaria, que escribe cada entrada con mucho mimo y pasión. Disfrutad, y no le perdáis el ojo a este blog tan cuidado e inspirador.

 

                            Delicias de queso.

 

              Batido de coco en una isla bajo el mar

 

                            Ensalada de papaya y jamón ibérico.

 

                             Pan de plátano.

 

                            Mousse de chocolate.

 

Otros jardines en miniatura

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Internet es un medio donde se da mucho la serendipia o, como lo solemos llamar entre nosotros, las sincronicidades. Hace un tiempo os mostrabamos un entrañable proyecto de that artist woman para realizar un jardín en miniatura, días más tarde me topé con este otro espectacular minijardín y lo guardé en favoritos para mostrarlo aquí también, con permiso de su propietaria, Danielle Osfalg. Tiempo después volví a encontrarme esta foto en ohdeedoh, y pensé: "Internet es un pañuelo".

 

 

A partir de esta foto me picó la curiosidad y me puse a buscar otros jardines en miniatura. Los que veis a continuación son los que encontré. Pero aquí es donde se da la parte más azarosa del asunto pues unos días más tarde me encontré otro post, de nuevo en ohdeedoh, con la misma idea, buscar más minijardines que mostrar y con varios de los que yo también había encontrado. ¡Menuda coincidencia! Desde luego, está escrito que tengo que ponerme manos a la obra y crear el mío propio, porque aparte de esta curiosa casualidad, estas pequeñas joyas me parecen increíbles.

 

Un jardín de hierbas aromáticas en miniatura dentro de una carretilla de madera, visto en la preciosa tienda the wee garden.

 

Imagen CC de Kaptain Kobold. Está claro que cualquier miniatura que tengamos por casa puede servir para habitar estos pequeños y especiales lugares.

 

Otra estupenda tienda, miniature garden shoppe.

 

Barritas de muesli

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Aprendí a hacer barritas de muesli en un curso de cocina vegetariana hace un tiempo. La receta era para hacer turrón casero pero me di cuenta de que el mismo planteamiento se podía adaptar para realizar unas estupendas barritas de tentempié. Una buena idea para tener siempre algo sano que picotear entre horas, o para el almuerzo o merienda de los niños. Ideal también para hacerlas con ellos y pasar un rato divertido en la cocina. 

 

Foto CC de foodistablog.


Os doy una lista de los ingredientes que podéis utilizar para hacer vuestra propia combinación, ya que admite multitud de variantes. No os doy cantidades porque lo mejor es hacer pruebas con poco hasta dar con vuestra mezcla favorita.

- Copos de cereal.
- Pasas.
- Frutas desecadas.
- Frutos secos.
- Semillas.
- Sirope de arroz.
- Miel.

El proceso es el siguiente:

Mezclad en un bol todos los ingredientes excepto el sirope y/o la miel. Yo normalmente uso copos de avena, nueces, pasas, piña o cerezas desecadas y pipas de girasol y/o calabaza.
Calentad en un cazo unas cucharadas de sirope y/o miel a fuego lento para que no se queme, no pongáis mucho, la función de este ingrediente es la de apelmazar todo lo demás, por lo que no hace falta que sea predominante. Vertedlo en el bol y mezcladlo todo con la ayuda de una cuchara de madera o una espátula de silicona. Preparad una bandeja con papel vegetal (o, en su defecto, untadla de aceite de oliva) y colocad la mezcla formando un bloque liso, a modo de ladrillo. Lo dejáis enfriar y ya lo tenéis listo. A partir de ahí podéis ir cortando las barritas conforme las necesitéis.

Nota: Podéis agregar trocitos de chocolate y ya el éxito está absolutamente garantizado.