Archivo del Autor: Cristina Camarena

Tofu para niños

El tofu es queso de soja, por decirlo de una manera rápida. Se obtiene separando la parte sólida de la líquida de la leche de soja. Es un ingrediente algo insípido pero, como es poroso, absorbe los sabores de los alimentos con los que se cocina. Si queréis reducir el consumo de proteina animal el tofu es una buena alternativa, entre otras. Os voy a mostrar dos recetas sencillitas, para todos los gustos, pero ideales para los niños. Si se presenta de manera agradable y cercana seguro que se acepta sin reticencias. La segunda la hice ayer por primera vez y tanto a mi como a mi hijo nos encantó. Ha superado todas mis expectativas.

El plato que veis a continuación lo podéis llamar revuelto de tofu, aunque no lleva ni un sólo huevo. Se prepara con un sofrito de cebolla y tiras de zanahoria rallada (poned un pelín de agua a mitad de cocción si se os queda demasiado seco) y se agrega al final el tofu desmenuzado y una cucharadita de cúrcuma, la especia que le da el color amarillo. Por cierto, si no tenéis cúrcuma salid de inmediato a comprarla, es una buenísima alternativa al colorante alimenticio llena de propiedades muy saludables.  

 

 

La siguiente receta admite multiples variaciones, es ideal para jugar en la cocina. En este caso he preparado unas croquetas, pero se pueden hacer hamburguesas, albóndigas, filetes empanados, etc. La base es arroz hervido, y a partir de ahí podéis añadir algunos ingredientes más a vuestro gusto, además del tofu que va desmenuzado también. Primero he sofrito un poco de cebolla, a continuación he puesto el tofu y aparte he cocido el arroz. Lo he triturado todo junto con un puñadito de almendras y he obtenido una masa ligera, fácil de manipular. Para acabar las he empanado (harina, huevo y pan rallado), dorado en la sartén y listo. Dejad que los niños desmenucen el tofu con las manos, la textura es de lo más divertida.

 

 

Con el tofu se pueden hacer incluso postres. Este que os muestro no es mío ya que no he podido comprar tofu de seda, de textura mucho más blanda que el firme y más difícil de conseguir. Si tenéis a mano alguna buena herboristería o tienda de productos asiáticos probad a hacer estas natillas de chocolate. Solo necesitáis tofu de seda y un buen cacao en polvo. Se tritura en la batidora, simplemente. 

 

Foto de Eva Sung para The NY Times.

 

Reciclar revistas

Ya hablé aquí de mi tendencia a acumular revistas y la pena que da deshacerse de ellas. Por eso he ido recopilando ideas para reciclarlas y convertirlas en elementos útiles y decorativos para la casa. Os enseño algunos de los que he encontrado, seguid el enlace para ver el tutorial completo, pero todos se basan en ir plegando tiras de revista para más tarde coserlas o pegarlas. Nunca hubiera dicho que una humilde revista diera para tanto. 

 

Visto en thepinkcouch.

 

 
Visto en alittlehut.
 
 
 
Visto en craftstylish.
 
 
Visto en calico.
 
 
 
Visto en howaboutorange
 
  

Garabatos decorativos

Esta es la historia de la transformación de una hoja llena de puntitos, rayas y garabatos en seis imanes para la nevera, una tarjeta de cumpleaños y un marcalibros.

Estos estallidos de color los suele hacer mi hijo cuando quiere, como él dice, pintar truenos, relámpagos y tambores. Coge las ceras cuadradas (¡qué gran producto!) y "porrom, porrom, porrom, porrom, porrom".

Se me ocurrió que sería bonito guardarlo pues son sus primeros trazos sobre papel. Los forramos con plástico para que duren más tiempo.

 

 

La postal y el marcalibros se los regaló a su prima Julia, que cumplió hace poco 12 años, y los imanes los repartimos entre la familia.

 

 

 

 

Me sugiere Meisi otra buena idea: enmarcar la hoja entera o cortada en cuatro formando un gracioso conjunto de cuadritos.

Bocadillo de plátano y chocolate

Esta merienda es un tres por uno: un bocadillo, una fruta y un dulce. En tres cosas me he inspirado también: en la costumbre de mi abuela de comer pan con todo, en el helado de plátanos con chocolate que publicamos aquí, y en nuestros adorados bocadillos de nocilla de la infancia. Podéis probar con otras frutas, a casi todas les casa bien el chocolate. He pensado que es un bocadillo ideal para los niños pero este, me lo he comido yo.

 

 

 

¿Qué merendabais de pequeños? Yo recuerdo bocadillos de mantequilla y azúcar, bocadillo de leche condensada, de "tres gustos" … ¿Y vosotros? 

 

Moomah, una cafetería para niños

 

Desde que mostramos cosas bellas nos hemos topado con un montón de iniciativas, proyectos, y creaciones impactantes, pero esto que os voy a enseñar hoy me ha dejado boquiabierta y enamorada de pies a cabeza. Se trata de Moomah, un lugar lleno de dulce fantasía, maravilla y calidez, un lugar para el juego creativo, una acogedora cafetería, un aula viva, un escondite tranquilo, un oasis de arte, un lugar de encuentro en el barrio…

 

 

Me gustaría seguir traduciendo la descripción que hace Tracey Stewart de este maravilloso espacio en Tribeca, Manhattan, pero su presentación es demasiado larga para esta entrada. Básicamente cuenta que Moomah fue creado para dar a los padres la oportunidad de tener un lugar donde estar con sus hijos rodeados de creatividad, un lugar donde los colores estuvieran inspirados en la naturaleza, donde no hubiera colores primarios, dibujos de payasos, o música típicamente infantil. Un sitio para conectar, descubrir, nutrirse, crear, pararse y estar. ¡Mirad que preciosidad! Es como entrar en una casa en vez de en una fría cafetería.

 

 

 

 

 

 

En Moomah se realizan proyectos craft, exhibiciones, clases, etc. En la cafetería se sirve comida sana y divertida a la vez. 

 

 

 

 Todas las fotos son de Kim Cornelison

 

En este país donde los lugares pensados para los niños suelen ser rincones en cafeterías con islas de bolas, o castillos hinchables (espacios siempre segregados), un lugar como este sería como encontrar agua en el desierto. Ojalá cambie la tendencia, y los lugares de encuentro para familias dejen de ser la famosa hamburguesería de los arcos dorados y pasen a ser sitios más llenos de vida, cercanía y belleza, como este. ¿Os animáis a montar algo similar, dándole vuestro toque personal?, ¿hay algún lugar de este estilo en vuestro entorno?.

 

Botes para lápices

A principio de curso puede ser el momento idóneo para hacer unos graciosos botes para lápices, bolis, colores y, si se quiere ir más lejos, un recipiente con departamentos para otro tipo de material escolar, un "de todo un poco". Aquí tenéis algunas ideas para inspiraros.

 

Botes y cajas forrados con papeles bonitos, y con algún detalle como cuerdas, cintas…

 

Visto en ashleyannphotography.

 

                                 Personalizado con palabras.

Visto en rootsandwingsco.

 

Un bote hecho con palos de helado. 

 Visto en artprojectsforkids.

 

 

Un viejo juego de piezas reutilizado para hacer un original recipiente para bolis. 

Galería flickr de f&b

 

Una pequeña maceta llena con lápices adornados en el extremo con unas flores. 

Visto en thewriterstart