Archivo del Autor: Cristina Camarena

Memory game

 

 
¿Os acordáis de los juegos de memoria? Me ha cautivado la siguiente idea vista en el blog de Mer Mag que a su vez recoge del blog Calico. Esta artista transformó un memory game vintage comprado en eBay – el de Milton Bradley – en un bonito mural enmarcado. Como veis en la foto, el resultado es un precioso cuadro apto para cualquier espacio. El proyecto craft es relativamente sencillo, solamente hay que comprar un marco, pegar las tarjetas a un papel o cartulina de la medida del marco y colgarlo a la altura de los niños para que también disfruten ellos con los dibujos. Si utilizáis un adhesivo no permanente podréis volver a despegar las piezas y cambiar la organización si os apetece.
Decía relativamente sencillo porque no es fácil encontrar memory games vintage como el de la foto. Pero le he dado un pequeño giro al proyecto, he comprado un memory game del magnífico ilustrador Charlie Harper a través de Amazon UK con la idea de realizar un mural de la misma manera. Ya me ha llegado, mirad qué buena pinta tiene, ahora ya no se si guardarlo como juego o reconvertirlo en mural.
 
 

Guitarras blanditas (y no tanto)

 

Con estas guitarras se podrían tocar las más suaves y envolventes melodías. A mi hijo le encantarían dada su afición musical. Las vende esta preciosa tienda francesa: Little Circus.

 


 
The grateful thread  ha creado esta versión más en la onda de aquella mítica banda de rock con cuyo nombre crea ese ingenioso juego de palabras.
 

 

Cocktails decorativos

 

 

He comentado en otras ocasiones cuanto me gusta el collage, esa técnica a través de la cual la mezcla heterogénea constituye un todo bello y armonioso. Por eso me gustan estos estilos decorativos, vajillas compuestas por platos diferentes vista en re-nest y sillas diferentes alrededor de una mesa visto en design sponge. Un estilo ideal para los amantes del reciclaje, mercadillos, vintage, etc. Ojo, no todo vale, el eclecticismo no es un cajón de sastre, también requiere de gusto y estilo. Para muestra esta composición de platos para decorar una pared vista también en re-nest.
 

Tejer para relajarse

En una fiesta que organizamos con un grupo de amigos para regalarnos un pequeño detalle de amigo invisible en Navidad, lo que más me gustó fue una bufanda hecha a mano por una de las chicas.

Tejer vuelve a estar de moda, es el nuevo yoga, como afirma el artículo Tricotar aparecido en El País. Sobre todo en Nueva York, donde tiendas como Purl Soho se convierten en templos de peregrinaje para encontrar lo último en lanas. Existen, además, montones de blogs dedicados únicamente al arte de tejer. En Kireei os iremos dando algunas ideas para aquellos a quienes os apetezca tomar o retomar este hábito tan relajante y con resultados tan bellos y prácticos.
 

 

Imágenes Creative Commons de striatic.  

Las farolas de Nueva York

Como todo el mundo sabe, Estados Unidos es un país de contrastes. Es el territorio que más energía consume del mundo y, a su vez, el sitio donde más iniciativas verdes se ponen en marcha. Nos ha llamado la atención esta noticia vista en Inhabitat : la instalación de 300.000 farolas con bombillas LED de consumo supereficiente que supondrán un 25-30% de ahorro de energía. Estupenda noticia que compensa en algo los grandes consumos energéticos que se dan en aquella parte del mundo.
 

Flores para el día de la madre

He aquí una idea de regalo para el día de la madre hecho por uno mismo visto en hostess with the mostess. Podéis seguir este modelo o crear cualquier otro ya que la idea central es montar un centro de flores y añadirle los detalles, en este caso pájaros de papel y una cinta rodeándolo todo. Los pájaros se sujetan con palitos de piruleta y se realizan cortando la silueta elegida en cartón y en papel decorativo y pegando uno al otro. La cinta también se realiza con papel decorativo y se acaba el proyecto con una flor de papel en el centro o cualquier otro detalle bonito que se os ocurra o tengáis a mano. Fácil y más especial que cualquier regalo comprado a última hora en unos grandes almacenes, ¿no?