Archivo del Autor: Cristina Camarena

Katherine Marie

Navegando el otro día encontré el estupendo blog de Katherine Marie y me pasé un buen rato admirando sus fotografías, capturas de sus cuatro hijos sobre todo, junto con un sinfín de actividades y manualidades, muchas de ellas concebidas por el placer de hacerlas más que por el resultado, como juegos.

Su web profesional también me pareció preciosa, con todas esas imágenes como salidas de un mundo suave, de algodón, de pureza y fragilidad.
Aquí tenéis una muestra:
 
 
 
 
 
 
Aunque a mi las que más me han gustado son las de su blog, las que atrapan la espontaneidad de sus hijos, su actividad cotidiana, su disfrute al experimentar libremente con la pintura, la tierra, el agua, lo que de verdad importa cuando eres niño.
¡Gracias Katherine por compartir con nosotros tu arte y tus joyas!
 
 
 

 

 

Cómo hacer un compostador

Recientemente os hemos hablado de huertos urbanos aquí y aquí. Hoy os mostramos ideas para hacer compostadores y algún ejemplo de compostador comercial. El compostaje es un proceso a través del cual pequeños organismos vivos descomponen desechos orgánicos, hojas, hierba, etc. El resultado que se obtiene es el compost, ideal para el cultivo de plantas y hortalizas. Sea hecho a mano o comprado es una buena idea tener un compostador si se quiere cultivar en casa y hay soluciones para todos los espacios, así es que no hay excusa. El proceso de mantenimiento es bien sencillo: cubrir el compostador con los restos, añadir agua para mantenerlo húmedo y remover de vez en cuando.

 
El compostador más común es el hecho con madera de palets:
 

Visto en ehow.

 

También se pueden usar contenedores de plástico:

 

Visto en garden-composter.

 

Algunos compostadores comerciales:

 

De naturemill.

 

De smell free.

  

De tupperware.

 

Cocinar brócoli

 
 
El brócoli es uno de los alimentos a los que más investigaciones se le han dedicado últimamente. Un reciente estudio asegura que esta verdura puede prevenir el cáncer de estómago, así como úlceras y gastritis.
 
Yo no soy una apasionada de las coles pero el brócoli me gusta bastante y a mi hijo también, por eso lo tomamos dos o tres veces por semana, normalmente como acompañamiento hervido al vapor con un par de patatas, pero aquí os comento algunas posibilidades más, aunque no las únicas. Probadlo, veréis qué buen resultado.
 
Para todas estas recetas el brócoli se cocina previamente al vapor, si no tenéis una vaporera, pasaos por una ferretería y comprad un rejilla de vapor de las que se ponen en cualquier olla, van muy bien.
 
-         Brócoli gratinado: Preparadlo como la clásica receta de col gratinada, con bechamel y queso, y gratinad al horno.
-         Brócoli rebozado: Rebozad las flores de brócoli con harina y huevo o harina y agua, y freid en abundante aceite.
-         Pasta con brócoli: Hervid la pasta, hervid el brócoli, y juntad ambas cosas en una sartén con aceite y ajo. Removed para que se incorporen los sabores, añadid unas pasas y servid con unas semillas de sésamo por encima.
-         Ensalada tibia de brócoli: A un lecho de rodajas de patata, se le añaden las flores de brócoli aún tibias y tiras de pescado a vuestra elección, también cocinado al vapor. Cubridlo con una buena vinagreta.

 

Imagen Creative Commons de Churl.

Imanes de fieltro

Este proyecto de Molly’s sketchbook de Purl Bee me ha fascinado. Molly cuenta que es una enamorada del mar y de sus mágicas criaturas y que cuando se le presentó la iniciativa de hacer unos imanes de fieltro tuvo claro que iba a ser una escena marina. Aquí tenéis el resultado: anémonas, estrellas de mar, peces de distintos tipos, medusas, corales, etc.
Dadle un vistazo a la colección entera. El proceso y los materiales son bien sencillos: fieltro, hilo de bordar y unos imanes. Podéis descargaros las plantillas desde su web, a continuación se trata de copiarlas en el fieltro, recortar y coser. ¡Ojo!, el imán va dentro, y las puntadas de costura en la parte de detrás. Se puede exhibir como ha hecho ella en una tabla magnética azul simbolizando el mar o en la nevera.
A mi también me encanta el mar y todo su universo, por eso este proyecto me parece tan especial.

 

 

                   

 

 

 

Natascha Rosenberg

Natascha Rosenberg es ilustradora, creadora de softies y collages. Lo que primero me llama la atención de su arte es su fina ironía, la transparencia y alegría que poseen sus personajes y la complicidad que se adivina entre autora y obra.
 
Natascha estudió derecho pero al acabar decidió empezar a caminar en otra dirección, la del arte, pues siempre le gustó dibujar. Me gusta descubrir gente así, valiente, que no se deja llevar por la inercia, que decide qué tipo de vida quiere vivir aun a costa de no ser la más fácil.
Aquí tenéis una muestra de su trabajo:
 
 
 
 
 
 
 
También vale la pena darse un paseo por su estupendo blog donde su trabajo se entremezcla con sus viajes y recetas y por su photostream de flickr, donde podéis ver el resto de su obra y su tienda online.
 

La pasta y sus salsas

 

      

 

           

 

Una de mis comidas favoritas es la pasta, en todas sus formas, colores y sabores. Imagino que también es la favorita de la inmensa mayoría, pero es curioso el poco juego que se le saca cuando admite miles de combinaciones, como para no aburrirse nunca. Sin embargo, aquí en nuestro territorio, no se sale de las consabidas lasañas, boloñesa y carbonara, cuando lo ideal en cocina es experimentar y variar. Jugar en definitiva.
 
He visto este artículo en Chow y se me ha ocurrido darle un repasito a todas esas posibilidades, teniendo en cuenta que algunas formas de pasta combinan mejor con cierto tipo de salsas o cocciones. Me basaré en los tipos de pasta que encontramos aquí en los supermercados.
 
Al horno: lasaña, macarrones, espaguetis, canelones junto con salsas con base de tomate y gratinado de queso.
 
Aceite/mantequilla: tallarines, espaguetis, macarrones, raviolis. Esta salsa es de las más sencillas y rapidas y la mas conocida es la aglio, olio e peperoncino: ajo, aceite y guindilla.
 
Nata/queso: macarrones, espaguetis, tallarines, espirales, conchas. Estas salsas son muy ricas, aunque quizás un poco cargantes . Se realizan fundiendo el queso que se haya elegido en la nata.
 
Con carne: macarrones, espaguetis, lasaña, canelones. La más conocida como decía es la boloñesa pero qué tal cambiar el tipo de carne de vez en cuando, podéis pedir que os piquen pollo, o cordero, y podéis añadirle alguna verdura más como la zanahoria a daditos. Darle toques originales usando otras especias, echarle un chorrito de vino blanco a la salsa.
 
Ensalada de pasta: conchas, espirales, lazos y otras formas similares. Ideales para comer en frío y combinar con lo que se tenga.
 
Pesto: Esta clásica salsa que combina la albahaca con piñones, ajo y parmesano es ideal para las pastas rellenas tipo raviolis y tortellini.
 
Marisco: espaguetis sobre todo. A un sofrito de ajo, aceite, cebolla bien picadita y un poco de tomate, añadid el marisco que os apetezca o esté de temporada.
 
Sopas: fideos, estrellitas, letras, y similares son ideales para cualquier sopa.
 
Verduras: Cualquier forma y tamaño,. La pasta con verduras es quizas la menos utilizada, pero en mi opinión la que más posibilidades ofrece ya que se trata de preparar un sofrito con las verduras de temporada o que se tengan en ese momento en casa. Aquí publicamos un ejemplo.
 
Y un último apunte para recomendaros pastas integrales o de otros cereales como la espelta, mucho más nutritivas y digestivas.