Pintar en el suelo con agua y tiza

En el blog Filth Wizardry hemos visto esta fantástica idea, ahora que viene el buen tiempo y se multiplican las posibilidades de actividades al aire libre. Parece que los niños se lo pasaron muy bien pintando con esta mezcla de agua y tiza. ¡Incluso la usaron como pintura corporal!

 

 

El mejor arenero

 

 

Una actividad que encanta a todos los niños es jugar con la arena: tocar tierra, mojarla, transportarla, amontonarla, enterrar objetos y luego descubrirlos… Futuros paleontólogos, ingenieros, cocineros, mineros… todos estarán encantados de tener un arenero. Si hay espacio para ello, es uno de los mejores espacios de juego. Pero comprar un hecho y llenarlo de arena no es precisamente barato. ¿Cual es el mejor arenero? ¿Habéis construido uno? ¿Qué materiales habéis usado? ¿Cómo lo protegéis de las inclemencias del tiempo, del sol mientras juegan los niños, de los animales domésticos? Esperamos vuestros comentarios y, si queréis, vuestras fotos.

Como primera idea, hemos visto en ohdeedoh una caja de plástico enorme, de esas  para almacenar ropa bajo la cama, convertida en arenero. Nuestra duda es: ¿arena en plástico? ¿No acumulará mucha humedad? 

Imagen Creative Commons de Michael Newman.
 

Una casita para los pájaros

 

 

Para quien tenga la suerte de tener un jardín, una de las experiencias más interesantes – para los niños y los no tan niños – es la observación directa de la vida, animal y vegetal. Hacer una casita para los pájaros – y tener la suerte de que se instalen en ella – es algo que a cualquier niño le va a entusiasmar. La casita que veis en la foto está hecha por la familia de Anar aprenent, en el blog encontrareis los planos y la descripción de todo el proceso. (Aunque está en catalán, las imágenes son bastante descriptivas).


Si queréis más fuentes de inspiración para diseñar vuestra propia casa para pájaros, os proponemos estos sitios:
Bowen Bird Houses
Fowl Places
Jardins Animés
 

Tesoros

 

En los años 80 la psicóloga infantil Elinor Goldschmeid acuñó el término “juego heurístico” para referirse a la actividad que desarrollan los niños pequeños cuando exploran las propiedades de los objetos cotidianos. Muchas escuelas infantiles han adoptado esta idea y organizan dos tipos de actividades, según la edad de los niños. A partir de una cesta de tesoros, los bebés se preguntan qué son esos objetos, mientras que los niños algo mayores quieren saber qué se puede hacer con ellos. Cuando me enteré de todo esto me sorprendió porque mis hijos lo habían puesto en práctica por su cuenta sin necesidad de constructos teóricos.
A una edad en que el juego heurístico ya ha quedado muy lejos, mi hijo mayor sigue recogiendo todo tipo de objetos y coleccionándolos en su cesta de los tesoros, explorando sus características e inventado nuevas utilidades para ellos. Elabora a menudo cestas temáticas, su preferida es la de objetos encontrados en el bosque.
Se que muchos niños de esta edad tienen la misma afición a recoger todo tipo de cosas interesantes, como piedras o palitos. Y algunos tienen la suerte de que esos objetos sean aceptados en sus casas como preciosos objetos decorativos: no hace mucho vi una estantería en un pasillo decorada íntegramente con ramitas, piñas y piedras recogidas por los niños de la casa. Sin duda es el pasillo más bonito que he visto nunca.

Esta estantería vista en Maya*Made tiene algo de ese espíritu.

 

 

Recoger el agua
de lluvia con estilo

 

 
 
 
 

 

Una manera de ahorrar agua es recoger la de lluvia para usarla en el riego del jardín. Si se hace en una terraza no es conveniente almacenarla toda en un gran depósito, para no sobrecargar la estructura del edificio, sino en varios recipientes pequeños. Pero ahora vamos a ocuparnos de los que tienen la suerte de tener un jardín y no tienen limitaciones con el tamaño del recipiente. Habitualmente vemos grandes depósitos de plástico, a veces reciclados de otros usos. La verdad es que, aunque prácticos, no son demasiado bonitos…
Esto es lo que debieron pensar los arquitectos que diseñaron esta casa y decidieron dedicarle un tiempo al depósito de aguas pluviales. Este ha sido el espectacular resultado, visto en re-nest.
 
Para quien no pueda contratar a unos arquitectos que le diseñen un dipósito, hay otras opciones más asequibles y también bonitas como esta, que aprovecha un barril. Puede ser reciclado, es decir, usado previamente para envejecer el vino. Visto en unjenesaisquoi Decó.

No os perdáis la regadera, hecha de plancha reciclada, de venta en nature et découvertes.