Gálago

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Hemos charlado hoy con Fátima de Gálago artis, una artesana que se dedica principalmente al diseño de camisetas infantiles y la realización de complementos en fimo o arcilla polimérica. Queremos conocer detalles acerca de su trabajo y qué dificultades y oportunidades se le presentan a alguien que quiere emprender este camino.

 

            

 

Fátima tiene 27 años y vive en la ciudad donde nació: Madrid.

 

Háblanos de tu trabajo …

Comencé a vender bajo la marca Gálago hace tres años y, al poco tiempo, abrí el blog para promocionarlas. Pero realmente es imposible recordar cuándo empecé a realizar este tipo de actividades. Siempre, desde bien chiquitita, me recuerdo creando cosas con las manos, ya fueran construcciones de madera, plastilina en la guardería o dibujos por todas partes. Poco a poco la marca ha ido haciéndose un huequito gracias a internet y a los cientos de enlaces entre distintos blogs y webs que se dedican al diseño y a la artesanía.
En Gálago vendo principalmente dos cosas; ropa pintada a mano (principalmente de bebé) y complementos hechos con fimo (broches, anillos, pendientes, collares, imanes…). También hago algunos artículos en fieltro, pero la verdad es que disfruto mucho más trabajando con el modelado y la ilustración.
Principalmente utilizo arcillas poliméricas (fimo) para casi todos los productos, que modelo a mano sin usar
ningún tipo de moldes, plantillas, extrusionadoras ni nada parecido. El fimo es muy resistente y te da mil posibilidades. En el caso de las camisetas ilustradas utilizo pinturas textiles muy perdurables, para que los enanos puedan jugar, correr y mancharse a sus anchas.

 

¿Qué haces aparte de esto? 

Aparte de dedicarme a Gálago me licencié en la carrera de Humanidades y trabajo en una editorial como correctora de textos. También he hecho cursos de diseño e ilustración, que es otra de mis grandes pasiones.

 

¿Qué dificultades encuentran los artesanos para realizar y difundir su trabajo?

Las dos principales dificultades son dar a conocer tu trabajo y competir con los precios de los productos de fábrica. Aún así, las facilidades que hoy en día tenemos gracias a Internet, al mundo blog, etc., hacen mucho más fácil esta labor. Por otro lado, el interés por lo hecho a mano y por los productos personalizados y únicos no sólo no ha decaído sino que está en pleno auge. No es raro encontrar pequeños comercios que ofrecen la posibilidad a nuevos diseñadores y artesanos de vender sus productos hechos a mano, y realmente están teniendo muy buena acogida.

 

¿Qué haces fuera del trabajo?, ¿cómo es tu día a día?

La verdad es que soy muy hogareña; como más disfruto es estando con mi pareja y con mi familia. Nos solemos juntar con los enanos de la familia (mis queridos sobris) para ir al campito, de merienda, a algún parque… El ser autónoma también me deja bastante tiempo libre para leer, dibujar y ver buen cine. En cualquier caso mi trabajo en Gálago no deja de ser un hobby, porque no dejo de disfrutar muchísimo con él.
Siempre me ha encantado el arte, la ilustración, el diseño, el teatro y la literatura, para los que siempre saco tiempo y que considero la mejor fuente de inspiración. Las vanguardias y el arte abstracto son lo que más me ha influenciado, e intento que la sencillez de líneas y colores sea la base de mis diseños. En cualquier caso no me gusta darle más importancia a mis creaciones que la que tienen: pequeños complementos coloristas y divertidos para llevar a cualquier parte.

 

             

 

 

 

 

Restaurar muebles

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¿Tenéis muebles antiguos que necesiten ser restaurados? ¿Alguno pasado de moda pero con posibilidades? Si es vuestro caso no os perdáis la sección before and after de design sponge para coger ideas o, simplemente, para admirar los espectaculares cambios que la gente es capaz de darle a los muebles, habitaciones, casas, etc. Mirad una muestra de sillas y sillones.

 

               

 

            

 

            

 

 

Personalizar cuadernos

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Ya sabéis lo mucho que nos gustan los Moleskine o los cuadernos de notas en general, para todo tipo de usos: diarios de temáticas diversas, anotaciones e ideas, dibujos, notas y recuerdos de nuestros viajes… Si, además, el cuaderno está personalizado, se convierte en un objeto con mucho más valor sentimental y estético.

Hoy os queremos presentar algunas ideas que hemos encontrado en la red. Si vais a la fuente, encontraréis tutoriales detallados sobre cómo obtener el resultado de la foto (aunque no entendáis bien el inglés, en la mayoría de los casos con las imágenes basta para comprender el proceso). La idea básica es forrar el cuaderno con tela o papel. Si se trata de tela, un pegamento especial para tela o una hoja de papel adhesivo para tela que se fija planchando (fliselina), bastará para mantener el forro de las tapas en su lugar.

 

 

Visto en wise craft.

 

           Incluso se puede hacer, además de la tapa, el cuaderno entero:

 

Visto en pattern of life.

 

Luego, hay niveles adicionales de dificultad: además de pegar, coser la tela con máquina o una aguja para tela gruesa, añadir siluetas, retales al estilo patchwork, botones… 

 

                          Visto en craftzine.                                  Visto en betz white (sin tutorial).

 

Este es un tutorial para hacer el cuaderno entero, con bolsillos incluidos:

 

Visto en el blog de susie ghahremani.

 

Se puede hacer una funda de quita y pon que puede servir también para un libro. 

 

Visto en make it do.

 

Y si no os atrevéis con tela, se puede hacer con un papel bonito, como estos de papel japonés.

 

 
Visto en jars of cute (sin tutorial). 

 

Casas

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Periódicamente, en Kireei, os hemos ido enseñando casas que, por uno u otro motivo, nos han gustado o nos han llamado la atención. Para que no os perdáis ninguna, hemos hecho este resumen. Para visitar cada cada, solo tenéis que hacer click en la foto que la presenta. Hay casas de todos los estilos, ¡que lo disfrutéis!

 

               

                

              

              

              

              

              

 

Una casa en Essaouira

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Essaouira es un pueblo costero a dos horas de Agadir, en Marruecos. Allí situó Orson Welles su "Otelo" y Jimmy Hendrix encontró inspiración para su "Castles in the sand". Es también un lugar de peregrinaje de miles de hippies.

Viajar a Marruecos y no alojarse en una casa autóctona es perderse gran parte de su magia, pues se trata de viviendas tradicionales poseedoras de un encanto especial: formas simples, colores naturales, calidez en los detalles.

Ya os sugerimos hace poco otra idea de alojamiento distinta, una casa-barco, y con esta acogedora casa volvemos a incidir en la idea de viajar para disfrutar de la cultura anfitriona, en vez de transladarse a cualquier hotel impersonal de los que hay miles. De nuevo, un alojamiento asequible y con un atractivo particular.

 

 

 

 

Jardines vintage

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En la revista inglesa House To Home he encontrado estas sugerencias para darle un aire vintage al jardín. Aunque las tiendas de donde han sacado los diferentes objetos que ilustran el reportaje son inglesas, pasearnos por ellas nos puede dar muchas ideas. Esta son algunas de las imágenes que podréis ver: