Imanes de fieltro

Este proyecto de Molly’s sketchbook de Purl Bee me ha fascinado. Molly cuenta que es una enamorada del mar y de sus mágicas criaturas y que cuando se le presentó la iniciativa de hacer unos imanes de fieltro tuvo claro que iba a ser una escena marina. Aquí tenéis el resultado: anémonas, estrellas de mar, peces de distintos tipos, medusas, corales, etc.
Dadle un vistazo a la colección entera. El proceso y los materiales son bien sencillos: fieltro, hilo de bordar y unos imanes. Podéis descargaros las plantillas desde su web, a continuación se trata de copiarlas en el fieltro, recortar y coser. ¡Ojo!, el imán va dentro, y las puntadas de costura en la parte de detrás. Se puede exhibir como ha hecho ella en una tabla magnética azul simbolizando el mar o en la nevera.
A mi también me encanta el mar y todo su universo, por eso este proyecto me parece tan especial.

 

 

                   

 

 

 

Filigranas de papel de Yulia Brodskaya

Yulia Brodskaya es una verdadera virtuosa del quilling (técnica para hacer filigranas de papel). En su web podéis ver más de sus creaciones. Y si os animáis a intentar hacer vuestras propias filigranas, aquí podéis encontrar las herramientas, las figuras básicas y algunos ejercicios prácticos para empezar.

Apartamento para tres en Alemania

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No hay duda de que una de las tres personas que comparte este apartamento es un niño, y no hace falta ir más allá de la entrada para comprobarlo:

 

        

 

Me encanta el salón, con su elefante vintage, su silla infantil de mimbre y esa mesita de centro que, a la vez, puede ser escritorio infantil:

 

 

Y también la mini-cocina en la cocina:

           

 

Pero lo mejor de todo es la habitación de Emil y su fantástico mercado de madera (en esta casa está claro que triunfan los juguetes de madera):

    

 

Escritorio de herencia en habitación infantil

Cuando amueblamos una habitación infantil, normalmente pensamos en muebles nuevos, sean de uno u otro estilo. Sin embargo, como ya habíamos comentado en una entrada anterior sobre mobiliario escolar vintage, los muebles heredados (o de segunda mano) pueden ser también una buena solución.

 

En este caso, se trata de un escritorio que perteneció al abuelo de la niña que ahora lo usa. No hay duda de que, a parte de haber creado un bonito rincón, la historia del mueble es un valor añadido en si mismo. Cuando las cosas se fabrican para durar poco y ser rápidamente sustituidas, un objeto que atraviesa las décadas y las generaciones tiene su mérito.

 

 

Decorar con papel de regalo

Hace tiempo que guardo los papeles de envolver de los regalos que recibo. O bien para volver a utilizarlos con esa misma función o bien para lo que surja.
He aquí un par de ideas vistas en Chez Larsson para reconvertir esos preciosos papeles en elementos decorativos.
 
Ambas ideas se basan en cortar triángulos con el papel decorativo (que se habrá pegado a una cartulina previamente para conseguir más rigidez). La primera es una guirnalda cosida a máquina. Benita las colocó en el marco de la puerta pero se me ocurre que puede ser adaptable a muchos otros rincones. Lo que más me gusta: Mini, el gato.
 
 
 
 

 

Y la segunda idea parte de los mismos triángulos pero haciéndoles un agujero en la base para poder colgarlos de algún sitio, en este caso un centro de ramas muy decorativo. Se me acaba de ocurrir que también puede ser adaptado al arbol de navidad. Pero eso aún queda lejós.

 

 

 

No tiréis los circulitos sobrantes, os pueden servir para adornar cualquier otro proyecto. Y no perdáis de vista Chez Larsson, un blog sueco lleno de ideas para la casa.

 

 

Magazines en la red

Cada vez es más fácil encontrar publicaciones en la red sobre cualquier tema. El mundo del “hazlo tú mismo” o DIY (iniciales de “do it yourself”, que queda más cosmopolita) no podía quedar al margen. Conocimos hace algún tiempo este magazine digital, We Love Crafts, que se define en su primer número como “una forma diferente de ver la moda, el diseño, el arte y una búsqueda de la creatividad en los pequeños detalles”. En ese número nos daban ideas acerca de cómo organizar un taller – con ejemplos de espacios reales utilizados por diferentes crafters –, nos enseñaban moleskines de diferentes artistas y nos hacían viajar hasta Japón.

Ahora ya tienen su número 2, dedicado a México. Como en el número anterior, cuenta con los testimonios, opiniones y trucos de diferentes artistas que colaboran con We Love Crafts. Además, tienen un blog que se actualiza regularmente y en el que se descubren cosas muy interesantes.

 


 

Al otro lado del Atlántico, encontramos Chikismiqui, una revista de subscripción que se presenta con el subtítulo de “féminas en acción”, pero también participante de una dinámica comunidad de la vida crafter y artística de Argentina. Su revista es en papel, pero se puede consultar gratuitamente en la red su primer número. También tienen un blog muy activo.