Heroine paper goods

Heroine paper goods es un proyecto creativo nacido en Valencia, de la mano de Susi Martínez, diseñadora gráfica. Pequeñas piezas de papelería hechas a mano, sellos artesanales, colecciones de sobres y libretas con aire vintage, con patrones de costura o revistas de moda antiguas. Podéis seguir sus actualizaciones en su blog.

 

Bonito look

J.Crew, vía Frolic!

Talleres de noviembre de Misako Mimoko

Y otro deseo que tengo para este año es hacer uno de los cursos de Misako Mimoko. Bordado, muñecos… cualquiera de ellos me encantaría, todo lo que hace Eva tiene un toque único. Seguid el enlace para obtener más información de todos los que organiza para el mes de noviembre.

 

Curso de fotografía en familia, de Álvaro Sanz

Si pudiera haría un curso de fotografía de Álvaro Sanz cada semana. A este taller de fin de semana de fotografía en familia voy a intentar asistir, con mi niño, la cosa promete y mucho, un albergue familiar en La Garrotxa, Gerona, un casa rural del S. XIII en un entorno mágica, un fin de semana para aprender fotografía y disfrutar con los niños. Aún no lo puedo confirmar, pero me encantaría poder acudir. Podéis obtener toda la información siguiendo el enlace.

¿Halloween o Todos los Santos?

 

Imagen de Martha Stewart.

 

El año pasado, cuando hablamos de las calabazas de Halloween, nos consta que mucha gente se animó a hacer una. Sin embargo, es posible que para muchas otras personas esta sea una tradición ajena e invasora a rechazar. A mi no me hace mucha gracia la parafernalia comercial de Halloween, ni las calabazas de plástico, ni los sustos de mal gusto, pero no es problema de la festividad, es problema de las formas en que se celebra. También pasa lo mismo con la Navidad y no por eso deja de gustarme.

La palabra Halloween es una evolución de la pronunciación de All-Hallows-Even (es decir, la noche anterior al All Hallows Day). Por lo tanto, no es necesario adaptar la palabra pues ya tenemos la nuestra propia, aunque no sea tan “popular”. Pero, ¿es necesario adoptar la calabaza?

No, no es necesario adoptar nada, porque ya lo teníamos aquí. Aunque ya lo apuntamos el año pasado, mi amiga Roser me escribió luego para explicarme algo al respecto. Trascribo con permiso sus palabras:

“Viendo la entrada de Halloween, me he acordado de algo que te quería comentar a propósito de las tradiciones. Hicimos el taller de vaciado de calabazas en el colegio, a pesar de que algunas personas se quejaban de que era tradición yankee. Yo les insistí que no y así quedó la cosa. Hace unos días llegó mi suegro a casa y se emocionó al ver la calabaza que hizo el niño. Él es del año 1920, y lo que me contó pertenece a esa década y a la siguiente. Mi suegro es de un pueblo muy pequeño, en el Somontano. Antes del día de Todos los Santos, los niños mayores vaciaban unas calabazas alargadas hasta dejar solamente la piel. Como esas calabazas no eran buenas para comer, lo que sobraba lo daban a los cerdos. Una vez vaciadas las calabazas, les hacían caras y calaveras, les ponían una vela y las llevaban al cementerio para dejarlas encendidas en la puerta y sobre la tapia. Algunas también las ponían en las casas y en las ventanas. Con el paso del tiempo dejó de hacerse porque ya no había tantos niños en el pueblo.”

 

No tenemos fotos de esas calabazas del Somontano, 80 años atrás, pero sí tenemos algunas imágenes de la decoración de Todos los Santos de Meisi, que el año pasado se puso manos a la obra. Esta es su experiencia:

 

El año pasado fue el primero que decoramos la casa para Halloween, aunque no el primero que mis hijos salían a pedir caramelos. Desde que vivimos en un lugar pequeño es más corriente ver grupos de niños disfrazados. Cuando vivíamos en Valencia lo hacíamos porque vivíamos en un piso con zona común. Si no es así, no es nada fácil para los chicos meterse en edificios de pisos y que alguien les abra la puerta…

Como iba diciendo, decoramos Halloween, y mi impresión fue que es algo tan fácil y divertido que me supo mal haberme perdido otros años. Aquí van mis ideas y unas cuantas fotos. O más bien debería decir mi idea: cartulina negra y tijeras.

Cuervos, murciélagos, arañas; muchos y de diferentes tamaños. Pegar arañas en el interior de las lámparas traslúcidas fue una gran idea. Me decidí a recortar un silueta de un árbol siniestro y me quedé con ganas de alguna lápida. Hicimos pasteles poniendo una cobertura de chocolate blanco sobre de unas magdalenas y con chocolate negro dibujamos unas calaveras. Y, por supuesto, las reinas fueron las calabazas. ¡Fue una sorpresa lo fácil que era hacerlas! Yo me había armado con todo tipo de instrumentos cortante y al final se cortaba como el papel. Claro que fueron una calabazas compradas en Lidl que deben ser expresamente cultivadas para decoración, porque son de piel muy fina y casi sin pulpa, y de color naranja. Prácticamente no había nada que vaciar. Sin embargo hay algo que tengo que mejorar este año: a los dos días ya se llenan de mosquitas y empiezan a oler (poquito, nada grave). Quizás la solución sea hacer dos tandas y reservar unas frescas para la noche de Halloween. La semana antes cuando me despertaba las encendía para que cuando se levantasen los chicos ya hubiera ambiente en casa.

 

 

 

 

 

 

 

 

Calabazas

 

Lámina de Haciendo el Indio

 

Se acerca la celebración otoñal por excelencia: Todos los Santos (1 de noviembre) y el Día de Difuntos (2 de noviembre), o Halloween (noche del 31 de octubre), como es conocido en los países anglosajones. Para muchas personas, las calabazas y la parafernalia que las acompaña son totalmente ajenas a nuestra tradición festiva y, por lo tanto, se considera una invasión cultural. En Kireei somos defensores de las tradiciones locales, pero también de descubrir lo que hay de universal en lo particular.

El otoño, con la aparente muerte de la naturaleza, ha sido para muchos pueblos europeos (y también de otras partes del mundo) el momento ideal para dedicarlo a los difuntos, los espíritus de los antepasados, los fantasmas y otros seres sobrenaturales… Parece ser que nuestra fiesta deriva del Samhain celta, cuya religión daba gran importancia al culto a los difuntos. Pese a su cristianización, la fiesta ha conservado una serie de elementos que corresponden a creencias anteriores al cristianismo.

Uno de los elementos más característicos en la península ibérica son las castañas y otros alimentos altamente calóricos, relacionadas con ofrendas votivas a los muertos. Así, comemos panellets y huesos de santo, y celebramos la castanyada, el magosto, el gaztainerre, el calbote… Hay también evidencias etnológicas del uso de calabazas y otros recipientes en combinación con velas en recuerdo de los difuntos o como guía para sus almas. Existe, por ejemplo, el testimonio concreto de La Carbassada de Ripoll, documentado desde principios del siglo XX y de origen probablemente mucho anterior, que evidencia que el uso de calabazas y velas no es exclusivo de la tradición anglosajona sinó que forma parte de un simbolismo generalizado para representar las almas de los muertos.

 

La tradicional Jack-O-Lantern. Vista en ohdeedoh.

 

Actualmente, el vaciado y decoración de la calabaza se ha convertido en una actividad lúdica, especialmente apreciada por los niños, pero también por los adultos, llegando a generar auténticas obras de arte.

 

   

Donde viven los monstruos.                            La mansión encantada.    

        Visto en Cakehead Loves Evil.                Visto en Better Homes and Gardens

 

      

  De Nikki McClure.                                            Monogramas.

    Visto en Apartment Therapy.                             Visto en Martha Stewart.

 

    

Pintadas en negro.                                   Motivos vegetales.     

   Visto en Country Home.                          Visto en My Home Ideas.      

 

Estas son nuestras calabazas de este año. Las dos caras las han dibujado los niños y yo las he vaciado. El cuervo con la calavera es el diseño de la camiseta de este año de la editorial Valdemar.

 

 

Lo más importante para vaciar una calabaza es contar con unas buenas herramientas. En Cottage Magpie hay unas recomendaciones sobre herramientas, técnicas de vaciado y conservación de la calabaza. Si se ha de usar cuchillo, que sea corto y de sierra. Para los detalles, un cutter puede servir.

Los pasos a seguir son:

1. Retirar la tapa (si se hace con una ligera inclinación hacia dentro y una forma irregular que sirva para identificar la posición original, luego se podrá volver a poner sin que se caiga dentro).

2. Quitar las semillas. Esto se puede hacer raspando con una simple cuchara.

3. Retirar la carne de la calabaza. Esta es la parte más dificil y costosa, sobre todo sin herramientas adecuadas. Un vaciador metálico dentado para arcilla puede servir, pero sigo a la búsqueda de la herramienta ideal.

4. Hacer los agujeros del diseño escogido. También se puede hacer un hueco con cutter sin llegar a agujerear completamente la calabaza.

5. Si se quiere, se puede pintar también.

6. Introducir la vela (mejor una tipo calienta platos o “velas de té”, de esas pequeñas que van en un recipiente de metal).

7. No dejar la calabaza encendida sin vigilancia, sobre todo si hay niños cerca…

Las calabazas son efímeras, después de una semana se empiezan a enmohecer y poner mustias. Hay que tenerlas en un sitio fresco y bien ventilado. También se pueden meter en la nevera si en la casa hace mucho calor.

Para los niños que todavía no pueden trabajar con objetos punzantes y cortantes y para los que sería peligroso preparar su propia calabaza, existe un sito web en el que se puede hacer de manera virtual, aquí

 ¿Habéis preparado alguna vez una calabaza? ¿Os animáis a hacer una este año?