Una casa de 150 años, reformada

Esta antigua casa sueca del siglo XIX, ubicada en un entorno rural y completamente "a reformar" fue adquirida por una joven pareja que huía de la ciudad en busca de un entorno más favorable en el que vivir con los niños (naturaleza alrededor, gran jardín, mucho espacio dentro de casa…). La han reformado ellos mismos, manteniendo la mayor parte de los elementos originales (suelos, carpintería…) e incluso algunos muebles que encontraron allí.

Esta es la entrada, precedida por un porche cerrado (obligatorio por las necesidades climatológicas, una excelente idea para desprenderse de las prendas de abrigo, botas y demás). A destacar la luminosidad de la entrada y la amplitud del espacio, comunicado por puertas dobles con la cocina que, a su vez, está comunicada con la sala de estar (al fondo).

 

 

Esta es la cocina de los años 40 que han actualizado. Conviven elementos modernos como la mesa y la lámpara, con otros antiguos, como las sillas. La gran mesa sirve de centro de reunión para múltiples actividades, realmente la cocina es el corazón de la casa.

 

 

Aunque no lo parezca, este es un rincón de la cocina, que ya habíamos vislumbrado en la imagen de la entrada.

 

De la cocina se pasa a la sala, presidida por esta cocina económica que hace las funciones de estufa/hogar.

 

 

Esta es otra zona de la sala de estar, amplia y luminosa. Me encanta ese armario antiguo reciclado en librería.

 

 

La zona de estar, vista desde el dormitorio. Nos encontramos, pues, con una continuidad entre los espacios en los que se desarrolla la vida en la casa.  

 

 

Nos quedamos sin ver las habitaciones de los niños ni el baño, quizá todavía estén en plena reforma…

Me han gustado los espacios abiertos y luminosos, la combinación de lo nuevo y lo viejo, y el hecho de haber mantenido la carpintería antigua, con sus pasos gastados por el uso, y los suelos de madera con todas sus imperfecciones. Un bonito lugar en el que vivir todos juntos compartiendo espacios, sin sentirse apretujados.

 

Rincones favoritos

Hace poco uno de nuestros blogs favoritos, decor8, publicó una sección llamada favourite things donde algunos de los amigos y contactos de Holly mostraron sus rincones favoritos en casa. Estuve siguiéndolo porque lo encontraba muy entretenido e inspirador, y seleccioné unas cuantas para mostraros. ¡Mirad!

El propietario de este mueble de cajones, del blog ohhellofriend tuvo la genial idea de personalizarlos forrándolos de papel de sobres antiguos. ¿Os acordáis de esos sobres? Tampoco hace tanto tiempo que se utilizaban, aunque parezcan ya una antigüedad.

 

 

Esta preciosa tela que utiliza Englishmuse para cubrir un sofá es un antiguo y tradicional suzani de Uzbekistan. Este rincón de lectura se ha convertido en su favorito.

 

 

Este salón de matte stephens me ha encantado con ese maxiposter de la película del Gabinete del doctor Caligari.

 

 

La colección de CD mixes de parallel-botany. Cuenta Lisa que tuvo una época en la que se grababa recopilaciones de su música favorita en CDs y les hacía unas fundas artísticas con papel, collage, cartulinas, lazos, acuarelas… siempre encuentro inspirador el cariño y tiempo que le pone la gente a sus pequeños tesoros.

 

 

 

La colección de platitos de café de perfectbound, de quien ya hablamos aquí. Julie y Kathryn coleccionan platitos y tazas comprados en rastros o anticuarios. Se pueden colocar en cualquier rincón y realizar con ellos una composición de lo más decorativa.

 

 

¿Tenéis vosotros algún rincón favorito en vuestras casas, o algún objeto preciado con historia? Contadnos. 

 

100 gorros de lana en un año

 

 

Me admiran la iniciativa y generosidad que muestran algunas personas a la hora de hacer algo por los demás. Es el caso de Robyn Devine, una mujer a la que le gusta tejer prendas de todo tipo y condición para sus amigos y familia. En los últimos cuatro años ha tejido cientos de prendas y todas las ha regalado. Le gusta sentir que los suyos se envuelven de confort y calidez con algo que ha hecho con todo el cariño.

Hace un tiempo descubrió la organización warm woolies leyendo un blog y se dió cuenta de que había encontrado la horma de sus zapatos pues esta ONG dona prendas de lana tejidas a mano por voluntarios para niños en paises de climas fríos, junto con Land’s end, otra organización que suministra la lana. En septiembre de 2009 se propuso tejer 100 gorros de lana en un año para donarlos a orfanatos de Rusia y Kazajistán y así nació su proyecto one hundred hats.

Pero ahí no queda la cosa. Su reto personal es tejer 100 gorros distintos, no repetir ningún modelo. De momento ha tejido unos cuantos ya, siguiendo patrones, pero empieza a diseñar y crear modelos propios.

 

 

 

 

 

 

 

Como ella misma dice, esperamos que su viaje sea tan divertido como su idea, y desde aquí le damos la enhorabuena por una iniciativa tan original, creativa y solidaria.

 

Duduá

 

 

Si buscamos uno de los puntos de referencia en el mundo de la creatividad y el DIY (do it yourself, hazlo tú mismo), deberemos aterrizar en Barcelona, en el casco antiguo, concretamente en la calle Rossic nº 6. Quizá ya habréis adivinado que se trata de Duduá. Era inevitable acabar hablando de esta tienda (que es mucho más que una simple tienda) ya que muchos de los artistas que hemos mencionado durante estos meses tienen sus productos a la venta allí, o se iniciaron en uno de sus talleres, o nos han hablado del proyecto con mucho entusiasmo.

 

 

 

 

Alícia abrió esta tienda en 2006, al darse cuenta de que en Barcelona había mucha gente creativa que no tenía un espacio en el que dar salida a sus obras, ya fuera para vender o simplemente para exponer. De este modo, con obras de sus amigos y con productos de los Estados Unidos (donde la tradición del producto hecho a mano ya hace tiempo que goza de gran popularidad y prestigio), Duduá abrió sus puertas. Con el tiempo ha podido incorporar muchos más objetos producidos en España y dar apoyo a los creadores locales. Además de estos productos artesanales, también ofrece fanzines, libros de pequeñas editoriales, y vinilos y CDs de sellos independientes. ¡Y también tiene autoservicio para hacer tus propias chapas!Todo son productos diferentes, originales y que justifican una visita a la escondida callejuela en la que se ubica Duduá. En su tienda online hay una muestra de los productos que ofrecen.

 

              

 

Pero la actividad de Duduá no acaba aquí. De hecho, Duduá organiza tantos cursos, talleres y eventos que una simple enumeración ¡sería demasiado larga para reproducirla aquí!
 

Haciendo un resumen, Duduá organiza:

- Talleres: de ganchillo freestyle y de amigurumi (en colaboración con All you knit is love), de muñecos de tela, de costura, de fieltro de lana moldeable, de encuadernación japonesa… Como dice Alícia, no hace falta ser un genio para hacer una cosa bonita, solamente una buena idea y un poco de gracia.

 

             

            

 

- Exposiciones mensuales: Ya han hecho más de 30 y han expuesto artistas, ilustradores, fotógrafos y diseñadores gráficos de aquí y de todo el mundo. Se trata de dar una oportunidad a gente joven que tiene dificultades para poder enseñar su trabajo.

 

 

              – Conciertos.

 

- El famoso concurso de pasteles de fantasía que Duduá organiza anualmente en el patio del convento de Sant Agustín, en la calle Comerç, que además cuenta con taller infantil de decoración de pasteles.

 

 

 

Y una cita para no olvidar: en diciembre, en la cripta de la librería La Central del Raval (calle Elisabets), organiza una feria craft: la primera edición de Festivalet, que tendrá lugar durante el sábado día 12 por la tarde y domingo 13 todo el día. Participarán Sirena con Jersey, Yohi & Olivia, Bukubuku, Caballo Ganador y Mia Accesorios, entre otros.

 

Con esta propuesta tan innovadora y la iniciativa e ilusión puestas en organizar todo tipo de actividades y eventos, no nos extraña que la acogida por parte del público y la prensa haya sido totalmente positiva. Os aconsejamos visitar su blog para poneros al corriente de su agenda.

 

 

The Curiosity Shoppe

En Diseño para usar ya os enseñé una tienda en la que el diseño era protagonista. Vuelvo a la carga, porque a mi me encantan este tipo de artefactos aunque, como en el caso de hoy, su utilidad sea relativa. En The Curiosity Shoppe hay todo tipo de objetos estrambóticos, bonitos, raros, curiosos, originales… Mirad esta muestra:

 

    

Chaqueta para manzana                        Estante en forma de libro

  

              Tarjeta de felicitación                  Pizarra para no olvidarse de nada

 

      

                 Taza-gancho de pared                  Kit para aprender a hacer nudos

 

 

Botella con mensajes                              Llaves de porcelana

 

 

    Sellos                                                      Radio de madera

 

Cubrejarrones

¿Cuántas veces os han regalado un jarrón horroroso que habéis guardado en un rincón por pena a deshaceros de el? ¿Y que me decís de la típica caída de jarrón con su consecuente rotura y pegado? Aquí tenéis la solución a estos dos dilemas existenciales: un pequeño proyecto craft.

Esta puede ser una buena idea para iniciarse en costura y utilizar alguna tela a la que le tengáis cariño. ¿Qué tal aprovechar alguna prenda de vestir a la que ya no le deis uso? Yo tengo algunas faldas que se transformarían en preciosos cubrejarrones. Probaré algún día.

 

Visto en howaboutorange.

 

Y a esta idea ni siquiera se le puede llamar proyecto pues consiste en enfundar el jarrón en un calcetín. Y mira que suelen quedar calcetines huérfanos en casa, ¿verdad?

 

 Visto en designsponge.

 

Y esta es la que más me ha gustado, aunque para esto tendré que esperar un poco a aprender a hacer ganchillo. Lo ha hecho handmaid liset, junto con un montón de maravillas más en crochet.