La oficina oculta

No todas las casas disponen de un espacio para ubicar un despacho o – lo que muchas veces es su sinónimo – una mesa para el ordenador y sitio para almacenar material de oficina. Tener una habitación libre para este uso es un verdadero lujo y no todo el mundo está dispuesto a tener este tipo de artilugios tecnológicos, a menudo rodeados de un caos de papeles, a la vista de todo el mundo en el salón, estorbando en un lugar de paso o perturbando el equilibrio del dormitorio. Para solucionar este problema, una opción puede ser aprovechar un armario y esconder en él nuestra completa oficina. ¡A estas que os mostramos hoy no les falta detalle!

 

 

Imagen de Jen44

 

Los rincones de Maaret

 

Maaret es una compañera del curso blogging your way, que estoy realizando desde hace unos días. Su blog visual notes recoge, como dice ella, ilustraciones, diseño, interiores y todo lo bello. Después de visitar sus álbumes flickr me apeteció mostraros los rincones de su casa en Berlín y, con su permiso, aquí tenéis algunos. Lo que más me cautiva de este álbum es lo que sugiere, lo que se adivina: el cariño hacia sus objetos cotidianos y su afán por capturar instantes bellos y etéreos.
 

 

Decorar con paneles forrados de tela

 

 

Si no encontramos un cuadro a nuestro gusto, ¿por qué no decorar las paredes con un panel forrado de tela?

Para forrar un panel se pueden utilizar varios soportes: una tabla de madera, un trozo de porexpan o un marco para lienzos. El recorte de tela debería ser unos cuantos centímetros más larga que el panel para poder sujetarla por detrás. Se puede sujetar de diferentes maneras: con máquina grapadora o con cola para pegar tela. Lo más complicado pueden ser las esquinas; hay que tener un poco más de maña para no apelotonar la tela y, antes de fijarla, hay que recortar el trozo sobrante. Ahora ya puedes utilizar esas telas tan bonitas que guardabas y no sabías en qué emplear.

 

No sólo libros

Ahora mismo estoy en etapa de transición de una casa a otra y no tengo montada mi librería pero esta es mi manera de organizarla en el salón: no sólo libros sino también otros objetos decorativos, recuerdos, detalles, cerámica… Me gusta esta combinación, metáfora del día a día donde unas cosas siempre se solapan con otras. Hoy, día del libro, me apetecía mostrar esta manera de colocar los libros junto a otros bellos elementos cotidianos.
 

 

¡Feliz día del libro!

 

 

El 23 de abril de 1616 fallecían Cervantes, Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega. También en un 23 de abril nacieron – o murieron – otros escritores eminentes como Maurice Druon, K. Laxness, Vladimir Nabokov, Josep Pla o Manuel Mejía Vallejo. Por este motivo, esta fecha tan simbólica para la literatura universal fue la escogida por la Conferencia General de la UNESCO para rendir un homenaje mundial al libro y sus autores, y alentar a todos, en particular a los más jóvenes, a descubrir el placer de la lectura y respetar la irreemplazable contribución de los creadores al progreso social y cultural. La idea de esta celebración partió de Cataluña (España), donde este día es tradicional regalar una rosa al comprador de un libro.” (UNESCO).

Así define el día mundial del libro la UNESCO, y aquí os podéis descargar el cartel de este año. En Cataluña es tradicional regalar rosas y libros. La tradición de la rosa tiene su origen en la leyenda de Sant Jordi, patrón de Cataluña. Salir a la calle un 23 de abril es encontrarse en medio de una multitud de puestos al aire libre; me encanta comprar un libro para cada uno (aunque hay que reconocer que no es el mejor día para escoger con tranquilidad) y una rosa (mis niños me la piden de caramelo).
 

             

¿Qué libros habéis regalado u os habéis autoregalado ese año? ¿Cuales recomendaríais? ¿Y para los niños? 

 

Imagen de cabecera Creative Commons de erix!, vista en Re-Nest.

Imágenes del collage (de arriba a abajo, y de izquierda a derecha):

CC de viajar24h.com, CC de viajar24h.com, CC de pmolucasx, CC de bernatff.

 

Poemas en las paredes

 

 

En Apple Pie Design hemos encontrado estos vinilos decorativos con poemas. Nos ha parecido una idea original y, además, hacen textos por encargo.