La pasta y sus salsas

 

      

 

           

 

Una de mis comidas favoritas es la pasta, en todas sus formas, colores y sabores. Imagino que también es la favorita de la inmensa mayoría, pero es curioso el poco juego que se le saca cuando admite miles de combinaciones, como para no aburrirse nunca. Sin embargo, aquí en nuestro territorio, no se sale de las consabidas lasañas, boloñesa y carbonara, cuando lo ideal en cocina es experimentar y variar. Jugar en definitiva.
 
He visto este artículo en Chow y se me ha ocurrido darle un repasito a todas esas posibilidades, teniendo en cuenta que algunas formas de pasta combinan mejor con cierto tipo de salsas o cocciones. Me basaré en los tipos de pasta que encontramos aquí en los supermercados.
 
Al horno: lasaña, macarrones, espaguetis, canelones junto con salsas con base de tomate y gratinado de queso.
 
Aceite/mantequilla: tallarines, espaguetis, macarrones, raviolis. Esta salsa es de las más sencillas y rapidas y la mas conocida es la aglio, olio e peperoncino: ajo, aceite y guindilla.
 
Nata/queso: macarrones, espaguetis, tallarines, espirales, conchas. Estas salsas son muy ricas, aunque quizás un poco cargantes . Se realizan fundiendo el queso que se haya elegido en la nata.
 
Con carne: macarrones, espaguetis, lasaña, canelones. La más conocida como decía es la boloñesa pero qué tal cambiar el tipo de carne de vez en cuando, podéis pedir que os piquen pollo, o cordero, y podéis añadirle alguna verdura más como la zanahoria a daditos. Darle toques originales usando otras especias, echarle un chorrito de vino blanco a la salsa.
 
Ensalada de pasta: conchas, espirales, lazos y otras formas similares. Ideales para comer en frío y combinar con lo que se tenga.
 
Pesto: Esta clásica salsa que combina la albahaca con piñones, ajo y parmesano es ideal para las pastas rellenas tipo raviolis y tortellini.
 
Marisco: espaguetis sobre todo. A un sofrito de ajo, aceite, cebolla bien picadita y un poco de tomate, añadid el marisco que os apetezca o esté de temporada.
 
Sopas: fideos, estrellitas, letras, y similares son ideales para cualquier sopa.
 
Verduras: Cualquier forma y tamaño,. La pasta con verduras es quizas la menos utilizada, pero en mi opinión la que más posibilidades ofrece ya que se trata de preparar un sofrito con las verduras de temporada o que se tengan en ese momento en casa. Aquí publicamos un ejemplo.
 
Y un último apunte para recomendaros pastas integrales o de otros cereales como la espelta, mucho más nutritivas y digestivas.
 

Vinagretas

Una buena vinagreta transforma una ensalada corriente en un plato exquisito.

A continuación os doy algunas ideas pero lo mejor, como siempre, es experimentar, probar y adaptar. La base siempre será un buen aceite de oliva, un buen vinagre (de sidra, de jerez, balsámico), pimienta recién molida y alguna especia o hierba aromática al gusto. Se han de mezclar los ingredientes con energía para que se fundan bien los sabores y podéis guardarla en botes de cristal en la nevera para futuros usos.
 

 

Vinagretas con mostaza: Combinar los ingredientes base con mostaza de Dijon. Si le queréis dar un toque potente añadid ajo picadito.
 
Vinagretas con miel: Podéis usar limón en vez de vinagre en este caso para variar. Ideal para ensaladas con fruta.
 
Vinagretas con yogur: Combinar con aceite o limón y especias al gusto. Ideal para ensaladas de pasta o de patata. Le podéis dar un toque original con frutos secos picaditos, sésamo o semillas de amapola.
 
Vinagretas con queso: el roquefort y el parmesano son dos quesos ideales para vinagretas.
 
Vinagretas con tomate: Se le añade a la base un poco de tomate triturado y, si os apetece, también cebolla picadita muy fina o cebollino.
 
Vinagretas originales: Aparte de las anteriores podéis, de vez en cuando, realizar una vinagreta con algún toque diferente como podría ser con un poco de miso, tahini, aceite de sésamo, de nueces, cilantro, lima, granada, frutas del bosque.
  
Algunas de las especias que podéis usar tanto frescas como secas son: albahaca, orégano, menta, perejil, tomillo, estragón.
 
¿Cuál es vuestra vinagreta estrella?
 
 

El delantal verde

Hace un tiempo descubrí el delantal verde y quedé maravillada. Es un blog de cocina vegetariana que demuestra lo que ya sabía: que este tipo de cocina es versátil, imaginativa, divertida y sabrosa. Hace poco descubrí que este fantástico blog, de cuidada fotografía, texto cercano y gran generosidad lo escribía Elena, a quien conocía virtualmente. ¡La magia de internet! ¡Cuantas alegrías nos da! Y para que comprobéis lo que os digo aquí tenéis algunos de los estupendos platos que el delantal verde comparte.

 
       Ensalada de citricos y aceitunas negras:  Cuñas de patatas, aceitunas y tomates secos:
 
          
 
Croquetas de remolacha y mijo:
 
     
 
Y algunas ideas de cómo hacer platos tradicionales sin ningun ingrediente de origen animal:
 
                                Crepes de hierbabuena rellenas de fresas con nata:
 
 
 
   Huevo frito sin huevo,
   de Alex, un joven de 9 años:                          Perrito caliente:
 
     
 
Me ha gustado la ironía que utiliza Elena en esta receta cuando dice: "porque a los veganos también nos gusta la cocina fina".
 

 

Batidos de frutas (smoothies)

 
 
 
Los smoothies son batidos de frutas y están empezando a ponerse de moda y comercializarse por aquí. En otros países hace tiempo que son lugar común. Los venden de múltiples sabores y tamaños, tanto en supermercados como en tiendas especializadas.
Vale la pena incorporarlos en la rutina, por ejemplo en la merienda o en el desayuno. Al principio puede dar pereza pero una vez lo tomas como hábito no cuesta más que hacerse un café con leche.
Además, se prepara con ingredientes que se suelen tener en casa: frutas, yogur, leche o leche vegetal, hielo, y algún toque extra de vainilla o miel, o sirope de arroz por ejemplo.

Todo a la batidora, y ¡listo!

 

Foto vista en activbelfast.

 

Y si vais con prisas, romantics nos parece una buena opción, los hemos probado y nos han parecido deliciosos. No os perdáis su original web. Ellos los llaman mimos de fruta, me parece una descripción de lo más acertada.

 

 

           Mirad su original campaña realizada por la agencia Smäll de Barcelona.

 

 

Sopas frías

Ya apetece tomar comida fría. En verano necesitamos ingerir menos calor, pero no por eso deberíamos descuidar lo que comemos. Seguimos necesitando buen alimento, fresco, del mercado. Para esto son ideales las sopas frías. Imagino que el gazpacho lo coméis en cantidad en verano y quizás también vichyssoise. Pero ¿qué tal probar estas otras cremas bien frías?
 
 
 
De espárragos. Foto vista en wholefoodsmarket
 
 
De remolacha. Foto vista en naturalcollection
 
 
De guisantes. Foto vista en thedailygreen.
 
 
De zanahoria. Foto vista en ayushveda
 
El proceso para estas cremas siempre es el mismo: Empezar haciendo un sofrito de cebolla o puerro, añadir las verduras que se vayan a utilizar y un par de patatas para darle consistencia y cubrir con agua o caldo. Cocer poco para no perder propiedades y condimentar al gusto. Triturar con la batidora (sacando el caldo primero para añadirlo después, hasta obtener la textura adecuada) y servir colocando por encima alguna hierba aromática, un poco de nata, o incluso algun tropezón como unas gambitas pequeñas, huevo picadito, dados de pan tostado o frito, frutos secos, verduritas a dados…

Hacer conservas

Esto es algo que hacía mi abuela, e imagino que la mayoría de vuestras abuelas: conservas, sobre todo de tomate, una hortaliza que siempre viene bien tener en la despensa para cualquier salsa.
He visto este tutorial para hacer conserva de kiwis en instructables y he recordado aquellos botes de conservas en las despensas de entonces.
Los que ya hayáis hecho sabréis como va el proceso, es sencillísimo.
Se le da una ligera cocción al ingrediente en cuestión y se rellenan los botes de cristal esterilizados previamente. Para acabar, se hierven los botes cerrados para que se haga el vacío y tengan una larga duración.

La idea de conservar fruta me parece estupenda. Cuando no la tengamos fresca a mano solo tenemos que abrir la despensa, destapar un bote y a disfrutar. Se me ocurre que puede incluso representar un original regalo con una bonita etiqueta y un lazo.