Cindy Loughridge

PageImage-525769-4793566-8282627852_87eeb70651_b

 

Dicen que las pequeñas cosas son en el fondo las más importantes en la vida. Esas cosas que retratan tan bien los fotógrafos de stylelife como Cindy Loughridge, con imágenes preciosas, delicadas, cálidas, cercanas. No por las cosas en sí (que también) sino por lo que representan: compañía, bienestar personal, belleza, etc. Me gustan mucho. De todas maneras, algunas cosas grandes son importantes también. Quizás no sea una cuestión de dimensiones… sino de percepciones y lo de pequeño sea simplemente metafórico.

 

PageImage-525769-4793400-070211_pineapple_seed020_bb_RS

 

PageImage-525769-4981786-72210015_web

 

PageImage-525769-4981840-4924500122_bc214b4dc4_z

 

PageImage-525769-4981977-3793505008_6c3f304c16_z

 

d45d8d86e4466d42-5815988031_8dc6710828

 

a0c52d76a499e37d-4582216322_8d20a081ef_z

 

65a2b1a6ee5e191d-4821448058_0d6b2c8cf1_z

 

PageImage-525769-5121412-70990015_crv_web

 

teaandspoons_dip_web

 

 

Elena Lyakir

12-9-2014 21.9.13 7

“Cuando era joven, creía muy fácilmente muchas cosas, tanto religiosas como políticas; ahora creo cada vez menos. Pero me maravillo con muchas más”. Doris Lessing

 Fotografías de Elena Lyakir 

12-9-2014 21.9.21 11

 

12-9-2014 21.9.27 2

 

12-9-2014 21.9.7 6

 

12-9-2014 21.9.28 12

 

12-9-2014 21.9.19 8

 

12-9-2014 21.9.14 10

 

12-9-2014 21.9.35 3

 

12-9-2014 21.9.36 13

 

12-9-2014 21.9.40 4

 

12-9-2014 21.9.50 14

 

12-9-2014 21.9.52 5

Mothers, de Ken Heyman

mothers-photography-family-ken-heyman-25

 

Esta serie de imágenes estaban en una caja que guardó el fotógrafo Ken Heyman hace más de 50 años y que etiquetó com “Madres”. Ahora a los 85 años la ha publicado. Forman parte de un trabajo que hizo con la antropóloga Magaret Mead en 1965 para el libro “Family” que documentaba familias alrededor del mundo. Precisosas imágenes que hablan por sí solas. Vía Bored Panda 

 

mothers-photography-family-ken-heyman-16 (1)

 

mothers-photography-family-ken-heyman-60

 

mothers-photography-family-ken-heyman-32

 

mothers-photography-family-ken-heyman-24

 

mothers-photography-family-ken-heyman-15

 

mothers-photography-family-ken-heyman-13

 

mothers-photography-family-ken-heyman-10

 

mothers-photography-family-ken-heyman-7

 

mothers-photography-family-ken-heyman-5

 

mothers-photography-family-ken-heyman-3

Arslan Ahmedov

7264950_orig

 

“Al cabo de los años he observado que la belleza, como la felicidad, es frecuente. No pasa un día en que no estemos, un instante, en el paraíso”. Jorge Luís Borges

Fotografias de Arslan Ahmed

7080823_orig

 

 

9545108_orig

 

6600091_orig

 

5370949_orig

 

4869382_orig

 

3819542_orig

 

20100506_Ahmedov_10

 

3600563110_7e7e162632

 

7375484528_a08390e96b_b img990a1
tumblr_mmg06scrw71qld8hpo1_500

Reencontrarse con la ciudad

10371387_651269348274434_8075959437835857123_n

Fotografías de Jose Bravo

 

Paramos el coche delante de la puerta de casa, bajamos las maletas, subimos por turnos en el ascensor: ¡parece que vengamos de una mudanza! Todavía llevamos arena de la playa en las sandalias, horizontes abiertos en los ojos, recuerdos de largas horas de dolce far niente, el sabor y olor de las cenas al aire libre… Metemos la llave en la cerradura y ahí está nuestra casa, el hogar abandonado. Estamos de nuevo en la ciudad. ¿Cómo nos sentimos? ¿Contentos de estar en casa o agobiados por el fin de las vacaciones? ¿Angustiados por la vuelta a las rutinas o aliviados por el mismo motivo? ¿Aborreciendo ya la ciudad con sus humos y sus prisas, o contentos de tener más tiendas y cines a mano?
La mayoría de nosotros vive en un entorno urbano, ya que se considera como tal cualquier pueblo de más de 2.000 habitantes. Sin embargo, vivir a 500 metros de campos de cultivo no es igual que vivir en un décimo piso con vistas a un interminable montón de cemento con ventanas. El contraste que presento es deliberado porque para mucha gente la ciudad es lo opuesto a la naturaleza y es, por lo tanto, el paradigma de todo lo malo que tiene la civilización. Y aunque tan fruto de la civilización es lo rural como lo urbano, la mala fama se la llevan las ciudades. Pese a su oferta lúdica, cultural y laboral, la ciudad se asocia también a alienación, soledad, baja calidad de vida, ruido, prisa, contaminación, segregación y exclusión social. Por eso los fines de semana, puentes y vacaciones, las vías de salida de las ciudades se colapsan de urbanitas huyendo hacia espacios más abiertos.
Quizá para ti la ciudad sea un escenario querido, un verdadero hogar. Pero si es para ti un mal necesario que te imponen las circunstancias, te invito a mirarla con otros ojos: la ciudad es el crisol de las principales transformaciones que han configurado nuestro mundo, la ciudad es punto de encuentro de lo diverso, lugar de intercambio, escenario en el que nace el concepto de ciudadano. Si escarbamos un poco, descubriremos que la ciudad no es una fría corteza sobre el suelo jalonada de edificios, sino que alberga mucha historia en cada piedra. Incluso las ciudades dormitorio prefabricadas de anteayer tienen mucho que contar. Son historias de vida, de comercio, de industria, de reinvidicaciones vecinales, de luchas, de sueños, de guerras, de esperanza… las que dan sentido a las ciudades y explican cómo son. Es también esa consciencia la que nos llevará a saber qué queremos que sean mañana.
Por eso, cuando volviendo de vacaciones – quizá en entornos rurales, quizá en otras ciudades que idealizamos como turistas fugaces – nos veamos nuevamente las caras con nuestro pedacito de ciudad, abramos los ojos a lo invisible. Una nueva ciudad se abrirá ante nosotros.

 

10170894_641744385893597_3066149139576871_n

 

10636305_10152299566171752_1019874951707122429_n

 

10371723_650337321700970_6262579440141468107_n

 

10339574_650445675023468_3164532645634464290_n

 

1969404_635551256512910_113969518266393599_n

 

12373_638052672929435_4004819600340166539_n

 

10373970_649133808487988_6611165329002107871_n

 

Izabella Urbaniak

children-photography-summertime-izabela-urbaniak-7

 

¿Qué tienen de mágicas las fotos de Izabella Urbaniak? Todo, ¿verdad? La mirada de esta fotógrafa, madre, que no interviene, que deja que las escenas fluyan naturalmente, su talento y sensibilidad en en las capturas, los espacios naturales, abiertos y también íntimos. Y sobre todo, esa infancia libre que es puro goce, que no requiere más que dejar ser y estar. Simple… bella.

No os perdáis el resto del portafolio de esta fantástica fotógrafa polaca.

 

children-photography-summertime-izabela-urbaniak-3aa

 

children-photography-summertime-izabela-urbaniak-6

 

children-photography-summertime-izabela-urbaniak-2

 

children-photography-summertime-izabela-urbaniak-12

 

children-photography-summertime-izabela-urbaniak-11

 

children-photography-summertime-izabela-urbaniak-10

 

children-photography-summertime-izabela-urbaniak-8

 

children-photography-summertime-izabela-urbaniak-18

 

children-photography-summertime-izabela-urbaniak-16

 

children-photography-summertime-izabela-urbaniak-14

 

children-photography-summertime-izabela-urbaniak-13

 

children-photography-summertime-izabela-urbaniak-24

 

children-photography-summertime-izabela-urbaniak-23

 

children-photography-summertime-izabela-urbaniak-20

 

children-photography-summertime-izabela-urbaniak-19

 

children-photography-summertime-izabela-urbaniak-31

 

children-photography-summertime-izabela-urbaniak-30