La casa de Kathrin

 

Quiero compartir con vosotras este hallazgo, una casa a la que yo le pondría una nota: “favorita”. Este tipo de decoración, la de la casa de Kathrin – autora del blog Where Your Heart Is  y que Decor8 ha recopilado – es el tipo de decoración preciosa que yo creo que cualquiera puede conseguir. Son tonos de pintura lisa y armoniosa en los muebles y paredes, salpicados por láminas sencillas (estas son de Etsy), telas y labores de ganchillo. Qué decir del enorme efecto decorativo de las telas ordenadas dentro de los armarios vitrina. Estos los ha comprado en eBay (europeo), cosa que yo desde luego haría porque aquí no es fácil encontrar alacenitas ni en un rastro ni en un derribo. Otros tipos de armarito también quedan favorecidos por este tipo de – sencilla – restauración. Para mayor libertad el conjunto no sigue ninguna norma muy estricta, sobre todo en lo que respecta a la utilidad de estos muebles. Y, por supuesto, un porcentaje de Ikea alto en la mezcla, que nunca hace mal.

Seguro que os encanta.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

De botellas de plástico a automóviles

 

Este es un ejemplo de lo a mano que tenemos recursos para fabricar juguetes. Estos bidones (y tantos otros envases) tienen formas muy interesantes y la verdad es que son bastante sofisticados. Lo mismo puede decirse de los tapones, tenemos a nuestra disposición una gran variedad de formas y colores realmente increíbles. Y no cuesta casi nada unirlas y formar un juguete. En inhabitots hemos visto a Martín Cavilleri hacer con estos materiales una exhibición de vehículos de todo tipo. ¡En el enlace hay muchos más!


 

 

 

 

 

Con restos de ramas

Ohdeedoh nos trae esta peculiar casita. Sus creadores dicen que salió a partir de desechos de ramas cortadas de su jardín. Bueno, aunque no tengamos jardín, es muy fácil encontrar algun tronquito con el que hacer trozos que compongan este selvático paisaje.

Los muñequitos y todo lo que queramos añadir animarán el escenario. Seguro que nos hacen pasar un rato muy entretenido.

 

 

Party en honor a los amigos

Rosie de Simply Rosie y su amiga Rosella tuvieron una divertida y chulísima idea: hacer una fiesta merienda otoñal bien decorada. Surtida de estilismo encontrado en mercadillos, la fiesta en el jardín tenía una entrada con una coqueta mesita de bienvenida. La merienda se sirvió en piezas descasadas de porcelana  y finalmente un banquito-sofa tenía la misión de alojar el fotomatón donde todos pudieron retratarse como recuerdo de este día tan distinto. Hay muchísimas fotos divertidas e inspiradoras de esta fiesta en el enlace. No dejéis de visitarlo.

 

Libro de invitados

 La primera vez que vi un libro de invitados o guest book distinto de los típicos libros algo desfasados que se solían usar antes (y aún se usan) fue en casa de un amigo, quien para su 40 cumpleaños había puesto un cristal enmarcado en un rincón de la fiesta y los invitados iban firmando con un rotulador grueso, de bonito color, una frase de felicitación, la mayoría graciosas y emotivas. Ese cristal enmarcado lo puso después en un rincón de su casa y representaba un bonito recuerdo.

He recopilado ideas originales y divertidas para mostrároslas aquí, la mayoría provienen de bodas, pero pienso que se pueden usar para cualquier celebración. Si os casáis en breve os pueden servir de inspiración para hacer algo similar en vuestra boda. Esta claro que las nuevas tendencias en bodas son salirse de lo que se ha hecho hasta ahora y ser lo más creativo posible.

Mensaje en máquina de escribir, vía Green wedding shoes

Fichero de tarjetas para dejar una frase de felicitación y la dirección, vía Ruffled blog

 

Mensajes en etiquetas colgantes, vía Style me pretty

Láminas para dejar nombres y huellas, de Love from the thumb

Fichas preparadas para rellenar y colgadas con pinzas, vía Green wedding shoes. No os perdáis toda esta boda repleta de creatividad

Fotos y tarjetitas metidas en sobres componen este libro de invitados, vía Love and lavender

 

Memory Quilt

Cuando leí este artículo en Martha Stewart Living, era demasiado tarde para mí. Había regalado los vestiditos de mi hija al crecer y a continuación he tenido niños. Pero no es tarde para vosotras. ¿No es una idea estupenda hacer una mantita tipo quilt con retales de los vestidos de nuestras hijas? (no digo hijos, porque las telas de sus ropas no suelen ser tan bonitas, pero aun así seguro que quizás alguien reune una buena cantidad para confeccionar una). Yo lo encuentro un precioso recuerdo familiar.

Podéis ver la explicación en inglés en la web de Martha Stewart