Algunas casas bellas

Empezamos en una cocina, seguimos por un salón y acabamos en una habitación. De tres casas distintas, las tres casas bellas de la semana.

 

casas-bellas-2

Decor8

casas-bellas

Coco Lapine Design

 

casas-bellas-3

Fantastic Frank

Para cambiar necesitas ser como eres

christopher-de-lorenzo

Ilustración de Christopher Delorenzo

 

Cuánto sufrimiento me habría ahorrado en la vida si nadie me hubiera empujado a cambiar desde bien pequeña. Porque si nadie me hubiera empujado habría cambiado naturalmente.

Esto lo entendí hace unos diez años cuando hice un curso de formación en terapia Gestalt y vimos La teoría paradójica del cambio, según la cual, para cambiar, todo tiene que permanecer como está. Una paradoja en toda regla. Ideal para mi, que tanto me gustan las paradojas y las dualidades.

Arnold Beisser enunció esta teoría de la siguiente manera:  el cambio se produce cuando uno se convierte en lo que es, no cuando trata de convertirse en lo que no es.

¿Cuántas veces os habéis cerrado más en banda cuánto más os han dicho que tenéis que cambiar?

Yo fui una niña del tipo tranquilo, tímido, introvertido. Cuánto más me decían, con toda la buena intención, que cambiara, que me abriera, que no fuera tan vergonzosa, que hablara más con la gente, etc, más me cerraba en mi caparazón. Cuanto más me empujaban al borde del precipicio, más retrocedía, lógicamente.

Y menos me gustaba a mi misma, por no encajar.

Uno no deja de ser como es porque otro le diga que sea distinto. Uno deja de ser como es, cuando está tranquilo, cuando se acepta, cuando se gusta. Es entonces cuando se abre, casi sin darse cuenta, de manera natural, creciendo, sin más.

Yo dejé de ser tan tímida por inmersión total, a lo puro y duro, tirándome a la piscina sin flotador, cuando me fui, a los diecisiete años a Londres de Au-pair. No tenía más remedio que abrirme. Esto no es un crecimiento natural, es un crecimiento acelerado. En situaciones límite, crecimiento límite. Nos pasa también cuando somos padres, por ejemplo, porque es una situación tan potente, que pierdes inseguridades, es una experiencia que te hace más poderosa. O con grandes perdidas, cuando algo te golpea en la vida de manera rotunda. Con situaciones potentes, en definitiva.

Pero lo ideal es crecer de manera natural, lentamente, a fuego lento, y eso significa aceptarse, y que los demás te acepten. Solo así puedes estar en paz contigo misma y con el mundo, y abrirte, sin miedos.

Y esto, lo de aceptarse, se aplica a tantas facetas de la vida. En educación, por ejemplo. Si aceptáramos como son nuestros hijos, y nuestros alumnos, cuánto sufrimiento se podría evitar, para las dos partes, pero sobre todo para los niños, que se ven empujados a ser quienes no son. Y no encajan.

O en el trabajo. Ahora que estoy inmersa en mi curso online de La Mirada, “Un trabajo a tu medida”, también salen cuestiones de este tipo. Centrarse en quienes somos y reforzar quienes somos es la única manera de alinearse bien con tu trabajo.

Cuesta mucho apagar todo ese ruido que arrastramos durante años. Aceptarse, es la manera más rápida y efectiva de cambiar, de crecer.

 

Anisa Makhoul

anisa-makhoul-2

 

Me gustan muchos estilo de ilustración pero a estas alturas os debéis haber dado cuenta que uno de los que más me gusta es el estilo colorista, de ilustración plana, sin texturas, como de dibujo sencillo y con un punto naif. Esta descripción encaja con Anisa Makhoul, ilustradora de Portland, que es una apasionada de la cocina, las bicis y viajar. Su portafolio está llenito de sus pasiones.

 

anisa-makhoul-3

 

anisa-makhoul-4

 

anisa-makhoul-5

 

 

anisa-makhoul-6

 

 

anisa-makhoul

 

anisamakhoul_buranogarden_2014_lowres

 

18-11-2016-18-11-5-2 18-11-2016-18-11-23-3 18-11-2016-18-11-26-1 18-11-2016-18-11-55-5

Algunas casas bellas

Tres casas de estilo escandinavo. A mi la que más me gusta es la tercera. ¿Qué tendrán los pianos?

 

casas-bellas-1

My Scandinavian Home

 

casas-bellas-2

55 KVadrat

 

casas-bellas-3

Coco Lapine Design

Nada es fácil

ceci-moreno

Ilustración de Ceci Moreno

 

Llevaba unos meses despertándome triste, con una sensación de peso y cansancio que iba disminuyendo a medida que pasaba el día. Me preocupaba ese bajón. No tengo grandes motivos para estar triste, aunque sí algunos. Me preocupaba más que nada, no sentirme más feliz. Tengo mucho en mi vida para sentirme feliz…entonces…¿A qué viene esta tristeza?

Y así pasaban los días, con la tristeza que sentía sumada a la lucha contra ella. Me fastidiaba sentirme triste. A mis años, casi 47, me conozco bastante bien, y sabía que mis desdichas, aunque importantes, no eran suficientes para sentirme así. Y de ahí, mi extrañeza.

Cuando era más joven me hubiera costado entender de dónde venía mi tristeza, porque era una cebolla de mil capas y mi esencia estaba en la última capa, pero ahora ya no me cuesta tanto porque ya conecto bastante con mi esencia. Afortunadamente me he quitado capas, poco a poco, una a una. Es lo bueno de cumplir años, o como diría un amigo, es el premio de consolación de hacerse mayores.

Y hace unos días comprendí una cosa, que esta tristeza va conmigo e irá conmigo ya siempre. Habrá épocas que me sentiré más arriba y épocas de más bajón incluso, pero esto es simplemente tristeza, no tiene porque ir ligada a nada en particular. Y he dejado de sentirme triste por estar triste.

Ahí afuera todo nos empuja a pensar que tenemos que estar alegres todo el tiempo. Las redes sociales nos muestran principalmente el lado alegre de la vida de la gente, las bonitas casas, las bonitas familias, los bonitos proyectos, los viajes, las compras. Todo brilla. Todo es fácil.

Sin embargo nada es fácil y esta frase la uso como guiño a un amigo que la usó el otro día, precisamente en redes. Porque es así, nada es fácil, ni siquiera cuando las cosas te van bien, la vida cansa. La vida cansa mucho. Y yo estoy cansada.

Desde hace unos días, como digo, me siento más tranquila con esta tristeza mía. Simplemente la he aceptado, ya no lucho contra ella. Buenos días, tristeza, vamos a enfilar el día, vamos a enfilar los días.

La exaltación de la alegría y la felicidad nos lleva a negar una parte nuestra que existe, por muy bien que nos vaya la vida. Y la tristeza no tiene porque ser negativa en sí misma. Ojalá de pequeños no nos empujaran siempre a ser la alegría de la huerta y nos dejaran en paz cuando nos sentimos más encerrados en nosotros mismos, más cabizbajos. Y no solo de pequeños, también de adultos, todos los mensajes son de tipo: ánimo, te puedes comer el mundo. Perdona, pero no, muchos días el mundo me come a mí.

Ayer fui con mi hijo a ver la peli Trolls, una de dibujos. Es muy divertida, me gustó mucho y me reí mucho. El tema de la peli va precisamente de estos dos opuestos, de la tristeza y la alegría. Su tesis principal es que todos llevamos la alegría dentro, no hace falta tomar nada para estar alegre, solo hace falta mirarte dentro porque la alegría está ahí, solo hace falta sacarla y yo añadiría además que todos llevamos la tristeza dentro también, y que también hacer falta mirarse y verla. Y dejarla en paz, sin más.

 

Maite Gurrutxaga

maite-gurrutxaga-2

 

No conocía a Maite Gurrutxaga todavía y me ha encantado descubrirla. llustradora ganadora del premio Euskadi de Literatura en 2014 en la categoría de ilustración, Maite Gurrutxaga ilustra bellos libros en acuarela, tintas, lápices, como principales instrumentos con los que plasmar textos literarios, pero no únicamente, también carteles, cómics, y otros encargos gráficos.

No tardaré en comprarme alguno de sus libros.

 

maite-gurrutxaga-4 maite-gurrutxaga-5 maite-gurrutxaga-6 maitegurrutxaga

 

maite