Para no caerse
de la cama

 

 

Cuando mi hijo de dos años quiso tener su propia habitación no me atraía la idea de poner una cama convencional: él se movía mucho, se levantaba en sueños y temía que se cayera. Ni siquiera una baranda parecía efectiva. Así que dimos con la solución perfecta: una cama en el suelo. Por experiencia propia – con dos años le entusiasmaba su nueva habitación pero no la idea de quedarse a dormir él solo – puedo dar fe de que era muy cómoda. Tomando la precaución de airear el colchón a diario y mantener el suelo siempre muy limpio es una solución práctica y divertida. A todos los niños que nos visitaban les encantaba la idea: por fin una cama en la que saltar sin peligro y a la que incluso los bebés podían subir sin ayuda. Es buena idea cubrirla con una colcha durante el día para que no se ensucie la ropa de cama porque el uso que se le da a una cama así suele ser intensivo. No conservo fotos de aquella habitación, pero este es un ejemplo muy similar.

Clementina en el bosque

Clementina es como de la familia. Nuestra pequeña hada, imaginada por Elena y hecha realidad por Meisi, tiene su propio cuento, en el que se dispone a descubrir el mundo que hay más allá de su cajita de los tesoros. ¡A nuestros niños les encanta!

Sorteamos dos libros para celebrar nuestro estreno en la red. Haced click abajo en la palabra comentario y anotad tres temas que os gustaría ver publicados en Kireei. La recogida de comentarios acabará el día 19, domingo, y los ganadores, elegidos al azar, serán anunciados el lunes 20 de abril a primera hora. ¡Suerte!

La diferencia está en el detalle

Nos gustan las habitaciones infantiles que poseen pequeños detalles que las personalizan y las llenan de encanto y originalidad. A continuación os mostramos algunas ideas vistas en las house tours del blog de cookie magazine para que os sirvan para inspiraros y animaros a ir añadiendo toques de cosecha propia que conviertan las habitaciones de vuestros niños en lugares únicos.
 
 
Muebles para libros en el suelo, peluches pocos, de tela, y hechos a mano, rincón de lectura.
 
 
Pósters memorables y juguetes antiguos.
 
 
Bloques de letras con sus nombres, estantería bajas para acceder a los libros fácilmente,
alfombras coloridas.
 
 
Rincón con mesa y sillas, sus dibujos expuestos de manera original.
 
 
Móviles originales, guirnaldas coloridas.
 
 
Más guirnaldas, a poder ser hechas a mano; paredes con murales.
 
 
Camas diferentes y divertidas.
 
 
Algún mueble y juguetes antiguos.
                                                                                           

Área de juego

Al decorar una casa en la que van a vivir niños, uno de los aspectos más importantes es planificar el área de juego. Hay quien la sitúa en la habitación infantil, también puede ubicarse en el salón o en la cocina o en cualquiera que sea el espacio en el que la familia pasa el tiempo libre. Nos ha gustado este ambiente porque en él todo está al alcance del niño, incluso las baldas se han colocado bajas para permitir la total autonomía a la hora de alcanzar los libros y los juguetes. También nos ha llamado la atención que el mueble para el almacenaje no sea un diseño específicamente infantil. Puede ser una manera de sacar más rendimiento al mueble y seguir usándolo cuando el niño crezca pero nos gusta pensar que también puede ser un indicio de que este rincón es parte de la dinámica general de la casa y no solo un bonito rincón infantil del que no pueden salir los juguetes y, ¡sobre todo!, las pinturas.

 

Adriana Partimpim

Su verdadero nombre es Adriana Calcanhotto, cantante brasileira. Partimpim es el nombre que lleva en un disco especial para niños, pero que no parece de niños. ¡Es lindísimo! Me lo descubrió una amiga que va mucho a Brasil.

Mi canción preferida es Fico Assim Sem Você. Os enseñamos su vídeo. No es el oficial pero sí el más gracioso.

Aquí podéis escuchar un extracto de todas las canciones del disco.

Espero que os guste y también a vuestros niños.
 

Su primer regalo

 

 
Este muñeco es el primer regalo que recibió mi hijo a las pocas horas de nacer. Su autora solamente tenía 10 años entonces y ya hacía estos lindos personajes. Fue toda una sorpresa, la guinda de la entrañable visita de Meisi para compartir charla sobre la magia del parto y el plácido inicio de la lactancia, con las caricias y el torrente de emociones entre mi bebé y yo.
¡Muchas gracias, Sara! Lo guardo como un pequeño tesoro.