Naranja y chocolate

 

Recientemente nos pusimos a fotografiar chocolate en uno de los grupos flickr en los que participo, el surgido del primer Atelier de Jackie, lleno de gente maravillosa y con mucho talento. Mi foto fue esta que veis a continuación, naranja y chocolate, una combinación deliciosa.

 

 

Se me ocurrió hacer un postre con estos dos ingredientes, y quería algo que fuera rápido, sencillo (como suelen ser todas las propuestas que os muestro) pero con un toque de sofisticación que pudiera convertirlo en un postre de fiesta, de invitados, de lucirse. Aquí está el invento, lleva chocolate, queso y naranja. Todavía no le he puesto nombre, ¿me ayudáis? Probadlo, está de cine, para repetir.

 

 

 

 

Ingredientes para 6 raciones:

Una terrina de 125 grs de queso tipo Philadelphia

50 grs de azúcar

Medio litro de leche

3 cucharadas de cacao en polvo (del que se usa para hacer chocolate caliente espeso)

100 grs de chocolate para fundir

3 láminas de gelatina

1 vaso grande de zumo de naranja

ralladura de naranja

 

Proceso:

Por una parte se prepara la primera capa, la de chocolate, poniendo a hervir la leche y añadiendo el chocolate en polvo hasta que espese. Cuando lo haya hecho se apaga el fuego y se añade el chocolate para fundir removiendo constantemente hasta que se funda, y al final se espolvorea con un poco de ralladura de naranja. Se vierte un par de dedos de esta mezcla en cada flanera y se meten en la nevera para que se enfríe en chocolate, quedará después como una especie de natilla.

Mientras se enfría esta capa, se prepara la siguiente. Mezclamos el queso con el azúcar con la batidora. En un bol ponemos agua fría y metemos las láminas de gelatina unos minutos, hasta que se ablanden. Calentamos en un cacito el zumo de naranja durante un par de minutos y retiramos. Al zumo le agregamos la gelatina que ha estado ablandando y todo lo metemos en el vaso de la batidora junto con el queso y el azúcar, batimos unos segundos y lo vertemos en las flaneras para formar la segunda capa. Guardamos en la nevera hasta que esté sólido.

Como decoración tenéis varias posibilidades: una rodaja de naranja glaseada (poned la naranja en una sartén unos minutos con agua y azúcar), o pepitas de chocolate, o incluso una tercera opción que se me ocurrió luego que sería unas cucharaditas de mermelada de naranja si preferís que predomine ese sabor.

Ya me contaréis.

 

 

 

Galletas de canela

 

¡Por fin he hecho mis primeras galletas! No comprendo como aún tenía esta asignatura pendiente, con los años que llevo cocinando (una ya tiene una edad). Es de esas cosas que siempre tienes en la cabeza y nunca ves el momento de ponerte. Y no podría haber empezado mejor, con una receta de galletas sen-ci-llí-si-ma, adaptación de esta. Estoy contenta además porque, también por fin, me meto "en harina" con el tema fotografía, uno de mis propósitos de este año. Estoy haciendo L’Atelier de Jackie Rueda, disfrutando de lo que se hace por devoción y no por obligación y enamorándome, aún más, de este maravilloso arte. Jackie, ¡tú tienes la culpa!

Y como no hay dos sin tres, también por fin, revisito Alicia en el país de las maravillas. Después de la preciosa reseña que escribió Elena me quedé con las ganas de volver a leer Alicia y esta vez por placer y no por asignación académica. Compré la versión anotada, una joya hecha libro, y empecé a leerla el fin de semana pasado, junto con un chocolate caliente para estrenar la taza Alicia de Shinzi Katoh que tenemos en la tienda, mejor imposible.

 

shinzi katoh, alicia, galletas de canela

galletas de canela

alicia en el pais de las maravillas

 

Ingredientes:

200 grs de mantequilla sin sal

150 grs de azúcar

250 grs de harina

4 cucharadas grandes de canela

 

Proceso:

Se deja la mantequilla a temperatura ambiente durante un rato y se mezcla con el azúcar, a continuación se agrega la harina y se mezcla todo (con las manos mejor) hasta que consigáis una masa bastante compacta (apretadla bien). A partir de ahí se trata de ir haciendo bolas, aplastarlas un poquito para darle la forma de galleta y ponerlas sobre la bandeja del horno. Hornead durante 15 minutos a 180 grados y listo.

 

 

 

Galletas de Reyes, de La cuina vermella

Nuestros amigos de La cuina vermella se han vuelto a superar. No contentos con deleitarnos cada día con su savoir-faire culinario-bloggero, se marcan unas galletas de Reyes tan originales como estas. Chocolate blanco, pistachos y arroz inflado para Melchor, chocolate con leche y cornflakes para Gaspar, y chocolate negro, cornflakes y naranja confitada para Baltasar. Los reyes estarán encantados, ¡menudo agasajo!

Pienso que voy a imprimir y encuadernar este blog de principio a fin. Me gusta tanto que quisiera tenerlo al lado de la cama como libro de cabecera, para releerlo antes de dormir, saboreando cada bocado, como se merecen estas delicias.

 

                            

 

No os perdáis el fragmento de La vida de Brian que incluyen en el post. 

 

 

Los almendrados de mi abuela

 

 

Los almendrados son unos de los dulces típicos de estas fechas. La receta es sencilla: huevo, azúcar y almendras. En la elaboración clásica se hace una masa mezclando los tres ingredientes (con la almendra molida) y se hacen montoncitos poniendo una almendra entera encima de cada uno.

Esta receta que os presento es una variación que nunca he visto hacer fuera de mi familia materna. Seguro que en algún lugar se hacen así, pero yo solo los he visto en mi casa. Los hacía mi abuela hace muchos años, los sigue haciendo mi madre y este año me he animado a probar yo. El simple cambio en la textura de uno de los ingredientes hace que la misma receta se convierta en un producto totalmente diferente con un sabor único.

 

Ingredientes:
-750 gramos de almendras crudas repeladas.
-4 huevos.
-500 gramos de azúcar.
-Obleas grandes de pan de ángel.

La elaboración es sencilla. El único cambio respecto a la receta tradicional consiste en picar las almendras de manera que queden troceadas, no molidas. Hay que batir los huevos como para tortilla, incorporar el azúcar, mezclar bien y, por último, añadir las almendras troceadas. Luego se pone en una placa de horno la oblea y se forman montoncitos encima con la masa, sin juntarlos demasiado porque durante el horneado el huevo y el azúcar se extenderán un poco. Para evitar que se desmoronen los montones se pueden hacer unos cilindros bajitos con papel de hornear y poner la mezcla dentro.

Se hornea a 180º hasta que las almendras se vean bien doradas y la masa esté perfectamente cuajada. Cuando se sacan del horno se dejan enfriar y luego se va rompiendo la oblea para separarlos.

 

El gato goloso

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Confieso que yo también tengo un gato goloso, y confieso que me pierde lo dulce, sobre todo el chocolate. Por eso me encanta navegar por blogs de postres como el de Mavele, una  "Ingeniero de profesión, muy indecisa y desmemoriada. Amante de la fotografía, la literatura, la buena comida y por su puesto, los gatos." 

Con un pequeño vistazo te das cuenta del buen gusto y cariño que le pone a sus delicias, y si lo sigues con más o menos asiduidad te enganchas a su "aroma", una mezcla de la calidez del hogar, de la merienda con chocolate caliente y bollos, y los pequeños lujos de una pastelería exquisita. Mirad que sensación…

 

Rollos de Jalea.

 

 Cuack attack.

 

 Macarons.

 

Torta Cebra.

 

Como veis, no solo las recetas son espectaculares, también la presentación y la fotografía. 

Mavele, además, publica otras fotos suyas que me han parecido deliciosas, como todo lo que hace.

 

 

 

 

 

 

Tarta de chocolate y nata

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Esta es la crónica de una accidentada tarta de chocolate para Kireei…

Hacía un tiempo que quería hacer una tarta de chocolate, de las clásicas, y mostrárosla. El resultado de mi primer intento fue una suela de zapato incomestible, me quedé corta con algún ingrediente. El segundo, todo lo contrario, en vez de un bizcocho esponjoso salió una especie de engrudo pastoso. Se podía comer pero era impresentable.

De repente vi esta receta en uno de mis blogs preferidos, Smitten Kitchen, y decidí probar. De clásico no tiene nada pero abandoné la idea de la tarta de toda la vida para cortar con el maleficio y la historia, ahora sí, tuvo un final feliz, aunque no exento de anécdotas. ¡Qué divertida es la cocina!

Esta tarta también ha tenido sus dos intentos. El primero fue digno de manual de Murphy. ¿Qué le puede pasar a una tarta con chocolate fundido que amenaza con desbordarse? Habéis acertado, la mitad cayó al suelo. ¿Qué puede ir mal cuando montas nata? Exacto, se me cortó.

Pero no cejé en mi empeño, esa tarta tenía que salir en Kireei. Y aquí la tenéis, con final feliz, en casa de Meisi. Nos juntamos el domingo pasado para preparar algunas de las sorpresas de esta semana y lo celebramos con la tarta, no sin algún tropiezo de nuevo. Fijáos en la nata, no pudimos montarla en condiciones, ¿verdad Jaume? Pero aún así, resultó ser una delicia, todo un acierto, sobre todo por la compañía y el buen humor. Sólo nos faltó Elena para ser perfecto. Ahora os explico cómo se hace esta galleta de chocolate y nata gigante, como la llamó Meisi.

 

 

Esta primera foto es del primer intento, el que acabó en el suelo, veis que está menos tostada. 

 

 

 

Ingredientes:

Un rollo de pasta brisa

Medio litro de leche

150 grs de chocolate en polvo

250 grs de chocolate negro para fundir

150 grs de nata para montar

Una cucharada de esencia de vainilla

 

Proceso:

Se vierte la leche en un cazo y se agrega el chocolate en polvo, como si fuerais a preparar chocolate a la taza. Cuando ya esté espesito agregáis la pastilla de chocolate para fundirla, y la esencia de vainilla. El resultado será un chocolate caliente muy espeso. No padezcáis, aunque parezca demasiado chocolate la tarta no es nada empalagosa. Mientras, habréis horneado la pasta brisa según las intrucciones del fabricante. Cuando las dos cosas se hayan templado vertéis el chocolate por encima de la masa y lo metéis en la nevera hasta que el chocolate se enfríe y se solidifique (la textura final es como de pudin, no es dura). Para acabar montáis la nata para cubrir por encima y lo decoráis con virutas de chocolate (cosa que no hicimos nosotros, otro olvido).