Cuadro Marimekko

 

 

Este cuadro está hecho con una tela, y es una buena solución cuando no hay manera de encontrar un cuadro que nos guste o que combine con el espacio que queremos decorar.
Este, en concreto, está hecho con una tela Marimekko, mirad otros diseños de la misma marca:

 

Una flor en un huevo

 Brindi ofrece entre su gama de productos ecológicos este huevo de porcelana, ideal – según dicen – como regalo poético para un nacimiento.

La metáfora del huevo florenciendo nos ha parecido bonita. ¿Se podría hacer con un huevo de verdad? Sería cuestión de vaciarlo como si fuéramos a preparar un huevo de Pascua hueco, encontrar la manera de ponerle peso en la parte inferior para que no se volcara, hacerle los agujeros et voilà! No se por qué, pero creo que no es tan fácil hacerlo como decirlo.

       

Cuaderno de notas de cerámica

 

 

 
 
 
Nos encanta encontrar productos para una vida más sostenible y, si además son bellos, no se puede pedir más. Por eso nos ha llamado la atención esta libreta para anotaciones hecha de cerámica. Cuanto papel se puede ahorrar y qué placer escribir sobre tal superficie. Se puede comprar en yoyo ceramics. No es nada cara comparada con el beneficio que proporciona y realizan envíos a toda Europa.
 

 

Agua que no has de beber

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Hace un tiempo visité a una amiga en Berlín y me fijé en estas botellas que usaban muchos niños a todas horas. Se trata de las botellas Sigg. Hablando con ella me comentó que en Alemania, país pionero en temas verdes, se intenta evitar el agua en botellas de plástico, sobre todo para los niños, porque hay evidencia de que se liberan elementos tóxicos cuando las botellas se dejan en lugares soleados o calientes o cuando se reutilizan. Compré un par para regalar pero no se me ocurrió comprarme para mi, así es que, ahora que mi hijo empieza a querer beber él solo y a pedirme la botella de agua, me he acordado de ellas y las he encontrado en Barrabés, en un día me ha llegado a casa.   

 

 

Batería de cocina ecofriendly

 

 

Este es un tema recurrente, cómo cocinar con la comodidad de un sistema antiadherente pero libre de toxinas. Hemos topado con este fabricante danés, ScanPan,  productores de material de cocina antiadherente con certificado libre de PFOA. Parece ser que el ceramic titanium es casi tan duro como el diamante y, por lo tanto, prácticamente imposible de rallar o estropear. Además, su diseño es funcional y bello como suele ser el diseño escandinavo. El único problema es el precio pero, si son tan resistentes, a la larga puede incluso salir más provechoso: ¡cuantas y cuantas sartenes acaban en los vertederos a los pocos meses de comprarlas!
 

Pañales de tela

 

 

 

 

Los pañales de tela son una opción cada vez más extendida. Son bonitos, son ecológicos y son buenos para la piel del bebé. Yo los usé con mi segundo hijo y aunque me imaginaba un trabajo agotador con la colada, una vez adquieres la rutina no supone nada inasumible, incluso teniendo un bebé al que cuidar.

Mis preferidos eran los Fuzzi Bunz, pañales rellenables, lo que quiere decir que se componen de dos piezas: el pañal en si, y el relleno (Fuzzi Bunz los trae de algodón orgánico, pero yo usaba también unos de cáñamo más absorbentes). He visitado la web y he visto que si ya eran bonitos cuando yo los usaba, ahora tienen diseños todavía mejores.

 

Por la noche usaba Popolini, supergorditos y suaves. Se pueden usar con cobertores de plástico, de forro polar o de lana.
 
 
 
Si ahora tuviera que usar de nuevo pañales de tela me gustaría probar los Blueberry nappies, ¡sus diseños me parecen tan bonitos! En verano ni siquiera hace falta poner pantalones o faldas a los bebés.
 

 

Hay otras soluciones mixtas, en que se combinan cobertores lavables con rellenos desechables biodegradables. Pero, evidentemente, no es sostenible traer toneladas de rellenos desechables de países lejanos para tirarlos. Así que, de momento, nos podemos limitar a ver con envidia pañales como estos gdiapers.
 
 
Lo que es seguro es que no fue por el ahorro por lo que me decidí a usar pañales de tela. Con los pañales tan bonitos que hay, es difícil resistirse a comprar más de la cuenta.