Regalos de Navidad hechos a mano

 

    

    

    

    

 

1. Bola de nieve, en Martha Stewart.

2. Bolsa decorada, en Design Sponge.

3. Zapatillas de fieltro, en Martha Stewart.

4. Clip de pelo con flor, en A hoot and a holler.

5. Fundas de cojín, en Sew4home.

6. Figuritas de pan de especias, en Albahaca y Canela.

7. Marionetas, en The storque Etsy.

8. Colgante, en Samster Mommy.

9. Cuadrados de ganchillo, en Kireei.

10. Bolsillo-casita, en The long thread.

11. Broche piruleta, en Cut out and keep.

12. Muñecos, en Nuno Life.

  

De revista a árbol de Navidad

 

 

 

 

Este debe ser el proyecto más sencillo de todos los que os hemos mostrado desde los inicios. Es de leemills y solo necesitáis una revista y vuestras manos. Los que nos seguís habitualmente sabréis que nos gusta enseñaros ideas para reciclar revistas, ¿verdad?. Pues aquí tenéis otra. Solo son tres pliegues por página: se empieza cogiendo la esquina derecha de la página y plegándola hacia el centro para formar un triángulo, después se vuelve a doblar ese triángulo de la misma manera, hacia el centro, y se acaba metiendo hacia dentro el trozo de papel que sobra abajo, seguid el enlace para ver las fotos explicativas.

Cuando pienso que ya no se le puede sacar más de sí a una revista aparece otra idea, incluso más original, espectacular y divertida. Lo vi tan fácil e inmediato que antes de publicar esta entrada me decidí a probar. ¡Mirad! No tardé ni media hora.

 

 

Pienso que los niños pueden disfrutar mucho haciendo este original árbol de Navidad reciclado.

 

Coronas navideñas

El origen de las coronas navideñas es pre-romano y simboliza en invierno la esperanza de la vida, la primavera. En época de los romanos representaba el regreso del sol después del invierno. Los cristianos mantuvieron esta costumbre, añadiéndole significados relacionados con el adviento. La corona de adviento lleva cuatro velas de diferente color, tres violeta y una rosa o blanca, que se van encendiendo cada domingo según se acerca la Navidad. En otras versiones, las velas pueden ser rojas, para simbolizar la alegría, o blancas, o incluso de diferentes colores (por ejemplo, violeta, rosa, verde y blanco, simbolizando penitencia, alegría, esperanza y, finalmente, pureza o triunfo). Sin velas, puede usarse colgada, por ejemplo en una puerta.

En cualquier caso, es un elemento decorativo que da la bienvenida a nuestro hogar en los días navideños.

 

De las tradicionales, hechas con elementos naturales, recolectados y cultivados, nos encantan estas de Hollberrie.

 

Pero las coronas pueden hacerse de tantos materiales como ideas tengamos, aquí tenemos ejemplos increíbles:

 

De lanas, fieltro y apliques, Knock Knocking tiene asombrosas e infinitas variaciones.

 

 

De Home by Sunset; viene con tutorial, realmente fácil.

 

De Dollar Store Craft, con un aire retro.

 

De Rags to Riches Art, con ovillitos de lana y agujas, toda una declaración de aficiones en la puerta de casa.

 

Ya que estamos con lana, esta corona os la enseñamos hace unos meses. ¡Una corona de pompones! De Calico.

 

 

Sencilla, sencilla, esta de Threadbanger.

 

De lindamade, con restos de tela, alegre y festiva.

 

Mis primeros softies

Uno de los propósitos para este nuevo curso que ya os comenté aquí era comprarme una máquina de coser y empezar a hacer mis primeros pinitos en el arte de la costura. La máquina aún no me la he comprado, a ver si me la traen los reyes, pero los pinitos ya han empezado, a mano, en forma de softies con viejas camisetas o sueters a los que ya no les daba uso.

Este buho tan colorido fue el primero que cosí y más simple no puede ser. ¡No me iba a complicar la vida justo en el estreno!. Para las que también queréis lanzaros a la piscina os diré que con saber hacer un pespunte ya podéis intentarlo. Este tipo de muñeco se realiza cortando dos piezas de tela con la forma deseada, uniéndolas del revés, dejando una pequeña abertura al final para rellenarlo (habiéndole dado la vuelta, claro está) y rematando ese corte al final. Los ojos, pico y patas los hice pegando el fieltro con pegamento para tela.

Para cortar el patrón os recomiendo dibujarlo primero en una hoja de papel o cartón, recortarla, situarla sobre la tela para, a continuación, dibujar el contorno sobre la tela. Tened en cuenta que el muñeco os saldrá un dedo más pequeño al realizar el pespunte por todo su contorno.

 

 

 

Me hizo mucha ilusión verlo acabado y pensar: "lo he hecho yo". Puede parecer una bobada pero fue una sensación muy agradable.

El segundo fue este elefante de orejas redondeadas, que parece una E acostada. Aquí hice un poco de trampa, pues una vez embastado se lo bajé a mi vecina para que le pasará el repunte con la máquina, como podéis apreciar en las orejas. Lo que me hubiera costado un par de horas, de esta manera fueron 10 minutos. Este lo hice para mi sobrina Julia, en su 12 cumpleaños, con una tela de una camiseta suya que había retirado. Fué una sorpresita para ella.

 

 

Y aquí mi tercera y, de momento, última "obra de arte", una casa-softie-cojín hecha también con diversas camisetas y sueters. Este aún es más fácil porque lo cosí del derecho, con una puntada de bordado. Más fácil pero mucho más elaborado, tiene más piezas que unir, y las ventanas y la puerta llevan un pequeño bordado en cadeneta. Le puse hasta una etiqueta.

 

                     

 

 Ya estoy pensando en el próximo. ¿Qué?, ¿os animáis? Os lo recomiendo, veréis como os engancháis. A mi me inspiraron los de Meisi, espero que estos también os hagan picar y que siga la cadena.

 

 

Libros para niños hechos a mano (2)

La semana pasada os mostramos aquí tres ejemplos de libros hechos a mano de temática y materiales diversos y os adelantamos que habría más. Hoy os muestro la segunda parte: los llamados quiet books, libros de tela o fieltro cosidos que añaden todo tipo de elementos para diversión, exploración y sorpresaPor lo visto en otros paises es costumbre hacer a mano un libro de estas características para el primer cumpleaños del bebé, aunque no se hace sólo con ese propósito, claro está. A mi me tienen hechizada.

Esta pequeña maravilla es de giggling goldfish. Mirad cuantos detalles tiene, hasta una pequeña pizarra.  

 

       

       

 

También de gigglingoldfish, este peek-a-boo, o libro con ventanitas. Está hecho de tal manera que las fotos se pueden ir cambiando. ¡Qué ingenioso!, ¿verdad?

 

 

        

 

El tercero que os muestro es de Jen Fitz, y es de lo más dulce que he visto en tiempo, o será porque me pierden los gatos.

 

    

 

Una de las cosas que más me sorprende es lo detallistas que pueden llegar a ser. Mirad las ventanitas que muestran lo que el gatito Ned suele comer. 

 

 

Y por último, el de homemadebyjill. Otra maravillosa sucesión de sorpresas hechas con mucho arte. Jill, además, hace muchas otras cosas que podéis ver en su estupendo blog.

 

 

          

 

          

 

 

Todos estos tesoros me dejan sin palabras.

 

Tarjetas navideñas hechas en casa

¿Seguís mandando postales navideñas por correo tradicional? Yo perdí esa maravillosa costumbre cuando nos conectamos todos a través del ciberespacio. Este año empiezo a animarme a volver a las andadas, después de haber visto las postales que ha diseñado Meisi y que os presentamos ayer. Pero antes tendré que recuperar todas las direcciones que deben andar por alguna vieja agenda.


Sin embargo, todavía podemos ir más allá y personalizar aún más nuestra felicitación navideña. Mirad estas bonitas ideas de tarjetas handmade.  

 

              La primera es de craftblog, mirad qué preciosidad. Cosidas a máquina.

 

 

Esta es de artprojectsforkids. Kathy la llama árbol de navidad minimalista. Ideal para hacerlo los niños, con papeles con distintos motivos formando cadenas de papel, como las de las guirnaldas.

 

 

La última es de makesandtakes y es un gorro de santa Claus cosido a grandes puntadas. Una buena manera de practicar el pespunte con niños.

 

 

¿Y vosotros?, ¿enviáis postales navideñas?