Buñuelos de zanahoria y parmesano

>

Tengo muchos libros de recetas y navego por bastantes blogs de cocina pero lo que más me gusta es adaptar lo que veo a lo que tengo en cada momento en casa, añadir un punto de creatividad en cada receta.
Estos buñuelos de zanahoria son una adaptación de unos de calabacín y puerro que he visto en un recetario de cocina vegetariana. Os animo a que cojáis la idea y hagáis vuestras propias adaptaciones.

 


 

Los buñuelos están presentes en casi todas las tradiciones culinarias del mundo, únicamente se trata de juntar una masa de harina y huevo, o harina y agua, o incluso leche con cualquier otro ingrediente, realizando una forma redondeada y friéndolo en aceite o, como he hecho yo, horneándolo para que no quede tan aceitoso. En el fondo aquí tenemos la base de casi todo lo que solemos comer: un cereal y una verdura o proteína (o ambas). ¿No es eso una pizza, una crepe, un bocadillo, un plato de pasta o arroz…? Y representa una manera apetecible y fácil de comer verdura.

Ingredientes para 10 buñuelos

2 zanahorias grandes
1/2 taza de parmesano
1 taza de harina
2 huevos
Sal
Nuez moscada


El proceso es sencillísimo. Se rallan las zanahorias y el queso y se mezclan. Aparte se mezcla la harina con el huevo, una pizca de sal y otra de nuez moscada (o cualquier otra especia al gusto). Se junta todo y se realizan unos buñuelos no muy grandes, que irán colocados en una bandeja de horno sobre papel vegetal para que no se peguen, 20 minutos a 180 grados. Dadle un ultimo toque de grill más potente para que se doren.

 

Ensaladas con fruta

>

Muchas veces se nos acaban las ideas para ensaladas, ¿verdad? Os voy a dar cinco ingredientes que os servirán como base para preparar un tipo de ensalada que siempre triunfa: lechuga o espinaca, fruta, frutos secos, queso fresco y pasas.


Aprovechad que tenemos en el mercado, ahora en verano, multitud de frutas variadas. Esta ensalada admite cualquier fruta, incluso más de una. Las nueces y los pistachos son los frutos secos que mejor se adaptan, y el queso podéis también ir variándolo: requesón, queso de cabra, ricotta, feta, parmesano a láminas, un manchego curado a láminas también.
Os muestro un ejemplo, que me ha llamado la atención por sus estupendas fotos, con permiso de su propietario, this is reverb. Dadle un vistazo en el enlace a todas las fotos del proceso, vale la pena, de por sí ya representan un festín visual. 
 

 

 

 

No olvidéis preparar una buena vinagreta. Para esta ensalada, la de miel o la de mostaza le van como anillo al dedo.

Crêpes con música

>

 

Las crêpes, identificadas como postre francés, son una de las muchas versiones de una forma universal de transformar la harina (desde las tortitas mexicanas al talo vasco, por todo el mundo encontramos recetas a base de diferentes harinas con la misma forma aproximada). En Francia están asociadas en su origen a la fiesta de la Candelaria o al Mardi Gras. La versión gallega, la filloa, muy similar, es típica de la matanza (de ahí la famosa filloa de sangre). Así que en ambos casos nos encontramos con que se trata de un plato eminentemente invernal.

Sin embargo, en la actualidad cualquier momento del año es ideal para tomar crêpes. Tanto dulces como saladas, se pueden tomar solas o acompañadas de un montón de ingredientes:

En dulce, con chocolate fundido o Nutella, acompañado de nata. Con fruta, por ejemplo plátano, que combina de manera excelente con el chocolate, o frutos rojos, que son muy vistosos. Se puede rellenar también de mermeladas, miel, dulce de leche, leche condensada, crema… combinándolo de mil formas o incluso flambeándolo. Para el calor, nada mejor que acompañarlo con una bola de helado. Resulta un excelente desayuno, postre o merienda.

 

Fotografía CC de chotda.

 

Fotografía CC de boxx 120.

En salado, es clásica la crêpe de jamón y queso, pero se pueden intentar combinaciones más atrevidas: con salmón, con pollo, con atún, con verduras, con marisco… con mayonesa, salsa de yogur, mostaza, hierbas aromáticas, pesto, bechamel, queso untable… No hay límites a la imaginación, y puede constituir tanto un entrante como un completo plato único.

 

Fotografía CC de 3liz4.

 

 

Fotografía CC de bro0ke.

 

Incluso se puede jugar con la forma de la crêpe: en rollitos, doblada en cuatro partes, en forma de cestito, milhojas…

Fotografía CC de awhiffoflemongrass.

 

 

Fotografía CC de Festa das filloas de Pedra.

 

Podéis ver más imágenes de crêpes que seguro os darán un montón de buenas ideas en los grupos flickr The Creperie y Filloas de Galicia.

 

La receta de las crêpes es muy sencilla. Yo uso aproximadamente estas proporciones, pero me voy guiando más por la textura cremosa de la pasta que por las cantidades exactas:

Ingredientes: 

125 gramos de harina

2 huevos

1/4 de litro de leche

Un pellizco de sal (si es para hacerlas dulces, hay quien añade un poco de azúcar, pero yo dejo la dulzura para el relleno o, si no las voy a rellenar, las espolvoreo con azúcar una vez hechas).

Para crêpes dulces, se puede añadir cacao en polvo o café soluble. Para crêpes salados se puede añadir una cucharada de algún puré que de color (espinacas, tomate…).

Preparación:

Se mezcla todo batiendo a mano o con batidora. Si la mezcla reposa al menos 20 minutos en la nevera, saldrá mejor. Luego, se fríe brevemente en una sartén con mantequilla, por los dos lados. Cuando la crêpe está hecha, se despega fácilmente de la sartén y se le puede dar la vuelta.

 

Aquí os dejo un video musical cuyo argumento es la realización de una crêpe. La receta varía un poco, porque usa también agua y una cucharada de aceite. Si le dáis un poco más de vida a la crêpe que el amigo Yann, os garantizo que la reacción del comensal será mucho más entusiasta.

 

 

 

 

Brandada de bacalao

>

La brandada es uno de mis bocados exquisitos preferidos. Es una receta clásica de la cocina catalana cuyo ingrediente principal, como en otras muchas recetas de esta rica tradición gastronómica, es el bacalao. Aunque la versión oficial lleva patata yo, y muchos otros, la hacemos sin ella. Ambas versiones están igualmente deliciosas pero yo prefiero la más simple ¡Hacedme un favor: no dejéis de probar esta receta, repetiréis!

 

 

Ingredientes para una pequeña degustación:

400 grs de bacalao desalado
125 grs de nata
Aceite de oliva (suficiente para que cubra el pescado)
3 dientes de ajo

 

Necesitáis confitar el bacalao en el aceite, es decir, cocer el pescado sumergiéndolo en aceite a baja temperatura, que no llegue a hervir, poco a poco para que quede jugoso. En el aceite añadiréis también los diente de ajo, pelados. Se puede hervir en agua también, si lo preferís.
Cuando tengáis el bacalao listo (entre 5-10 minutos), lo metéis en el vaso de la batidora y trituráis junto con los ajos y la nata, y un poco del aceite del que habéis usado para confitar. Realizad este proceso paulatinamente, para obtener la consistencia deseada, ni muy líquido ni muy sólido, como una paté grumoso, ideal para tomar sobre unas buenas rebanadas de pan de pueblo o cualquier pan digno de llevar ese nombre.


Se puede acompañar de unos filetes de pimiento asado, escalivada, o rellenar unos vol-au-vents, o pimientos de piquillo. Yo lo suelo comer sólo, con pan, como aperitivo, con una copa de vino blanco o una cerveza bien fría.

Nota: en cualquier supermercado venden bacalao congelado en unas bandejas que llevan dos o tres trozos que resulta ideal para esta receta.
 

Jacket potatoes

>

Jacket potatoes es una de las recetas más populares de la cocina inglesa. Representa una comida completa, tanto en caliente como, ahora en verano, en frío. Consiste en asar patatas al horno hasta que estén cocidas por dentro y crujientes por fuera. Se les realiza un corte en el centro en forma de cruz y se añade el relleno que se prefiera, siendo los más típicos queso cheddar rallado, ensalada coleslaw, baked beans, curry de pollo, atún con mayonesa, chilli con carne… como muestran estas imágenes.

 

Con alubias con tomate, o baked beans visto en Englandhockey.

 

Con carne picada y judias pintas, o chilli con carne, CC de Jon Juan.

 

Aquí os propongo otras opciones más originales vistas en food blogga.

Aceitunas, tomate desecado al sol, piñones y queso feta.


Salsa de alcachofas, parmesano y romero.

 

¿Cual sería vuestro relleno preferido?

 

Ideas para cocinar con wok

>

Cocinar con wok es relativamente sencillo. Además, la simplicidad no es su única ventaja, se ahorra energía ya que la forma del recipiente permite que se caliente rápidamente y, al cocinar las verduras al dente, en dados o juliana, se prepara en poco tiempo y se mantienen las propiedades. Cocina rápida y sana. Parece una contradicción ¿verdad? Pues así es, el wok permite cocinar “fast food” sin obtener “junk food”.
Todo son ventajas, además, no hay lugar para la monotonía. Os voy a dar unas ideas generales para que os sirvan de introducción al wok para hacer recetas básicas de salteado de verduras con carne, pescado o marisco. Más adelante ya haremos recetas más sofisticadas, pues el wok tiene muchísimas posibilidades.

 

 

-Necesitaréis dos o tres verduras susceptibles de saltear: zanahoria, puerro, brócoli, lechuga, calabacín, pimientos, cebolla. Se cortan en juliana (a tiras) o a dados. Es el único “engorro” que tendréis, el corte de la verdura. La mandolina es ideal para esto, rápida y permite cortes uniformes. Os debéis asegurar de tener todas las verduras cortadas antes de empezar a saltear.

-No uséis aceite de oliva, no es que sea imposible pero no conseguiréis el sabor característico. Para ello usad aceites como el de sésamo, de maíz, de soja, de cacahuete, etc. Calentad un par de minutos dos o tres cucharadas de aceite antes de agregar los primeros ingredientes, saltead un poco de ajo o jengibre al principio si queréis aromatizar el aceite, pero sacadlo al cabo de unos minutos para que no se queme.

-Esta es la secuencia a seguir para saltear: primero las proteínas (carne, pescado, marisco, tofu), a continuación hay que sacarlas y agregar las verduras que necesiten más cocción, al final se saltean las más ligeras y se vuelve a añadir la proteína del principio. Hay que remover durante todo el proceso, apartando cantidades hacia los lados continuamente y devolviéndolas al centro que es donde se fríen.

-La salsa de soja es el condimento más común, mientras estáis salteando se rocían los ingredientes con esta salsa un par de veces, primero a la proteína y luego a las verduras. Formad un pozo en el centro del wok, apartando los ingredientes hacia los lados, y rociad este hueco con la salsa. Hay muchas otras salsas que se pueden usar, pasad por una tienda especializada y comprad un par para ir probando sabores: salsa curry (pasta), satay, hoisin, salsa de ostras…

-Podéis marinar la proteína a priori si queréis: con limón, jengibre, soja, ajo durante una hora más o menos. Al estar marinado el sabor será más intenso.

-Acompañad con el cereal de vuestra elección: arroz, fideos chinos, tallarines de arroz.

-Recordad: fácil + sano + rápido + divertido. ¿Alguien da más?

 

         

 

Accesorios de surlatable.