Pizza de aguacate

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Hay épocas del año que se prestan más a meterse en la cocina y pasar largos ratos entre fogones, pero esta no es precisamente una de ellas. Yo agradezco muchísimo, sobre todo en verano, todo tipo de recetas que sean rápidas, fáciles, ricas y sanas. Y si encima se manchan pocos utensilios, mejor. No pido nada, ¿verdad?

Hoy os quiero sugerir una receta que aprendí en un fantástico libro sobre cocina siria, El Cocinero de Damasco, del que ya os había hablado hace unos meses. Se trata de un plato nuevo muy popular en Siria, que incorpora la idea de la pizza y un ingrediente ajeno a la tradición culinaria de esa zona, como es el aguacate.

 

Necesitaremos:

- Un pan lo suficientemente ancho para aceptar un corte en dos mitades. No demasiado grueso pero lo suficiente. Yo uso una rosca o una chapata, pero las posibilidades son muchas.

- Un aguacate (o más, dependiendo del tamaño del pan).

- Una cebolla (yo la prefiero tierna).

- Un tomate maduro.

- Queso en lonchas, tipo manchego tierno, havarti…

- Aceite de oliva, sal, pimienta y orégano.

 

Preparación:

Se corta el pan en dos mitades, con cada mitad se puede hacer una pizza.

Se unta el pan por la parte de la miga con el aguacate triturado. Se cubre con la cebolla cortada en aros o tiras muy finas, y el tomate cortado a lonchas finas también. Se añade sal y pimienta al gusto, y se riega con un chorrito de aceite de oliva. Luego se cubre con las lonchas de queso, se espolvorea con orégano y se gratina durante unos minutos, lo justo para fundir el queso y que la pizza se caliente. Et voilà, ¡a disfrutar!

 

Sin gratinar, con o sin queso, se puede hacer otra versión aún más sencilla: en forma de bocadillo. La combinación de pan, aguacate, tomate y cebolla siempre triunfa.

 

 

Ensalada coleslaw

 

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Si no conocéis esta tradicional ensalada americana probad a prepararla. Es sencilla y muy rica, la podéis hacer como guarnición de cualquier plato ahora en verano que apetece más el frescor de la verdura cruda. En Estados Unidos es la típica ensalada que acompaña multitud de platos, como hamburguesas, perritos calientes, sándwiches, pescado, barbacoas, etc.

Ingredientes:

Repollo.
Zanahoria.
Para la salsa: mayonesa, vinagre, azucar, sal y pimienta.

 

Cortad el repollo en juliana y la zanahoria a daditos pequeños. Mezclad los ingredientes para la salsa, incorporadlos a pequeñas cantidades para ir probando hasta dar con el sabor preferido.

Nota: hay alguna variación a la receta original, se le puede añadir también col lombarda en juliana, y cebolla y manzana a daditos. La salsa admite también mostaza si os gusta ese toque.
 

Foto vista en eatingtolive

 

Cocas de verduras

 


 

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En todas  partes hay una receta de coca de verduras tradicional, una "pizza" ideal para cualquier momento, tanto para una cena como para llevar a cualquier reunión familiar o de amigos, a la playa, al campo…

La que os muestro la hace Meisi con la receta de su suegra, de Gandía.
 
 
Para la masa vais a necesitar:

-Un vaso de aceite casi lleno.

-Dos vasos de leche casi llenos.

-Levadura prensada (la correspondiente a medio kilo de harina).

-Más de medio kilo de harina.

 

En primer lugar mezclad todo menos la harina, añadid una cucharada de sal y echad la harina poco a poco hasta obtener la masa. Dejadla reposar una hora si podéis, poned aceite en el fondo de un bandeja de horno (mejor si tenéis el recipiente tradicional, aquí lo llamamos “llanda” o “llauna”) y extended la masa, pinchando en varias partes con un tenedor.
 
Las verduras que se agregan pueden ser a vuestra elección pero estas son las que usa esta receta:
Sofreíd un poco de ajo, con tres pimientos pequeños o uno grande, a continuación añadid un bote de tomate triturado de medio kilo y pochad hasta que se evapore el agua del tomate, un poco de azúcar y sal, dos latitas de atún desmenuzado y un puñadito de piñones.
Meted al horno media hora a 200 grados.
 
 

Mantequilla de fresa

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Hace unos meses os explicábamos cómo hacer mantequilla casera, y alguien sugirió hacerla con hierbas aromáticas. Hoy os voy a mostrar esta otra mantequilla vista en the kitchn y que me ha parecido como mínimo curiosa. Se trata de mantequilla de fresa y su realización es tan simple como triturar fresas y mezclarlas con mantequilla que hayáis dejado a temperatura ambiente con anterioridad. Hay que unificarlo bien para que se mezclen los sabores y volver a meter en la nevera para que se vuelva a solidificar. Esto tengo que probarlo para desayunar sobre tostadas, croissants o cualquier otro bollo, me encanta experimentar cosas nuevas y esta, desde luego, es de lo más original.

 

         Imágenes vistas en martha stewart y just a taste.

 

Limonada para el verano

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Vaya por delante que, para mi, el agua es la mejor bebida del mundo. ¡Qué buena está cuando una tiene sed! Pero ahora, en verano, parece que apetece algo más, y bien fresquito. He aquí una selección de ideas para limonadas, cuyo ingrediente principal es, como no, el agua.

 
 
 
Limonada clásica: Se realiza mezclando cuatro partes de agua por una de zumo de limón, hielo, y menta o hierbabuena (opcional), azúcar u otro edulcorante.
Limonada con jengibre: Hervid agua, azúcar y unas rodajas de raíz de jengibre durante 5 minutos removiendo ocasionalmente. Dejad enfriar durante 15 minutos y sacad la raíz. Incorporar el resultado al agua y zumo de limón.
Limonada de fresa: Cuatro partes de agua, una parte de zumo de limón y una parte de sirope de fresa, hielo.
Limonada de hibiscus o carcadé: El hibisco (rosa de Jamaica) es una infusión de intenso color rojo y agradable sabor. Mezclad esta infusión con la limonada clásica y veréis qué toque más interesante.
Limonada de pomelo: Igual que la clásica pero con pomelo en vez de limón, endulzad con miel.
Limonada de sandía: La sandía ya contiene toda el agua necesaria, no le añadáis más. Mezcladla con una parte de zumo de limón, y endulzad.
 
 
Nota: el sirope de fruta se hace hirviendo agua con azúcar y la fruta en cuestión durante unos minutos, luego se tritura y se cuela. A todas estas limonadas se les puede añadir cava o algún licor, como el ron blanco, si se quiere preparar un cocktail. La proporciones de agua y limón las podéis variar a vuestro gusto.
 

 

Melón con muesli

Os animo a realizar esta idea para desayunar el próximo fin de semana: un bol de muesli con bolitas de melón, frutos secos, yogur y chocolate.

Los niños pueden realizar las bolitas con el utensilio que veis. Si no lo tenéis, cortad rodajas y que ellos corten, con cuchillos adecuados, el melón a tiras, o cubos. Como acompañamiento muesli o cualquier cereal que uséis para el desayuno, frutos secos (lo más afín serían las nueces) y unos trocitos de chocolate para añadirle color y un toque dulce. Todo regado con un buen yogur (probad el kefir, o el yogur de cabra para variar).

Usando el melón vaciado como recipiente le añadís un toque divertido y distinto.