Bocadillos originales

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Quien inventó los bocadillos merece un monumento, una comida completa dentro del pan es una gran idea. Ahora bien,  como comentaba recientemente con las posibilidades de la pasta, el bocadillo también es un elemento al que no se le saca el máximo partido, pues siempre acabamos recurriendo a las combinaciones más comunes.

Por eso os voy a dar unas cuantas ideas para incorporar toques diferentes que hagan de los bocadillos un almuerzo, merienda o cena más novedosa y divertida.
 
 
 
 
-         Verduras a la plancha o rebozadas: calabacín, tomate, pimiento, cebolla, berenjena, champiñones regado con una salsa de yogur al estilo tzatziki o una buena vinagreta.
-         Queso de cabra: cortad unas rodajas de queso de rulo y pasad ligeramente por la plancha, ponedlas en el pan junto con un par de hojas de espinaca y tomate, y una pizca de mermelada de frutos rojos.
-         Italiano: untad el pan con pesto, y añadid unas rodajas de mozzarella y tomate.
-         Patés vegetales: de champiñones, de maíz, de remolacha, de berenjena, junto con queso o huevo y unas hojas de lechuga.
-         Aprovechamiento: aquí la idea es aprovechar comidas anteriores, bien del mediodía a la noche, bien de comidas que hayamos congelado. Cualquier carne que hayamos preparado se puede desmenuzar, o cortar a tiras, caramelizar unas cebollas con pasas, o preparar una rápida salsa con base de nata, vegetal a poder ser con queso roquefort, a la pimienta, al curry.
-         Fiambres con fruta: acompañad los fiambres con unas rodajas de pera, manzana, mango, ¡veréis qué toque!
-         Salmón, sardinas: estos dos pescados dan mucho juego en bocadillo. Machacad un bote de sardinas y untad el paté resultante en el pan, junto con unas rodajas de tomate y unas hojas de rúcula. Por otra parte, probad la deliciosa combinación de aguacate con salmón.
 
Nota: Vale la pena hacer bocadillos con otros tipos de pan: de centeno, pita, tortitas al estilo taco, de maíz, chapatas, baggels, pan de pueblo… y poner el bocadillo en la plancha unos minutos para comerlo crujiente y calentito.
 

 

Foto vista en a good appetite.

Mijo con gambas y setas

Recientemente os hablaba de la quinoa. Hoy os muestro un cereal muy similar, el mijo, también con un alto contenido en hierro y muy energético, ideal para los niños y una buena alternativa a los cereales de uso común.
Antes de cocerlo se lava, se usan dos raciones de agua por una de mijo. Se cuece a fuego medio durante unos 20 minutos, removiendo un par de veces.
 
Se puede preparar como acompañamiento de multitud de salsas o sofritos. En este caso lo he cocinado con uno de gambas y setas, cebolla bien picadita y ajo. Con las cabezas de las gambas he preparado un poco de caldo que luego he colado y he añadido al sofrito junto con una cucharadita de maicena diluida en agua para darle consistencia a la salsa. Como siempre, especias o hierbas aromáticas al gusto. No dejéis de incorporar el mijo en vuestra rutina culinaria.
 
 
 
 

Cocinar brócoli

 
 
El brócoli es uno de los alimentos a los que más investigaciones se le han dedicado últimamente. Un reciente estudio asegura que esta verdura puede prevenir el cáncer de estómago, así como úlceras y gastritis.
 
Yo no soy una apasionada de las coles pero el brócoli me gusta bastante y a mi hijo también, por eso lo tomamos dos o tres veces por semana, normalmente como acompañamiento hervido al vapor con un par de patatas, pero aquí os comento algunas posibilidades más, aunque no las únicas. Probadlo, veréis qué buen resultado.
 
Para todas estas recetas el brócoli se cocina previamente al vapor, si no tenéis una vaporera, pasaos por una ferretería y comprad un rejilla de vapor de las que se ponen en cualquier olla, van muy bien.
 
-         Brócoli gratinado: Preparadlo como la clásica receta de col gratinada, con bechamel y queso, y gratinad al horno.
-         Brócoli rebozado: Rebozad las flores de brócoli con harina y huevo o harina y agua, y freid en abundante aceite.
-         Pasta con brócoli: Hervid la pasta, hervid el brócoli, y juntad ambas cosas en una sartén con aceite y ajo. Removed para que se incorporen los sabores, añadid unas pasas y servid con unas semillas de sésamo por encima.
-         Ensalada tibia de brócoli: A un lecho de rodajas de patata, se le añaden las flores de brócoli aún tibias y tiras de pescado a vuestra elección, también cocinado al vapor. Cubridlo con una buena vinagreta.

 

Imagen Creative Commons de Churl.

La pasta y sus salsas

 

      

 

           

 

Una de mis comidas favoritas es la pasta, en todas sus formas, colores y sabores. Imagino que también es la favorita de la inmensa mayoría, pero es curioso el poco juego que se le saca cuando admite miles de combinaciones, como para no aburrirse nunca. Sin embargo, aquí en nuestro territorio, no se sale de las consabidas lasañas, boloñesa y carbonara, cuando lo ideal en cocina es experimentar y variar. Jugar en definitiva.
 
He visto este artículo en Chow y se me ha ocurrido darle un repasito a todas esas posibilidades, teniendo en cuenta que algunas formas de pasta combinan mejor con cierto tipo de salsas o cocciones. Me basaré en los tipos de pasta que encontramos aquí en los supermercados.
 
Al horno: lasaña, macarrones, espaguetis, canelones junto con salsas con base de tomate y gratinado de queso.
 
Aceite/mantequilla: tallarines, espaguetis, macarrones, raviolis. Esta salsa es de las más sencillas y rapidas y la mas conocida es la aglio, olio e peperoncino: ajo, aceite y guindilla.
 
Nata/queso: macarrones, espaguetis, tallarines, espirales, conchas. Estas salsas son muy ricas, aunque quizás un poco cargantes . Se realizan fundiendo el queso que se haya elegido en la nata.
 
Con carne: macarrones, espaguetis, lasaña, canelones. La más conocida como decía es la boloñesa pero qué tal cambiar el tipo de carne de vez en cuando, podéis pedir que os piquen pollo, o cordero, y podéis añadirle alguna verdura más como la zanahoria a daditos. Darle toques originales usando otras especias, echarle un chorrito de vino blanco a la salsa.
 
Ensalada de pasta: conchas, espirales, lazos y otras formas similares. Ideales para comer en frío y combinar con lo que se tenga.
 
Pesto: Esta clásica salsa que combina la albahaca con piñones, ajo y parmesano es ideal para las pastas rellenas tipo raviolis y tortellini.
 
Marisco: espaguetis sobre todo. A un sofrito de ajo, aceite, cebolla bien picadita y un poco de tomate, añadid el marisco que os apetezca o esté de temporada.
 
Sopas: fideos, estrellitas, letras, y similares son ideales para cualquier sopa.
 
Verduras: Cualquier forma y tamaño,. La pasta con verduras es quizas la menos utilizada, pero en mi opinión la que más posibilidades ofrece ya que se trata de preparar un sofrito con las verduras de temporada o que se tengan en ese momento en casa. Aquí publicamos un ejemplo.
 
Y un último apunte para recomendaros pastas integrales o de otros cereales como la espelta, mucho más nutritivas y digestivas.
 

Vinagretas

Una buena vinagreta transforma una ensalada corriente en un plato exquisito.

A continuación os doy algunas ideas pero lo mejor, como siempre, es experimentar, probar y adaptar. La base siempre será un buen aceite de oliva, un buen vinagre (de sidra, de jerez, balsámico), pimienta recién molida y alguna especia o hierba aromática al gusto. Se han de mezclar los ingredientes con energía para que se fundan bien los sabores y podéis guardarla en botes de cristal en la nevera para futuros usos.
 

 

Vinagretas con mostaza: Combinar los ingredientes base con mostaza de Dijon. Si le queréis dar un toque potente añadid ajo picadito.
 
Vinagretas con miel: Podéis usar limón en vez de vinagre en este caso para variar. Ideal para ensaladas con fruta.
 
Vinagretas con yogur: Combinar con aceite o limón y especias al gusto. Ideal para ensaladas de pasta o de patata. Le podéis dar un toque original con frutos secos picaditos, sésamo o semillas de amapola.
 
Vinagretas con queso: el roquefort y el parmesano son dos quesos ideales para vinagretas.
 
Vinagretas con tomate: Se le añade a la base un poco de tomate triturado y, si os apetece, también cebolla picadita muy fina o cebollino.
 
Vinagretas originales: Aparte de las anteriores podéis, de vez en cuando, realizar una vinagreta con algún toque diferente como podría ser con un poco de miso, tahini, aceite de sésamo, de nueces, cilantro, lima, granada, frutas del bosque.
  
Algunas de las especias que podéis usar tanto frescas como secas son: albahaca, orégano, menta, perejil, tomillo, estragón.
 
¿Cuál es vuestra vinagreta estrella?
 
 

Batidos de frutas (smoothies)

 
 
 
Los smoothies son batidos de frutas y están empezando a ponerse de moda y comercializarse por aquí. En otros países hace tiempo que son lugar común. Los venden de múltiples sabores y tamaños, tanto en supermercados como en tiendas especializadas.
Vale la pena incorporarlos en la rutina, por ejemplo en la merienda o en el desayuno. Al principio puede dar pereza pero una vez lo tomas como hábito no cuesta más que hacerse un café con leche.
Además, se prepara con ingredientes que se suelen tener en casa: frutas, yogur, leche o leche vegetal, hielo, y algún toque extra de vainilla o miel, o sirope de arroz por ejemplo.

Todo a la batidora, y ¡listo!

 

Foto vista en activbelfast.

 

Y si vais con prisas, romantics nos parece una buena opción, los hemos probado y nos han parecido deliciosos. No os perdáis su original web. Ellos los llaman mimos de fruta, me parece una descripción de lo más acertada.

 

 

           Mirad su original campaña realizada por la agencia Smäll de Barcelona.