Esgarraet

Si os gustan los pimientos os encantará el esgarraet y si no os entusiasman, como a mi, este es un plato que sí comeréis a gusto. El secreto es el toque que le dan las migas de bacalao . Es tan sencillo como asar unos cuantos pimientos rojos grandes, quitarles la piel cuando se hayan templado y cortarlos a tiras. A continuación añadir bacalao seco a tiras (hay gente que lo prefiere desalado), la cantidad a vuestro gusto pero yo diría que unos 150 gramos de bacalao para 3 pimientos. Picar dos o tres dientes de ajo y añadirlo por encima, un chorrito de buen aceite de oliva y a la nevera unas horas. Este es un aperitivo tradicional valenciano y solemos tomarlo sobre unas buenas rebanadas de pan y acompañado de una cerveza bien fría.
 

Mil hojas de berenjena

 

 

 

 

 

Aquí tenéis un buen truco para guardar registro de platos que comáis en restaurantes y queráis intentar hacerlos en casa, hacedles una foto.
Los milhojas son platos muy artísticos y versátiles. Esta maravilla que veis en la foto con el skyline de Buenos Aires al fondo corresponde a un milhojas de berenjena, calabacín, tomate, y mozzarella que tomé en un restaurante de la zona de Puertomadero en un viaje a Argentina hace unos años. Comimos fantásticamente en todas partes, pero el gran atracón fue de belleza, de los increíbles parajes que pueblan este país.

Pastelillos de salmón

Se me ha ocurrido una receta perfecta para comer el salmón de otra manera. En vez de prepararlo a la plancha y acompañarlo con guarnición, he decidido ponerlo todo junto y realizar unos deliciosos pastelillos.
He hecho un sofrito de cebolla y puerro bien picaditos. Aparte he hervido un par de patatas y he cocido una buena ración de salmón al vapor.
Una vez finalizadas estas tres cocciones lo he triturarlo todo a mano (aunque también podéis hacerlo con la batidora si deseáis una consistencia sin tropezones) y, a continuación, he montado los pastelillos. Yo les he dado forma de hamburguesa pero se podrían hacer croquetas también. Si la consistencia no es lo suficientemente firme añadid un poco de harina o pan rallado para que no se os desmonten. Finalmente podéis hacer varias cosas: rebozarlos con harina y huevo, empanarlos con pan y huevo o meterlos en bandeja de horno y darles un golpe de grill.
A mi hijo le han encantado, se ha comido dos y eso que el pescado no le entusiasma.
 
Nota: podéis variar el sofrito, probad con otros ingredientes y contádnoslos.
 

Pasta con verduras

 

Esta es la receta de pasta que más cocinamos en casa, porque es práctica, sabrosa y sana. Y cada vez diferente, no nos cansamos nunca. La pasta siempre integral y la salsa es un sofrito de las verduras que se tengan en ese momento: cebolla, ajo y tomate siempre pero se puede ir variando otras verduras como calabacín, zanahoria, berenjena, champiñones, pimiento, puerro … todo a daditos y pochado a fuego lento, sin pasarse para que quede hecho pero consistente. Al final un bote de tomate tamizado para darle más jugosidad y listo, especias al gusto. Ah, y que no falte abundante parmesano por encima. Una manera de comer pasta sin carne y poder cocinarla con lo que se tenga en cada momento. Para los niños se puede separar una cantidad de salsa y triturarla si no les gustan los tropezones.

 

 

Mantequilla casera

 

 
 
 
No todo el mundo sabe que la mantequilla es nata, simplemente. Nos ha gustado la idea que sugiere ohdeedoh para hacer mantequilla con los niños. Ideal para aquellos que tienen la suerte de pasar tiempo en la cocina accediendo a lo que les rodea. El proyecto es sencillísimo. Unos botes de cristal, nata y ¡a agitar tocan! Se puede incluso poner música e inventar un baile al son de las maracas. Habrá que turnarse ya que se tardan unos 20 minutos en conseguir la consistencia adecuada, después de lo cual se elimina el suero y se mete en la nevera para que se endurezca.
Me ha recordado al cuento de J.Bucay de las ranitas en la nata.

 

Taboulé

 

            Imagen Creative Commons de jlastras

 

Uno de los platos más populares y conocidos de la cocina árabe es el taboulé (Tabbûle). Se trata de un plato apto para vegetarianos, que tanto sirve como entrante de una comida más copiosa como para solucionar una cena ligera.
 
Tradicionalmente se prepara con bulgur, pero nos servirá igualmente el cuscús que encontramos en cualquier supermercado. Las cantidades de los ingredientes son orientativas, se pueden variar al gusto:
 
- Un vasito de cuscús.
- Una taza de perejil picado.
- Media lechuga (opcional)
- Pepino (opcional)
- Media cebolla.
- Zumo de medio limón.
- Un tomate de ensalada.
- Aceite de oliva.
- Sal.
 
Preparación:
 
Preparamos el cuscús según las instrucciones del envase y lo dejamos enfriar. Debe quedar suelto y seco. Picamos el resto de ingredientes, todo muy fino excepto el tomate y el pepino (si lo hay), que los cortaremos en dados. Añadimos el zumo de limón y sal al gusto y lo mezclamos. Finalmente añadimos el cuscús.