Hamburguesas vegetales

 

Recetas de hamburguesa vegetales hay muchas, pero pienso que lo mejor es olvidarse de todas ellas y crear tus propias hamburguesas con lo que se tenga en cada momento. 

La base es un cereal: avena mojada en leche, arroz integral que haya sobrado de otra comida, quínoa o mijo si se quiere probar algo diferente, etc. Los complementos: verduras salteadas, las que se tengan también, cebolla, zanahoria rallada, calabacín rallado, incluso alguna legumbre machacadita. El caso es crear una mezcla consistente y para ayudar a conseguir este efecto se puede añadir un poco de pan rallado y rebozar con harina y huevo antes de freír. Múltiples combinaciones para no aburrirse nunca y para variar la dieta de los niños, que no sea siempre la consabida hamburguesa de carne.

 

 

Guacamole

 

El guacamole es una de esas salsas que llaman la atención. La preparo cuando vamos a cenar a casa de alguien, y suele volar rápidamente. ¡Cuidado con pasarse con el picante! Se necesitan dos aguacates maduros, pero no mucho, que al presionar cedan un poco. Se preparan así: Abrir los aguacates y extraer la pulpa con una cuchara, machacarla. A continuación, cortar un tomate hermoso y jugoso a trozos pequeños, preferiblemente sin piel, picar media cebolla muy fina, y un par de dientes de ajo muy fino, mezclar todo y añadir unas gotas de limón, imprescindible para que no se oxide el aguacate. Añadir un picante al gusto, yo no pongo, con el ajo es más que suficiente pero para los amantes del picante estos son los clásicos de la receta: añadir un pimiento picante mexicano picadito a la mezcla, ají, chile u otra variedad picante. Sirve para comer así, solo con nachos, pero también como acompañante de carnes, fajitas de pollo, patatas, etc.  

Hummus

 

 
El humus es un paté de garbanzos típico de la cocina árabe, es sencillo de realizar y muy rico y sano. En casi todas las cenas con amigos alguien trae hecho de casa, es ya una tradición. Se puede acompañar con pan pita o con varitas de verdura cruda. Si no se quiere hervir garbanzos dejados en remojo la noche anterior se puede realizar con garbanzos de bote, aunque siempre sale mejor con la cocción casera.
Se trituran en la batidora 100 gramos de garbanzos, un par de dientes de ajo, un chorrito de limón, un par de cucharadas de tahina (pasta de semillas de sésamo) y una pizca de comino. Conviene probarlo y rectificar alguno de los ingredientes hasta alcanzar el sabor deseado. Al presentar se puede adornar con pimentón rojo y un chorrito de aceite de oliva. Para los niños se puede preparar una versión sin ajo y convertirse en una forma diferente de comer legumbres.
 
 

 

Crema de verduras y lentejas rojas

Este puré es muy versátil, sencillo de preparar y una buena forma de incorporar lentejas en la dieta de aquellos niños a los que no les apetece comerlas a la manera tradicional.

Lo ideal es utilizar una base de verduras anaranjadas: zanahoria, calabaza, boniato, junto con patata para darle consistencia. El resto de verduras puede ser variable, lo que tengáis en casa, judías verdes, puerro, calabacín, brócoli, etc. No hay cantidades fijas, de ahí la versatilidad, las verduras base deberían ser más numerosas que las verdes porque, al fin y al cabo, el resultado es un puré naranja. Hervid primero las verduras, no mucho tiempo para no perder propiedades, y al final añadid dos tazas de lentejas rojas. Las podéis encontrar en tiendas dietéticas, se cuecen en 5 minutos, prácticamente se deshacen. Antes de triturar verted el liquido en otro recipiente, triturad, incorporad líquido para conseguir la textura adecuada y listo. Queda riquísimo, con un toque suave a lenteja y el dulzor de las verduras anaranjadas.