¿Conciliación?

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Imagen vía Wackystuff

 

Recientemente he vuelto a mi antigua profesión, que abandoné hace una década. A mi edad debería ser una persona experimentada y ahí estoy, como una novata. La experiencia de una década atrás apenas cuenta para nada. Y mi experiencia en otros campos profesionales es totalmente irrelevante. Soy “la que se quedó con los niños”, aunque mientras tanto estuviera formándome, estudiando y trabajando en otras cosas. No importa. No avancé por mi carril.

Por supuesto, el perfeccionamiento de ciertas destrezas requiere de la práctica prolongada y la experiencia es un valor. No me quejo de eso. Lo que me entristece un poco es pensar que es opinión generalizada en la sociedad que perdí los mejores años de mi carrera profesional (aunque gané otras cosas que para mi son más importantes) y que no voy a llegar a mucho porque ya no me da tiempo.
Muchas mujeres se ven en esta situación, mientras que los hombres que a partir de los cuarenta aterrizan en carreras profesionales congeladas por su dedicación a la familia son contadísimos.

¿Conciliación? Una amiga decía el otro día que eso de la conciliación no existe, que lo único que existe es el sacrificio. Hay que sacrificar tiempo de ocio o calidad de vida o tiempo con los hijos o la carrera profesional (parcial o totalmente) y con ello la independencia económica.
Y he aquí otro mito: ¿no habéis oído un montón de veces que a partir de ahora nadie va a estar en una misma profesión durante toda su vida y que habrá que reciclarse, reinventarse, volver a empezar un montón de veces? Me río yo de eso. Lo valorado socialmente es no moverse para salir en la foto.

Acumular experiencia, contactos, sabiduría. Hacer lo que se espera de ti. Los que son desbancados o se mueven por sus propias motivaciones son generalmente castigados de manera muy dura. “No sabe lo que quiere”. “Es un currículum errático”. “Mejor no pongas que volviste a estudiar, pensaran que no te iba bien lo que hacías antes”. Y entonces nos sueltan eso de reinventarse, para que desde la cuneta pensemos: “¡Fantástico! ¡Voy a reinventarme y a ser súper dinámica! ¡Y emprendedora!” No nos olvidemos de la palabra mágica “emprendedor”.

Yo estoy a favor del cambio, del aprendizaje y de la reorientación profesional. Pero sospecho que los que nos glosan las maravillas de volver a empezar mil veces solo quieren hacernos pasar con un poco de azúcar la dura realidad de la precariedad mientras unos pocos mantienen carreras sólidas y privilegiadas en sus sectores, haciendo lo mismo durante décadas. Son esos mismos que cuando llega a su empresa una persona que se ha reciclado no valoran en absoluto las fortalezas de ese perfil, solamente sus debilidades (que, por supuesto, también están). Esto afecta a personas que tienen inquietudes que las alejan de la vía única, pero también a todas las mujeres que después de tener a sus hijos descubren nuevas perspectivas de la vida, o intentan reorientarse para poder sobrevivir siendo madre y trabajando a la vez, o dejando de trabajar un tiempo.

El resultado es que aunque la mujer estudia y trabaja, los puestos de mando y responsabilidad recaen en su mayor parte en manos de los hombres. Cuando se habla de mujeres con cargos de gran responsabilidad siempre se menciona cómo se han apañado para conciliar su vida profesional con la de sus hijos, si los tiene. Y si no los tiene se sospecha que fue para poder medrar. ¿Cuantas veces se comenta lo mismo de un hombre? Yo nunca lo he oído.

Pronto las mujeres en la cuarentena no estaremos solas en esto de ser casi novatas a la edad en que se debería ser una profesional experimentada (y no me alegra en absoluto). Está intentando llegar al mundo laboral una generación que inicia la treintena y que no consigue hacerse un hueco. Treinta años y sin estabilidad para formar una familia o iniciar un proyecto de vida. Treinta años y todavía como becarios, encadenando el paro con los contratos temporales, o estudiando algo más para hacer currículum. Hace poco leía en eldiario.es una reflexión sobre esta juventud sin horizontes: “Nuestros proyectos no son solo nuestro derecho personal al propio desarrollo y la felicidad, son también un bien colectivo. Nuestras futuras familias, futuros negocios, futuras creaciones, futuras investigaciones, etc, son también el futuro de toda la sociedad, un futuro que no conseguimos hacer presente. Somos otro sector más de una sociedad bloqueada por culpa de una minoría que considera que se lo debe todo a sí misma y nada a nadie más, y que para mantener ese estatus necesita generar una gran base social de gente que apenas pueda vivir, sino solo sobrevivir. Somos parte de una sociedad que no se puede permitir no avanzar. Nosotr@s somos una generación que sigue siendo juventud, y que está harta de que nos sigan robando el futuro.”

En fin: a algunos les roban el futuro y otros sacrificamos nuestro estatus laboral porque nos hacen escoger. ¿Cómo conseguir una sociedad en la que los jóvenes tengan su sitio y las mujeres no deban renunciar a todo a cambio de que los hombres no renuncien a nada? (No estoy culpando a los hombres en general, muchos querrían compartir la renuncia y, simplemente, no se acepta socialmente). Tengo algunas ideas pero me gustaría saber las vuestras. Los comentarios están abiertos.

Elena Ferro

 

52 respuestas a ¿Conciliación?

  1. 1
    Carolina dice:

    Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices y por añadir algo más diré que no se valora en absoluto el trabajo en casa, y no se acaba nunca, es un trabajo, para mi, desolador. Yo he sido parada de larga duración con niños pequeños (me echaron cuando tuve a mi primera hija y no he encontrado un trabajo ‘normal’ hasta hace poco y es temporal). Yo misma no valoraba antes a las mujeres que decidían quedarse en casa porque consideraba, entre otras cosas, que no ayudaba en nada a conseguir la igualdad. Me vi obligada a hacerlo y sin ayuda, no he estado más estresada en mi vida, y nadie a tu alrededor, nadie, entiende porque estás tan estresada si estás todo el día en casa. Y peor todavía si eres mamá, novata, mayor y en paro, porque cualquier pequeño hueco de tiempo lo usas para buscar trabajo, sin que nadie te llame jamás ni siquiera para la primera entrevista. Para mi ha sido realmente un calvario…

    • 2
      Cristina dice:

      totalmente te acuerdo, lo peor es lo que dices, la poca comprensión y empatía que encuentras. un abrazo Carol, gracias por tu comentario ;))

    • 3
      Marga dice:

      Gracias por este estupendo post, Elena. Siempre es un placer leer tus reflexiones, tan acertadas. La igualdad entre géneros es una utopía… La mujer tiene un camino más pedregoso que el hombre, y la mujer muchas es muchas muchas veces menos empática que el hombre. Como muchas, a mi también me despidieron, cobardemente por email, porque 1) acababa de tener un hijo y 2) deseaba tener más (nunca volvió a ocurrir); la razón imperativa: “veo muy complicado que concilies trabajo y asuntos domésticos, y no creo que vayas a poder dar todo lo que esperamos de ti”. Boooom! Lo que tuve que conciliar fue la felicidad de tener a esta personita en mis brazos con el dolor/humillación/enfado de ser tratada como una inútil, después de tantos estudios y trabajo esclavizan sin remunerar, por el simple hecho de ser madre. Tomé mi decisión y pensé que hay quedaba la cosa… Pero lo cierto es que sólo entre en una nueva fase de criticas, muchas veces de mujeres: y no trabajas? y cómo vives? y no te aburres todo el día en casa? tu no puedes estar estresada ni cansada, si estás en casa!… La vida da otra vuelta de tuerca, mi situación personal cambia y ahora tengo que sacar adelante mi casa. Viniendo del mundo académico y después de 10 años alejada de la investigación, toca hacer otra cosa, algo que me haga feliz, que me permita seguir presente en la vida de mi hija, y que me proporcione cierto dinero… Estoy comenzando y no me puedo quejar, pero ya he recibido nuevos comentarios, los más hirientes, una vez, más de mujeres: no puedes estar agobiada porque tienes todo el tiempo del mundo, tú y tus pastelitos, no sabes lo que es trabajar bajo presión… Quizás he madurado y aprendido bien las lecciones de la vida, y entiendo, y aplico: vive y deja vivir… en mi caso, lo restrinjo al vive… vivo como elijo, como puedo, como debo… quisiera que fuera diferente? muchas veces… procuro no sentirme afectada por el mal endémico de nuestra sociedad, juzgar-juzgar-juzgar, aunque no siempre lo consigo… e intento seguir adelante, por mi camino, como puede o, pero adelante…

    • 4
      Carmen dice:

      hola Carolina, estoy de acuerdo contigo, es un trabajo en el que no se ven resultados, porque es todo volver a empezar… y si además, no tienes hijos, y estás intentando sacar un proyecto por ti misma, imagínate lo que te dicen…
      Mucho ánimo!

    • 5
      Sara dice:

      Totalmente de acuerdo Carol. Es eso de que hasta que no te pasa, no sabes lo que es… Y además, no sé por qué la mayoría de madres tienden a explicar únicamente la parte maravillosa de la maternidad (que obviamente existe), quizá sea un mecanismo de autodefensa, pero la realidad si estás sola es que es un trabajazo increíble, nada menospreciable, al contrario.
      Un abrazo y ánimo,

  2. 6
    Irina dice:

    Bon dia!
    Estoy de acuerdo en algunas cosas pero no en otras. La verdad es que me dedico a un campo básicamente de hombres, llevo 10 años trabajando felizmente en el mismo ámbito. Al contrario que mucha gente que decide reciclarse porque se da cuenta de que su trabajo no le llena, a mi me encanta mi trabajo y por muy raro que parezca decirlo en estos tiempos en que sólo ser emprendedor es valorado, yo soy MUY feliz trabajando en este ámbito y para una tercera persona.

    Eso no quiere decir que no me haya formado paralelamente en otros campos que me han interesado, que haya investigado, aprendido y visto otros mundos.

    Si bien es cierto que hace unos años dejé un trabajo en el que se viajaba muchísimo, pensando en un futuro embarazo, ahora que estoy en la recta final para tener nuestro primer bebé, pienso que la conciliación, por horarios y dedicación a mi trabajo y a la nueva inquilina de casa, van a ser difíciles, pero igual que hay madres que se quedan en casa y se sienten juzgadas, también yo me he sentido juzgada al decir que no voy a reducir jornada laboral o que voy a (intentar) trabajar al mismo ritmo. Y es que en esta sociedad tampoco se entiende que en una pareja, ahora mismo es posible que sea la mujer la que lleva el mayor sueldo a casa.

    La conclusión es que desafortunadamente, ser mujer trabajadora no es tan fácil en ninguno de los extremos, ni en el medio. Serás juzgada por unos y otros, por hacer mucho, por hacer poco, por seguir tempos no convencionales o por seguirlos. Al final hay que pensar en una misma, tus hijos, tu pareja si existe, y seguir adelante intentando disfrutar al máximo de lo que haces

    • 7
      Cristina dice:

      así es, Elena también lo comenta, te van a juzgar tanto si te quedas en casa como si decides seguir con tu carrera a tiempo completo. Al final te juzgan siempre
      un abrazo, Irina, y feliz recta final ;))

    • 8
      Lau dice:

      Cuando yo estaba embarazada, hablaba con la misma seguridad que tú, pero en el momenti en que tienes a tu bebé en los brazos, todas las prioridades cambian inmediatamente. Es imposible -al menos para mí y las mujeres de mi entorno lo fue- seguir trabajando al 100% sin que los pensamientos se nos desvíen continuamente…Estuve 1 año trabajando todo el día, y mi hijo a la par, todo el día en la guardería. Me echaron cuando quise reducir jornada. Y si encima tienes que vivir con alguien a quien le parece normal tener un hijo y que se pase los primeros y más importantes años de educación en manos de otros… Apaga y vámonos. Estoy emprendiendo, y sigo teniendo que luchar contra la corriente, por seguir con la convicción de dedicar tiempo a mi hijo, y porque no sólo no se valora el trabajo de casa, sino que, como decidiste emprender casi sin invertir, parece que trabajar desde casa, tampoco es trabajar. Hasta las naricrs de esta maldita sociedad…

      • 9
        Lau dice:

        *momento
        *narices
        Desde el móvil y con la pantalla rota, se me escapan algunos errores de tipeo :P

      • 11
        Ana dice:

        Hola y encima ser la única persona que está siempre disponible para el resto de la familia porque como estas en casa… Pues bueno estoy en casa emprendiendo,llevando mi casa, estudiando,cocinando, apoyando en los estudios a mis hijas (porque pobres de aquellos niños que no tienen recursos y apoyo en casa) ,apoyando a mi marido con su trabajo ya que el puede dedicar casi las 24 horas al trabajo y cuando alguien de la familia necesita acompañamiento o niñera tu eres la que más tiempo tienes. Bueno yo me río de cuando dicen que es posible conciliar.

  3. 13
    Clara dice:

    Estoy de acuerdo, la sociedad, de momento, está montada así…..yo la veo, la sociedad, tod@s nosotros, cómo si aún fueramos adolescentes en algún punto, nos falta esa madurez de saber lo que importa y valorar las cualidades humanas por encima de lo que se es….hacemos para ser….pienso que en ese motor que gira y que tiene objetivos ” superficiales ” hay, por suerte, muchos mundos, vidas y personas que ya estamos cambiando nuestros intereses y saliendo de eso que se espera de nosotros: si dejas de trabajar tienes una vida vacía, si no lo dejas no estás suficiente con los hijos…esto es un mensaje dañino que tenemos instalado y que hay que romper! cada un@ de nosotr@s, actuando diferente a ese introyecto ya lo rompe poco a poco! estar segur@ de lo que un@ hace intentando pasar por alto los juicios sociales es un gran paso!

  4. 15
    María Jesús dice:

    Todo lo que he leído me gusta y me ayuda, ya que soy una mujer con 57 años y lógicamente el mundo laboral ni cuenta con nosotras ni sabe que existimos. He probado todo lo que estaba a mi alcance para salir adelante. Todo el mundo me decía que tenía que reinventarme, ese término que esta tan de moda, pero si me reinventado y aquí sigo, Un saludo a todas.

  5. 17
    Maria dice:

    Por desgracia, aunque quiero pensar que cada vez menos, en este país la mujer siempre tiene que demostrar lo que vale en el trabajo mucho más que el hombre independientemente de si tiene o no familia a su cargo. Ginger Rogers bailó lo mismo que Fred Astaire pero con tacones suelo decir… Para remate estamos en un momento muy competitivo por los puestos de trabajo agravado por la crisis que permite a las empresas desatender la conciliación e impide a la gente reintegrarse en el mundo laboral.

  6. 19
    Margarita dice:

    Hola!!!!!
    En todos los casos de los que habláis se ha dejado de trabajar para tener hijos.Pues imaginaos que puede pensar la gente cuando dejas de trabajar por una invalidez total.
    Yo tendría que estar pensando las 48 horas del día en recuperarme,pero mi cuerpo necesita su tiempo.
    Y me levanto todos los días con la ilusión de adentrarme en mis otros intereses.
    Pero lo que la gente ve es que no tengo hijos,que mi casa está manga por hombro,que no trabajo y que no le estoy aportando nada a la sociedad.
    Si después de dos años vuelvo a incorponarme al trabajo tendré que empezar de cero.Las cosas cambian demasiado deprisa.
    Lo que si es diferente en mi es que no me importa en absoluto lo que piensen los demás.
    Es algo tan básico como Vivir.Que es un gran premio en si mismo.

    • 20
      Cristina dice:

      Gracias por tu aportación. Ciertamente, todo lo que sea “salirse” del molde es penado en esta sociedad, y luego nos hablan de democracia.

  7. 21
    Aida dice:

    Muy interesante el articulo. Así esla triste realidad para las mujeres “modernas”. Y no solo las de 40 sufren, las de una década menos también. Yo tengo 30; dos carreras, un máster y un doctorado. Siempre compaginando estudios y trabajo para así poder salir con los siete años de experiencia que tengo. Y qué me encuentro ahora? Que o bien me dicen que tengo demasiado currículum para el puesto de trabajo, o bien no me dan el puesto por que claro, buscan a alguien que sea estable, y yo seguramente tenga intenciones de formar una família en los próximos cinco años, así que no soy un buen “producto” (que diría el de las gafas).
    Y entonces, qué debo hacer para ganarme una oportunidad? Jurar y perjurar que no me quedaré embarazada? Que no cojeré jamás una baja laboral? O una excedencia?
    Así es la vida de la mujer moderna. Nos toca elegir, entre nuestra vida familiar y nuestra carrera profesional. Puede ser que exista algun jefe que precisamente vea la maternidad como algo positivo, algo que nos define como seres humanos y personas, que nos aporta nuevos valores que también podamos aplicar a nuestro trabajo. Pero siendo realistas, son pocos los que piensan así. Y aquí la tenemos, la des-igualdad de sexos “again”. Por que como bien has dicho, yo no he visto jamás que un hombre tenga que plantearse su deseo de ser padre para poder progresar en su trabajo…

    • 22
      Cristina dice:

      Gracias, Aida, lo de la mujer moderna ha sido una mentira, nos han hecho creer que podíamos criar y trabajar al mismo tiempo, como si nada…

  8. 23
    África dice:

    Cómo me gusta leer este tipo de reflexiones, porque no me siento tan bicho raro. Yo no he dejado de trabajar después de ser madre, pero he sido apartada de cualquier progresión laboral. Decidí coger jornada reducida y a pesar de que a mi empresa le dan premios por conciliación familiar, todo es una falacia. Está claro que nos han tomado el pelo con todo esto de la igualdad. Siempre tendremos que demostrar algo más. Tanto si nos quedamos en casa sin trabajar , como si intentamos compaginar trabajo y cuidado de niños , como si decidimos dedicar nuestro tiempo a nuestro trabajo(como hacen actualmente la mayoría de los hombres).
    Yo ahora también estoy intentando resituarme en el mundo profesional , porque actualmente estoy como en una carcel , de la que sólo puedo salir si dejo el trabajo, y no están las cosas como para permitirme este lujo. Después de darme dos ‘chungos’ , el último bastante fuerte por ansiedad y estrés, he decido que voy a seguir estudiando, a mi ritmo, con la única finalidad de sentirme bien, porque necesito sentirme activa intelectualmente y mientras, disfrutar de la crianza de mis hijos, porque esto pasa muy rápido y a veces estoy tan estresada que ni me doy cuenta que tengo que disfrutar de lo que tengo. Y por otra parte seguir trabajando mientras pueda pero siendo consciente que no voy a ser valorada como me lo merezco.
    Esto es muy diferente de lo que pensaba que iba a ser mi futuro como mujer, pero ya no puedo ir más como Juana de Arco, porque las batallas se ganan en conjunto y no individualmente.
    Ánimo a todas!!

  9. 25
    teresa dice:

    que equivocada esta esta sociedad y como nos hace perder lo mas valioso que tenemos… nuestro tiempo….

  10. 27
    Paula dice:

    Me siento identificada y aliviada al leer todo esto, soy madre “vieja” de una niña de casi dos años y este año cumplo 40. Profesionalmente he intentado seguir el mismo ritmo de antes de ser madre, porque gran parte de mi trabajo es por cuenta propia y a lo que me ha conducido ha sido a la sensación de fracaso, el malhumor continuo, el estrés y a no saber hacia dónde tirar. Porque aunque retrasé la maternidad para poder reforzar mi carrera profesional, hice dos máster, monté mi propio negocio, hice el doctorado, y conseguí más de la década de experiencia profesional,… como mi campo profesional es el que es y no admite madres, al final se me pasó el tiempo y ahora me encuentro como muchas, en tierra de nadie.
    Lo que más me molesta de todo esto, es que por lo que leo, somos muchas así y sin embargo, continuamente me veo a mí misma comparandome con las que han triunfado en todo, y sólo escucho ejemplos de esas súper mujeres con hijos, sueldazos, que siempre van a la última, están estupendas y tiene unos trabajos increíbles que las hacen sentir realizadasimas…pero quizá no sea tan real no?

    • 28
      Cristina dice:

      yo fui madre a los 37 también, Paula
      no hay que compararse, no sirve de nada, solo añade fatiga y frustración ;)) un abrazo y gracias por el comentario.

  11. 29
    ana dice:

    Tengo 41. llevo desde los trece años trabajando y cotizando, hace doce decidí abrir una maravillosa tienda de niños, y hace dos la tuve que cerrar, con lo cual me quedé en casa cuidando de mis niños, porque no encontré ningún trabajo, ni bueno ni malo. Esos dos años en casa no los quiero ni repetir, recoge, friega, limpia, recoge friega, limpia, y sin cobrar un duro era autónoma claro, la única ventaja es que mis niños diisfrutaron de bizcochos, galletas, magdalenas, todo a diario.
    Ahora me han dado un trabajo fantástico relacionado con ropa de niños, y aunque estoy agotada porque la casa me toca igual, los deberes exactamente lo mismo… yo me siento feliz, el trabajo es lo más maravilloso del mundo…

  12. 31
    Angela castro dice:

    Totalmente de acuerdo contigo. Yo dejé mi profesión de ingeniera en el 2010 para irme con mi marido a EE.UU porque le ofrecieron un proyecto allí, y a pesar de que trabajé allí, hice un máster y aprendí un montón de inglés, cuando llegué en 2012 fue imposible encontrar un empleo. Nada de mi experiencia valía para nada. Eso, y que ahora era madre y si se enteraban, ya les veías en la cara a los reclutadores que no les valías. Al final en 2014 encontré un empleo, pero de 4 horas, mal pagado y empezando de cero.
    Me he planteado muchas veces qué hacer para cambiar eso y me he deprimido por la situación, pero a día de hoy sólo tengo claro que en cuanto pueda me volveré a ir de este país. Fuera tengo más opciones para trabajar y conciliar. No quiero dejar de trabajar y tampoco quiero delegar el cuidado de mi hijo porque creo que como los padres nadie educa. Sin más, creo que para lo que quiero para mi vida, que no es mucho, España no es mi sitio.
    Genial el post Elena. Gracias y suerte!!

  13. 33
    Silvia dice:

    Tantos ejemplos a mi alrededor que confirman tu reflexión: amigas que han triunfado en sus carreras, pero que añoran una vida familiar que han tenido que sacrificar; amigas que quieren ir a por el segundo, pero saben que en la empresa ya las tienen bajo el punto de mira desde que han tenido el primero y amigas que saben que han perdido el tren profesional a costa de ver cumplido su sueño de ser madres. Ciertamente, este país, esta sociedad y este sistema económico nos asfixia y pocos pueden ver sus objetivos realizados.

    http://dbelulasypiriposas.blogspot.com.es/

    • 34
      Cristina dice:

      Sea como sea no hay situación ideal, como dices, elijas lo que elijas estás sacrificando algo, y no debería ser así.

  14. 35
    África dice:

    Lo malo de todo esto es que siempre tenemos sentimiento de culpa, al menos eso es lo que me pasa a mí. Culpa por querer seguir progresando en el trabajo y no poder atender a tus hijos como quisieras, culpa por no poder demostrar que tu trabajo es valioso porque no estás dentro del circuito de profesional que tiene toda la disponibilidad del mundo y todas tus energías no las dedicas exclusivamente al trabajo , culpa por elegir no tener niños y dedicarte a ti misma …

  15. 37
    Eva dice:

    Propongo que en vez de utilizar la palabra “sociedad” como algo ajeno a nosotras, pensemos que formamos parte de la mitad de ella, que toleremos y tratemos de no juzgarnos a nosotras o a nuestro entorno. Tengo 33 y no tengo hijos, ni siquiera me lo planteo ahora mismo. Todos los caminos son correctos en cuanto hagan feliz a una persona y no hieran a otra. “La mujer es un lobo para la mujer” nunca “mejor” dicho. Deberíamos hacer piña, que la mitad de las críticas a nuestras decisiones – forzadas o no – vienen de otra mujer, y eso es lo que veo realmente injusto y doloroso.

  16. 40
    Núria dice:

    Creo que la única manera de cambiar todo esto es fomentando una educación basada en la igualdad y el respeto, pero de verdad. Las mujeres lo seguimos teniendo difícil escojamos lo que escojamos. Siempre seremos juzgadas.
    Hace poco, hablando con una chica de mi edad (unos 35) que tiene un cargo importante en una empresa, me comentaba que una mujer con hijos no puede tener un cargo como el suyo y que por eso no se plantea todavía la maternidad. Me decía que es imposible cuadrar horarios, ya que si tienes un cargo importante no puedes irte a casa a las cinco de la tarde… Ella lo veía todo muy lógico pero a mi me dejó helada… Un hombre no tiene ni que plantearse esto para ser padre. Pero lo más trájico para mi fue darme cuenta de que si una mujer (y en edad de ser madre) ve todo esto como normal, es que estamos muy mal. Por eso decía al principio que es fundamental la educación para cambiar las cosas: no podemos seguir creyendo que lo que hay es normal y ya está. Hace falta un cambio de mentalidad.

    • 41
      Cristina dice:

      Nos vendieron la burra de que para ser iguales a los hombres, teníamos que trabajar como ellos, y nos lo creímos. La solución pasa por feminizar el mundo, darle la vuelta
      tampoco es normal para un hombre estar todo el día en el trabajo.
      un abrazo, Núria!

  17. 42
    montse dice:

    Hola! por fin he podido leer el post…todo el día esperando!! ;)
    ahí va mi aportación:

    Nosotros somos 4…tenemos dos hijos. Nuestra implicación diría que es muy parecida, por suerte, ya que muchas veces cuando te embarcas en crear una familia, no tienes ni idea de lo que va a suponer, de cómo vais a reaccionar cada uno, qué vais a sentir…la vida es una evolución constante,… a lo que iba…hemos tenido la suerte (los dos ) de habernos implicado por igual a crear un hogar, no solo a criar a nuestros hijos, sino a crear un hogar donde los 4 estemos bien, donde los 4 estemos contentos con el día a día ( y lo cierto es que no es tarea fácil para nada, verdad!?).
    Nos hemos turnado las noches infinitas de tos, mocos y virus varios, nos hemos turnado para dejar de hacer un proyecto que nos hacia ilusión y falta,…y si, los dos hemos sufrido las consecuencias de crear un hogar, ya que la vida laboral en muchos sectores no esta para nada, diseñada para tener una familia y disfrutar de ella, empezando por los horarios y terminando por los valores.
    En este caso los dos hemos querido disfrutar de algo que hemos decidido hacer: un bebé, dos, tres…ser padres ocupa tiempo y gasta mucha energía. Tantas vueltas le he dado a este tema…siempre acabo pensando que en la vida siempre se tiene que escoger e irremediablemente al hacer eso, siempre renunciamos a algo, en este caso a disfrutar de un puesto mejor, de optar a proyectos mas interesantes,…la conciliación es una ilusión, es algo imposible tal y como están montadas las cosas por ahora.
    Por otro lado, os digo, que mi vida también hubiera sido muy distinta si no hubiera sido madre, y no hablo del sentimiento que se despierta cuando tienes a tu bebé en brazos, sino de todas las sinergias que se crean a partir de ahí. Sin duda, soy mucho mejor desde que soy madre, he aprendido muchas cosas que dudo hubiera hecho con el puesto más soñado ( con ese hubiera aprendido otras…;))
    En fin, mucho ánimo a tod@s, la vida es preciosa y no, no quiero entrar a pensar lo que me he perdido, me quedo con todo lo que he ganado, aunque la vida nos lo ponga difícil.
    Un abrazo!

  18. 43
    Mönica dice:

    ¡Buenos días!
    Siempre me encantan tus post!, es una forma de hacernos pensar en nuestro día a día.
    No obstante a este creo que le daría una vuelta mas.
    La responsabilidad de ésto está en la pareja. Yo tengo tres hijos y con los tres he compartido el permiso de maternidad a medias con su padre.
    Cuando se lo plantee le pareció extraño, pero fui inflexible… Por dos motivos, me niego a pensar que su carrera profesional es mas importante que la mía, y entre los dos descubrimos que en ningún caso es mas importante que los niños.
    En las dos empresas donde pidió el descanso de paternidad y dos meses después la maternidad compartida, mas allá de alguna broma no tuvo problemas (y hablo de empresa privada).
    Creo que es necesario dar una vuelta de tuerca a los padres, es la única forma de que no nos juzguen por ser madres o que también les juzguen por ser padres…
    Sino nuestra generación se queda sin aportar nada a ese gran avance que con tanto sacrificio hicieron nuestras madres trabajadoras, echándose al hombro casa, niños, trabajo… para conseguir el primer paso de esa igualdad que tenemos la responsabilidad de trabajar porque sea efectiva.
    Un abrazo

  19. 44
    Esther Morillas dice:

    Yo trabajaba en una agencia de comunicación hasta que me quedé embaraza… mi jefa (sí, sí… jef-A) me despidió porque consideró que ser madre iba a obstaculizar mi trabajo (o más bien, las jornadas interminables hasta entrada la noche o los fines de semana en ferias). Y me vi en casa con una carrera, un master y un montón de experiencia… pero cuidando de mi hija que en ese momento fue mi prioridad. En ningún momento me quedé en casa parada: estudié, me saqué otro master y tras mucho esfuerzo y por salud mental, encontré un trabajo. No un trabajo de lo mio – porque en agencias de comunicación o publicidad eres una “apestada” si tienes hijos- si no un trabajo muy inferior a lo que soy capaz de desarrollar en beneficio de, al menos, un horario que me permite cuidar de mi familia (ahora ya tengo dos niñas). A veces me he sentido desdichada (por no trabajar en lo que amo) y otras afortunada (por tener trabajo en tiempos de crisis)… pero siempre esclava de mi realidad (pues con un pie en la cuarentena es complicado cambiar de empleo y encontrar algo digno.. y mucho menos de lo “mio”). Así que hace bastante tiempo me hice free-lance para, además de mis 40 y pico horas de oficina, poder trabajar otras tantas más como diseñadora gráfica (que es lo más se acerca a lo “mio”), sacar adelante un blog de comunicación (para mejorar mi reputación on line)… y todo ello sin desatender mi familia y mi casa ¿Mi marido? viaja todo el tiempo… poco puede ayudarme ¿Conciliación familiar? Bah… tristemente, eso no existe. Solo existe sacrificar todo el tiempo del mundo (de mi vida social y horas de sueño) para sentirte mínimamente realizada… ¿lo peor? Escuchar a mucha gente decir que no sabe porque me quejo si mi estres es culpa mia por trabajar haciedo doblete voluntariamente o por no quedarme de “ama de casa” (pues mi marido nos puede mantener). Habría soltado más de una “ostia” a alguno-a… pero estoy tan cansada que no tengo fuerza. C’est la vie!

  20. 45
    MARIA JOSE dice:

    Conciliar bien no se puede. Tengo un hijo y me di cuenta que si queria darlo todo como madre y todo en mi profesión no podía tener más hijos.He tenido que renunciar a mucho de mi vida personal para atender bien mi trabajo y dedicarme a mi hijo como si solo hiciera eso. Y eso que mi trabajo de profesora es de los que mejor facilitan la vida familiar.

  21. 46
    Joana dice:

    Totalmente de acuerdo. La sociedad no valora en absoluto el trabajo de las mujeres que se quedan en casa para cuidar a los hijos. Yo lo hice deje de trabajar para cuidar a mis dos hijos ( el tema conciliacion en mi epoca ni se mencionaba) cuando decidi volver a trabajar me costo horrores, y ahora que me quiero jubilar resulta que me falta años de cotización, justo los que dedique a mis hijos. No me arrepiento de haberlo hecho, pero es muy injusto, toda la vida luchando por tener mi independencia económica y ahora tendré que estar un par de años dependiendo de mi marido.

  22. 47
    Rocío dice:

    Elena, impresionante reflexión, me quito el sombrero, has dado en el clavo punto por punto.
    Ánimo y fuerza desde aquí para esa vuelta a las antiguas costumbres. Beso

  23. 48
    Lorena dice:

    Excelente post, tan necesarias son estas reflexiones!! Y lo bien que me hace leer a tantas otras mujeres que les pasa lo mismo que a mi…es tranquilizante porque veo que no soy la única, pero preocupante también porque me doy cuenta que no soy la unica!… En mi caso mi marido valora todo el trabajo en casa y ayuda mucho, hemos charlado mucho el tema y llegado a la conclusión de que asi nos organizabamos mejor.. Yo trabajando en casa con las niñas y el trabajando fuera, ninguno menosprecia el trabajo del otro.. Los dos llegamos agotados al final del dia y a él le gustaría pasar mas tiempo con las niñas y a mi trabajar fuera. Pero este proyecto de familia lo llevamos adelante los dos, con esfuerzos, sacrificios y muchas alegrías tb.
    Apenas nació mi primera hija desarolle mi primer proyecto de diseño de bisutería, me fue bien al principio y vendí mucho!! Pero luego llego a su fin.. Y cómo soy muy cabezota aca estoy dando forma a un nuevo proyecto de decoración infantil, todo hecho a mano.. Con mucho esfuerzo..y dedicación, es un proyecto que da sus primeros pasitos casi como mi segunda hija… No se adonde llegare, solo que quieta no me puedo quedar. Saludos mujeres lindas y no bajemos los brazos!!!

  24. 49
    Mariana dice:

    Yo tambien me identifico con ustedes, deje de trabajar por tener a mi hijo, pero yo fui la que renuncie; despues de solo dos años decidi regresar y con la primera compañia de Head Hunters que fui me dijeron ( y eran mujeres) que me tenia que actualizar y debido a que no tenia experiencia en el area de manufactura debia empezar de lo que fuera, incluso barrer… Tengo una carrera en Ingenieria Industrial; decidi no hacerles caso y no los volvi a contactar. Consegui in trabajo en mamufactura pero con experiencia en lo que sabia hacer y tuve muy buenos jefes, me puse a estudiar, pregunte a que cursos meterme, que libros leer para actualizarne, porque no podemos evitar que en ese tiempo de ausencia laborar el tiempo se detenga… La tecnologia, ciencia, estudios van cambiando. En la entrevista me preguntaron si tenia hijos y sus edades, me explicaron que la pregunta es para conocer mi nivel de responsabilidad. Esa compañia se porto muy bien conmigo, me promovieron muchas veces.
    Y nunca es tarde para volver a empezar, yo creo que si hay empresas que apotan a las mujeres que tienen hijos y si das resultados les conviene promoverte; no hagan caso a quien les diga que perdieron años, yo creo que el mejor fruto se refleja en sus hijos, que tuvieron ahi a su mama; quien opine lo contrario y juzgue no vale la pena tener de jefe.
    De verdad les deseo que les vaya muy bien a las que decidan regresar a trabajar, todas somos valiosas!!

  25. 50
    Carla dice:

    Justo el otro día entré en pánico al pensar que hace ya 5 años que no “trabajo” en lo “mío” y me puse a escribir un post pero no lo publiqué, me quedaba como enfadado y no era la intención. En estos 5 años (dejé el trabajo al nacer la segunda) he-hemos criado a los niños, gestado y parido a una tercera (que ahora va a cumplir 2 años) , llevado la casa (que como han mencionado antes es un trabajo que no se ve y que no se acaba nunca) y SIEMPRE he estado liada en mil proyectos. Aún así para muchos sigo sin trabajar (aún siendo autónoma desde hace un año) simplemente porque no paso 10 horas fuera de casa y mi pioridad son los nños y poder disfrutar de mi familia. A veces, intuyo un punto de envidia. Y los sacrificios hechos, más que conciliación, yo a nivel profesional y todos a nivel económico, no los valora nadie. En fin, una cosa tengo clara y es que los niños crecen y crecen rápido y a las mujeres se las debería dejar baja del tren para poder montarse en otra estación sin tener que volver a pagar el billete. Un abrazo Elena y Cris!

  26. 51
    Claudia dice:

    Buen post y mejor diálogo!
    Tengo 47 y a los 33 miré esto de la maternidad, el trabajo, el reciclaje con sospecha. Vengo del mundo del arte y en algún momento dejé de imponerme “objetivos” y dejé que las cosas sucedieran respecto al trabajo, estar tranquila sin tener que andar conciliando ( que es tensión) para llegar a logros sin competir. Me resultó. Lo que no me resulta ahora, es el tema de la organización doméstica, siempre estoy con la culpa católica (inculcada) de que la casa no está como quiero y con el miedo a perder mi trabajo siempre, por este tema del “reciclaje” que creo es una forma del sistema para dar movilidad a los trabajadores y no pedir exigencias a la empresa. Mi desafío es estar creativa, al tope y dinámica cosa que me encanta pero es un desgasta también.
    Es curioso como el “feminismo” nos depredó, nos hizo desvalorizar tanto lo propio: el amamantar, el cocinar, el coser, el tejer. Al menos eso me pasó a mí, hasta mis 33, que revaloré todo lo que había criticado en torno a lo que hacían mis abuelas y mi madre. Pero hay algo positivo, la capacidad de las mujeres de reflexionar, retomar y mirarse para ir encontrando cierta armonía a partir de un juicio crítico, creo que por algo nos encontramos en este post.

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