Cuando nuestras quejas son nuestros malestares

yelena-bryksenkova-1

Ilustración de Yelena Bryksenkova

 

Cuando digo quejas no quiero decir actitud crítica. Esta es necesaria, es lo que nos hace avanzar como sociedad. Si hemos mejorando en algo en este mundo ha sido a base de quejarnos, y más que deberíamos, tenemos una grado de tolerancia demasiado alto y avanzamos muy lento. Pero bueno, esto sería tema para otro post.

Tampoco quiero decir tragárselo todo por miedo a no parecer floja, poco madura o directamente quejica. Es sano exteriorizar, y ojalá yo hubiera sabido quejarme mucho más a lo largo de mi vida, en vez de guardármelo.

Lo que quiero decir con el título de este post son las quejas que nacen de nuestros malestares personales. De esas hay muchas y en ocasiones no somos ni conscientes de que no sabemos gestionarlas de otra manera, de que cuando nos estamos quejando de algo, nos está pasando otra cosa distinta.

Fijaos en vosotros y en los entornos en los que os movéis. Alguien que se queja a menudo, que está a la defensiva y habla siempre en negativo no está tranquilo, tiene necesidades no resueltas. 

Yo me observo mucho, me miro mucho en el espejo metafórico y en este espacio de reflexión en Kireei levanto ese espejo metafórico para que os veáis reflejados. Y en esta observación descubro muchas veces que mis enfados o quejas esconden casi siempre algo detrás, algo que está rondándome la cabeza (o mejor dicho, el corazón) y no dejo marchar. 

Cuando estoy tranquila no necesito nada más, porque con la calma interior ya lo tengo todo, y lo que pasa en el exterior no tiene porque molestarme. Lo noto mucho en mi relación con mi hijo y en la suya conmigo. Cuando nos enfadamos, cuando hay una contestación fuera de lugar, esa energía en negativo siempre viene de atrás. A veces es simple cansancio, pero en muchos momentos es una necesidad concreta que nos está afectando, enfadando o entristeciendo.

Ser consciente de esto ayuda a empatizar con los demás, y sobre todo, contigo mismo y a trabajarse esas necesidades no resueltas. Al final de eso se trata, de necesidades. 

7 respuestas a Cuando nuestras quejas son nuestros malestares

  1. 1
    Heva dice:

    Cuando fuí a la India, hace mucho tiempo, vi que la gente era feliz con lo que tenía y con lo que no tenía, no sé si realmente lo eran o no, pero lo parecían. Yo intento ser así, no siempre lo consigo, pero lo intento. Acepto las cosas como vienen si no hay nada que yo pueda hacer para cambiarlo, si lo hay, actuo. Feliz domingo ♥

    • 2
      Cristina Camarena dice:

      En India tienen una espiritualidad potente, no me extraña nada esa paz interior. Feliz domingo, mi niña!

  2. 3
    virginia dice:

    buenos días, Cristina
    Intento actuar como Heva.
    En el tema de las quejas, yo creo que hay muchas personas que exponen sus quejas (detrás está la insatisfacción y el camino a seguir para cambiarlo) sólo quieren eso, repetirse y repetirse en lo mismo, no quieren solución (el cambio les da miedo) pero joooooooooooo, qué aburrimiento :( hay sólo dos opciones, si aceptas la situación no te quejes, si no te gusta, cambiala, pero no esperes que te dé la razón :( alimentando los motivos de esa queja.
    Que tengáis un feliz domingo!!!

    • 4
      Cristina Camarena dice:

      Eso es, Virginia. Aceptación o cambio. Y además, un trabajo interior para ver qué es eso que necesitas y transformas en queja. Feliz domingo, preciosa.

  3. 5
    MBilbao dice:

    Pues yo me quejo, me quejo y me quejo. Luego me torturo pensando cómo tengo el valor de quejarme con todo lo bueno que me rodea. Y me sobrepongo y me auto-motivo porque me niego a estar abajo. ¡Y así ando por la vida, ciclotimica perdida jajaja!

  4. 6
    Lorena dice:

    Concuerdo contigo, muchas veces nuestras necesidades parecieran que nos comen cuando no somos capaces de verlas, estar atentos y darnos lo que realmente necesitamos, que por lo general tiene que ver con necesidades primarias de afecto y aceptación. Creo que actualmente mucho del consumismo que opera y que tiene a las personas atrapadas en un sin fin de necesidades creadas, e infinitas, no permite que seas feliz, y te mantiene en un constante consumo e insatisfacción. La queja creo es la necesidad de encontrar una respuesta de empatía en el otro, que pueda contener ese malestar y hacerte sentir acompañado, por medio de cosas concretas, y tal vez no muy relevantes, pero que esconden necesidades muy grandes.
    Gracias por compartir,
    Cariños,

  5. 7
    Alejandra dice:

    Hola, me gusta mucho la direccion que ultimamente estan tomando tus entradas aqui en tu blog, una nueva vision de como debe ser la vida y nuestros trabajos – blogs.
    Buenos consejos y una muy nueva vision de nosotros mismos, nos hara mejores y podremos tener mejores blogs-negocios, felicidades, te seguire leyendo y aprendiendo.
    Sin quejas es mejor la vida, feliz dia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>