¿De verdad no tenemos tiempo para nada?

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Ilustración de Nicolas Gouny

 

Este es el último post de domingo que voy a escribir hasta septiembre. No es que Kireei vaya a desparecer durante 3 meses. Como siempre seguirá activo pero los posts de domingo pasarán a ser de creatividad, como cualquier otro día.

Tenía varios temas en mente para despedirme hasta septiembre pero he decidido hacerlo con este que nos martiriza tanto y que parece ser la epidemia de estos tiempos, la falta de tiempo que decimos todos que padecemos.

No tengo tiempo para nada debe ser la frase más pronunciada de la historia de este siglo. Me parece que tenemos que empezar a preocuparnos y empezar a explorar este tema que tanto nos angustia.

Mi opinión es que tenemos el mismo tiempo que antes para hacer cosas. Menuda perogrullada acabo de decir, ¿no? El tiempo siempre es el mismo, 8 horas para dormir, 8 para trabajar y 8 para nuestras cosas (familia, trabajo de casa, ocio, etc). Entonces ¿Por qué vamos tan agobiados, porque esa continua queja de “no tengo tiempo para nada?”.

El problema es que en estos nuevos tiempos abarcamos más de lo que podemos. Un vistazo en redes sociales y lo que ves no es gente que no tiene tiempo para nada. Lo que ves es gente SIEMPRE haciendo cosas, gente con mucho tiempo para ir a eventos, encontrarse con amigos, hacer cursos y talleres, ir a inauguraciones, conciertos, presentaciones de libros, quedadas, viajes… En redes sociales todo el mundo está ocupado en algo. Todo el mundo TIENE TIEMPO para hacer MUCHAS COSAS.

Y ahí reside uno de los problemas. En las últimas décadas se han multiplicado exponencialmente las cosas que queremos hacer y las ocasiones para hacerlas. Se han multiplicado exponencialmente los contactos que tenemos. Si antes teníamos 5 amigos con los que conversar (por teléfono) ahora tenemos 100 con los que charlar y quedar (por wassap, Messenger, redes sociales). Con mis amigos de siempre ahora mismo para quedar todos juntos necesitamos hacerlo con meses de antelación porque todos estamos ocupados en algo.

Como todo se ha multiplicado exponencialmente estiramos nuestro tiempo lo máximo posible para verlo todo, hablar con todos, acudir a todos los eventos. Y al final lo que hemos conseguido es vivir continuamente estresados por llegar a todo lo que queremos hacer, y todo lo que queremos ver y todo lo que queremos vivir. Y nos quedamos con la sensación de que no tenemos tiempo para nada, cuando en realidad estamos llenando nuestro tiempo de un montón de cosas. La vida se ha convertido en una gran paradoja (otra más) que consiste en hacer millones de cosas y no tener tiempo para nada.

En este post lo que me gustaría transmitiros es que ese tiempo que estamos llenándolo de “vida moderna” por llamarlo de alguna manera es el tiempo que muy posiblemente necesitamos para llenarlo de “vida propia”. Porque me da la impresión de que todo eso que está llenando nuestro tiempo ahora nos roba tiempo de vida propia, vida alejada de redes sociales, vida para parar y leer sosegadamente y con profundidad, para hacer más vida contemplativa, para estar con los nuestros de manera relajada, para cocinar por placer, para ser más creativos de manera personal y sin seguir tendencias, para apagar todo ese ruido y saber de manera interna cuáles son tus ritmos reales y cuáles son las cosas con las que en realidad te gustaría llenar tu tiempo. Como decía el otro día, esa vida en minúsculas nos roba vida en mayúsculas, y de ahí nuestro eterno lamento.

Este verano os animo a alejaros del ruido, y con ellos no quiero decir desaparecer de redes sociales y dejar de hacer cosas, no estoy en contra de las redes y disfruto de ellas, y no estoy en contra de estas exponencialidades que nos están pasando, me parecen maravillosas. Pero ser consciente de que nuestra falta de tiempo se debe a esos excesos nos puede ayudar a ser más selectivo, a dejar de hacer ciertas cosas que en realidad no nos aportan nada, a apagar pantallas más a menudo, a profundizar. 

La vida superficial y frenética está aquí para quedarse. Me parece que para contrarrestarla, como siempre, hay que abrazar los dos extremos, y para eso nos tenemos que ir más a menudo al extremo de la desconexión y apagar más a menudo tanto ruido. 

 

 

 

 

7 respuestas a ¿De verdad no tenemos tiempo para nada?

  1. 1
    MARILU dice:

    Vaya despedida de DIEZ!!! Q gran verdad!! Tengo que decir que me encantaba empezar los Domingos con el post reflexivo de Kireei pero si esa es vuestra decisión…disfrutaremos con lo que venga!

  2. 2
    Assumpta dice:

    Me gustan tus post del Domingo. Un café, galletas i el silencio de las mañanas los acompañan. Estoy muy de acuerdo con tu reflexion. De hecho es como si hubieses leido mi pensamiento, hay momentos en que necesitas no tener horarios ni eventos sociales ni comidas con grupos familiares o de amigos y dejarte llevar por tus propios ritmos. Tal vez también me plantee un parentesi estival. Felicidades por tu blog.

  3. 3
    Esther dice:

    No podría estar más de acuerdo. Hay que hacer una dieta Detox de las RRSS. Más cafés, charlas y paseos al sol y menos pantallas. Feliz domingo.

  4. 4
    Melina dice:

    Es una pena leer que por un tiempo no vamos a poder disfrutar de tus publicaciones. Amo levantarme y leer las reflexiones acerca de la vida cotidiana que muchas veces pasamos por alto, que alguien se detenga y te invite a detenerte a reflexionar es impagable. Muchas gracias y esperaremos ansiosos la vuelta. Besos!

  5. 5
    Nené dice:

    Gracias Cristina por este post. Me llegó en el momento justo. Esto de las redes y de sitios como Pinterest, por ejemplo, que muestra tantas cosas que tanta gente hace, que por ahí me empuja a pensar que yo DEBERIA estar haciendo TODO eso que me muestran, sin caer en la cuenta de que son muchísimas personas, y yo soy sólo una, y que por mi bienestar físico y emocional necesito optar, priorizar y vivir un poco más en el presente. Voy a extrañar las reflexiones de los domingos, porque me ayudan a poner los pies sobre la tierra.

  6. 6
    Caperu dice:

    Como siempre, toda la razón. Las redes sociales nos hacen “perder” mucho tiempo. Por eso creo que es importante marcarse el tiempo a dedicarles. Una cosa que no has indicado en el post y que consume muchísimo tiempo (sobre todo en las ciudades) es la de llegar físicamente a todos esos sitios en los que queremos estar. Quizá no estaría mal utilizar esos tiempos “de trayecto” para las redes sociales. No estaría mal. :-)

  7. 7
    Sandra dice:

    No podia ser més encertat tot el que dius!
    Gràcies!

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