El ciclo festivo

Esta entrada se publicó el 24 de diciembre de 2012

Acaba el Adviento y llega ya la Navidad, en medio de la polémica sobre si hay que mover las fiestas a los lunes. Yo no quiero (ni puedo) discutir criterios económicos, pero desde el punto de vista humano me parece muy triste. Los seres humanos estamos necesitados de la irregularidad en el calendario para marcar hitos. Lo uniforme aburre y puede llegar a deprimir, y las fiestas están conectadas con los ciclos de la naturaleza, de los que no sería conveniente que nos acabáramos de despegar. Afortunadamente, todavía nos afecta la duración del día, la intensidad de la luz, la llegada del tiempo de las cerezas o de las granadas, el cambio de temperatura, los colores de los árboles, las flores, la nieve…

Detrás de cada fiesta tradicional hay simbolismos ancestrales que, aunque no comprendamos porque hemos olvidado ya su origen, nos reconfortan y nos emocionan. En nuestro entorno, la mayoría de las fiestas han sido asumidas por la Iglesia (cosa que no resta validez a la fiesta cristiana sinó que demuestra que la Iglesia se valió de simbolismos antiguos para transmitir sus nuevas ideas). Más recientemente, las mismas tradiciones han sido devoradas por el consumismo. De este modo, algunos ateos reniegan de las fiestas y pretenden relegarlas al ámbito privado alegando a veces la libertad religiosa, el laïcismo o el multiculturalismo. También personas críticas con el capitalismo salvaje han tomado la parte por el todo y reniegan de fiestas antiguas que no inventó precisamente Adam Smith ni tampoco El Corte Inglés.

La Navidad, a parte de la celebración del nacimiento del Mesías para los creyentes, es la fiesta de la luz (y de ahí tanta iluminación navideña), es la fiesta del solsticio, del fin del acortamiento de los días y del renacimiento del día que se alarga, es una fiesta de esperanza, de recogimiento, de estar con las personas más queridas resguardándose del frío, de dar y recibir, es el Natalis Solis Invicti de los romanos. Es también la fiesta de los niños, que son la promesa de futuro, igual que el solsticio es la promesa del nuevo sol, que llega a su plenitud al cabo de seis meses, en el siguiente solsticio, el de verano. El fuego (imagen terrestre del sol) es el elemento central de ambas celebraciones: en Navidad el fuego del hogar, en San Juan al aire libre con las hogueras; en Navidad decorando las calles y las casas, en San Juan con bengalas y cohetes en el cielo. No es casualidad que San Juan Evangelista (27 de diciembre) y San Juan Bautista (24 de junio) custodien las puertas del Invierno y el Verano, cerca de los solsticios, emulando al dios romano Janus (divinidad solar romana de dos caras, que da nombre al mes de enero).

Y si en San Juan las hierbas adquieren propiedades mágicas en la noche de las brujas, no va a ser menos la botánica navideña, empezando por el muérdago, que para los druidas era el espíritu sagrado del roble y tenía múltiples propiedades. Sin salir del bosque, encontramos el árbol, fuente de riqueza, protagonista del fuego del hogar, que se transforma en el leño de Navidad, rastro de antiguos ritos propiciatorios que perviven bajo diferentes formas por toda Europa y que en Cataluña, por ejemplo, toma la forma ciertamente pintoresca de Tió de Nadal. Por no hablar del árbol de Navidad, del cual se podria escribir todo un tratado, incluyendo mitología nórdica, druidas y creencias precristianas para dar y vender. Incluso en el Belén encontramos símbolos antiquísmos, entre los cuales podemos destacar el buey y la mula, animales estériles pero paradójicamente símbolo de fertilidad, desde el buey Apis egipcio a las mulas en ciertas culturas germánicas.

Como esto no pretende ni puede ser un artículo de antropologia festiva, me conformo con apuntar la idea de que cada tradición que merezca tal nombre lleva en si la aportación de generaciones que, con la repetición del ciclo, han ido añadiendo significados y renovando el sentido de la fiesta. A mi eso me gusta, me recuerda que seguimos formando parte de un planeta que gira sin nuestro concurso, me liga a la tierra donde vivo, me recuerda las generaciones que vivieron antes de mi (trayendo, a veces de muy lejos, costumbres y maneras de hacer) y me llena de ilusión al poder compartirlo con mi familia, en especial con los niños.

¡Felices fiestas!

 

 

 * Todas las ilustraciones son de Subi y pertenecen al libro Festes i tradicions de tot l’any. El costumari per a totes les edats, escrito por Elena Ferro, editado por Baula.

22 respuestas a El ciclo festivo

  1. 1
    María dice:

    Gracias por aportar tu sensatez frente a los derrotistas, esos que van de destructores de ilusiones…. los hay que queremos Luz a nuestro alrededor!!!
    Feliz Navidad!

  2. 2
    Lara Perez dice:

    Gracias, gracias, gracias, Elena, por poner en palabras un hecho: la Navidad es una fiesta de que no es propiedad de nadie sino de todos , que cada cual celebra a su manera. Lo importante, es disfrutarla y compartirla, da igual como.
    ¡Felices Fiestas¡
    Lara Perez

  3. Qué preciosa entrada, me ha gustado mucho. En mis años rebeldes de facultad algún año me dejé llevar por el lado menos bonito de esta época antes de que llegaran las fiestas, pero por suerte, antes de que estas llegaran llegué a la conclusión de que la Navidad está en todas partes y lo mejor es disfrutar de su parte más bonita, la familia, la ilusión, las luces, adornar la casa con los tuyos, pensar en todos los que quieres… Desde entonces, incluso los años en que la vida ha sido más complicada he intentado disfrutar de estos días, esperarlos con ilusión y valorar la suerte de tener una gran familia con la que reunirme y una pequeña, la mía con mi marido y mi perrito, con la que disfrutar de nosotros.
    Cada uno debe vivir estas fiestas como prefiera, al que no le gusten, tiene todo el derecho a no participar y a los que las vivimos con ilusión también tenemos derecho a hacerlo.
    Así que, ¡feliz, feliz Navidad!

  4. 4
    Marta dice:

    Me ha encantado esta entrada, muy entrañable. Y las ilustraciones son muy graciosas, me encanta la tradición del Tió de Nadal que nos trae chocolate :)

  5. 5
    Ana dice:

    Viviendo en Estados Unidos, donde la gente busca tradiciones a las que aferrarse hasta debajo de las piedras, me confunde la manía que ha entrado en España de deshacerse de tradiciones antiquísimas en nombre del “multiculturalismo” y el progreso. ¡Gracias por defenderlas!

  6. 6
    Sandra dice:

    Preciós.

  7. 7
    Mònica dice:

    Ole, que bonita entrada. Me ecanta que hayas plasmado esta idea en el bloc, creo que no habría mejor manera de transmitir lo que tu has dicho.
    Precioso!

    Mònica

  8. 8
    Iru dice:

    ¡Qué bonito!. Me chifla la Navidad y nunca me había puesto a pensar en el por qué y al leer tu entrada…..me has dado la respuesta. Gracias.

  9. Molt bé! Bones festes!
    Nani

  10. No podías expresar de mejor forma el sentimiento que muchos tenemos hacia las tradiciones y su pervivencia, cuando no “supervivencia”, en los tiempo que corren. Para muchos, hoy en día las tradiciones no entienden de religiones, sino de costumbres, de significados que cada uno adapta a sus historias personales, familiares, locales, y que sin duda nos hacen sentir más cerca de nuestras raíces, de nuestros orígenes, de nuestras tierras.
    Es verdad que en nuestro país la mayoría de tradiciones están ligadas a la religión, pero no por eso dejamos de celebrar todas las tradiciones que han formado parte de nuestra vida ni dejamos de hacer partícipes a nuestros hijos, todo lo contrario! De todo se puede hacer lecturas y como muy bien explicas, todas tienen unos orígenes y unos significados que bien valen conservar y disfrutar!

    Gracias por este precioso texto Elena.

    Por cierto, este libro les encanta a mis hijos, bueno y a nosotros!

  11. 11
    Marita dice:

    Una entrada preciosa con un fondo teórico muy interesante. Felices fiestas!!!!!!, Feliz Sábado 24, Domingo 25, Feliz Domingo 1 de Enero con su entrada de año que ya llegará el 2013 empezando en lunes!!!!

  12. 12
    meritxell dice:

    m’ha agradat molt i estic totalment d’acord amb el que dius. En aquest país costa trobar termes mitjos i ens agrada ser més papistes que el papa….és el que tenim.
    Bones festes!!
    Feliz Navidad!!

  13. 13
    Marta Becerra dice:

    Me ha gustado mucho lo que dices y cómo lo dices. Es un artículo precioso.
    Gracias por compartirlo y feliz navidad!

  14. 14
    Rebeca dice:

    Pues yo que no soy muy Navideña actual.. agradezco este precioso artículo que nos devuelve a la esencia, a la propia naturaleza.
    Gracias!

  15. 15
    adela dice:

    Yo tampoco soy muy navideña…. odio que todo el mundo tenga que estar contento porque es Navidad y por supuesto el derroche económico, innecesario, que se hace en estas fiestas…. pero tu articulo me ha encantado …. yo tambien soy de las que necesita la irregularidad en el calendario !!!!!!

    • 16
      cecila dice:

      Pues soy de las tuyas…No me gusta la Navidad, pero quizás lo que no me gusta es en lo que se ha convertido la navidad o lo que nos han querido “vender” como Navidad. Este año no estoy muy de celebraciones, pero este artículo me llega de alguna manera , quizás es que yo tambien necesito la irregularidad en mi calendario….
      Mis mejores deseos para todos, en estos y el resto de días del año…

  16. 17
    Carla dice:

    ¡FELIZ FIESTA DE LA LUZ!

  17. 18
    gladys dice:

    Hermosa entrada, la verdad es que añoro la ilusión con la que esperaba las Fiestas cuando era niña…

  18. 19
    Adijirja dice:

    Excelente post.
    A mi también me gusta sentirme ligada a la tierra y a los ciclos.
    Abrazo post-navideño,

  19. 20
    Cosetes de Marta dice:

    Pues totalmente de acuerdo, yo no creo que haya que cambiarlas, al fin y al cabo somos éso, variaciones, cambios, y peculiaridades.

    Un Besazo Y Feliz Navidad!!!
    Te dejo mi nuevo post. Bolsa plastificada estilo Harrod’s de Caperucita
    http://www.cosetesdemarta.com

  20. 21
    Kristina dice:

    Vaya reflexión!! Gracias por recordarnos nuestras raíces, gracias por darnos luz y gracias compartirlo. :)

  21. 22
    Andes dice:

    Que bello post!
    justamente comentaba a mis hijas ayer la importancia de mantener las tradiciones, es ser en cierta forma un eslabón que mantiene viva una llama que encendieron nuestros ancestros y hacer un alto en las circunstancias personales, marcar hitos en cada año de vida y recordar así que no estamos aislados, estos ritos nos recuerdan que somos parte de un tribu.
    muchos cariños y feliz navidad desde Chile

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