Juguetes bélicos: una mirada diferente

 

¿Habéis reflexionado alguna vez sobre la conveniencia de poner juguetes bélicos o de lucha al alcance de los niños? Seguro que os sale la vena pacifista como es lógico y pensáis que más vale que no los vean ni en pintura. Yo también he pensado eso alguna vez, hasta que he ido comprendiendo algunas cosas sobre la naturaleza de los niños, sobre sus instintos y su necesidad de encajar las piezas del gran puzzle que es la vida, y sobre la importancia de no negar una de las mitades que nos define y nos conforma.

Hemos leido el fantástico artículo publicado en el blog de Jugarijugar y hemos querido compartirlo aquí. Este es uno de los pasajes, seguid el enlace para leerlo al completo, vale la pena.

Alrededor de los 4 o 5 años, se despierta en muchos niños y niñas la necesidad de experimentar entorno al impulso de protección, de refugio, de defensa: aparecen entonces espadas, armaduras, castillos, murallas. Estas vivencias forman parte de la historia de la condición humana, de nuestra memoria ancestral y colectiva, que los pequeños heredan y necesitan recrear para integrar.


 

12 respuestas a Juguetes bélicos: una mirada diferente

  1. Totalmente de acuerdo, la vida es un gran puzzle compuesto por muchas piezas y no todas son agradables ni pacíficas. Creo que es más que bueno que los niños aprendan a afrontar todo tipo de situaciones, y el juego es la mejor escuela: se pueden transformar en lo que quieran, sin más reglas que las que se ponen ellos mismos, y sin más peligro que el de darse un golpe. ¿Y qué me decís de los juegos de médicos? ¿Los de papás y mamás? Cada uno tiene su lugar y su momento…

  2. 2
    MMar dice:

    En línea con este artículo que comparto, hay cosas mucho peores q los juguetes bélicos y q la sociedad aplaude, os mando una foto de niños en un MONASTERIO BUDISTA q se preparan para ser monjes y jugando con pistolas o maquinitas. Y nadie se rasga las vestiduras por ello:)

    http://www.elblogalternativo.com/2009/12/02/todos-los-ninos-del-mundo-son-iguales/#comment-76817

    Saludos de una fan

  3. 3
    Isabel dice:

    Me ha chocado un poco este artículo. A grandes rasgos procuro no poner reglas inamovibles con los niños. Mi hijo mayor tiene 2 años y el pequeño tiene 2 meses y no he seguido reglas rígidas con ninguno de los dos. Prohibir juguetes bélicos no tiene sentido pero, aclaro, no seré yo quien se los compre a priori; tendrán que ser ellos los encargados de hacérselos o pedírmelos. Y ésto vale para cualquier tipo de juguete. No me siento capaz de explicarles para qué se usa una pistola. Obviamente todos los demás niños de su edad (hablo de mi hijo de 2 años) tienen pistolas, esposas, porras…y noto que juegan entre ellos con golpes y simulando disparos. Entre nosotros hemos jugado alguna vez con espadas y demás, y quizá en el futuro, cuando los niños tengan 4 o 5 años y tengan esa necesidad de protección o, simplemente porque vean que todos tienen, me pedirán juguetes bélicos, me lo tendré que plantear en su momento. Por ahora estoy muy contenta de tener un hijo pacífico que se relaciona con los demás de manera cariñosa y no ofensiva y que ha aprendido a defenderse de mil maneras distintas cuando se siente atacado…ya veremos en el futuro.

  4. 4
    Cristina dice:

    Isabel, esto que ha dicho Meisi en FB va en la linea de lo que dices.
    está claro para mi, yo prefiero a m hijo con espada y casco que con metralleta, y yo se por que es, una cosa es lo que desarrolla el articulo que comparto y otra que el mundo belico se ha desarrollado y sofisticado y no apetece es ver a tus hijos fans de esa sofisticacion. Instinto si, fans de lo belico, pues no.

  5. 5
    Nata dice:

    Mi abuela, que era un mujer fuerte, sabia y generosa, jamás se habría planteado semejante dilema, así que yo tampoco.

  6. 6
    artesanodefotos dice:

    En casa la única pistola que se permite es la de agua, que es fácil explicar para qué sirve. Mi enano también tiene una espada- la de su disfraz del Zorro- y no me hace mucha gracias que digamos.
    No me convencen los juguetes bélicos, la verdad, prefiero que juegue al millón de cosas que quedan, no hay necesidad de tenerlos.
    Ana

  7. 7
    Heva dice:

    Estoy de acuerdo con vosotras, al principio me negaba a que Adán tuviera ningún juguete bélico, pero con el tiempo me he dado cuenta que educar no es reprimir, tiene alguna espada de madera y algún escudo que hemos comprado en ferias de artesanía y luego él fabrica sus propios juguetes bélicos con cosas que encuentra en casa, jamás se me ocurriría reprimir su creatividad, solo enseñarle a utilizarlos adecuadamente.

  8. 8
    Eva Marichalar dice:

    También es importante recordar que jugando a cosas que nos pueden parecer cuestionables desde un punto de vista adulto, el/la niño/niña aprende a superar sus propios miedos. Durante una gran parte de su etapa evolutiva, los niños y niñas aprenden a construir e interpretar la realidad desde el juego simbólico, desde donde se representan. Algunos/as niños/as (muy a menudo los más inseguros o los que se encuentran con más miedos, aunque sólo sea una temporada) experimentan un gran alivio al poderse convertir en aquello que tanto temen o aquello que también tanto admiran (alguien con super poderes, un monstruo que lo puede todo, un caballero que gana todas las batallas…) y están muy lejos de hacerlo por correspondencia directa a su propia personalidad. A estas edades, el juego es un “banco de pruebas e investigación” y está muy lejos de ser una representación real. Por todo esto, sin dejar de explicarles lo que pensamos entorno a la violencia, las guerras, las pistolas, etcétera y etcétera, debemos también comprenderles y darles espacio en sus juegos, acompañándoles, sí, pero no juzgándoles. También yo más de una vez he dejado ir un suspiro al aire y le he dicho a mi hijo: “ai… es que no me gusta nada cuando juegas a batallas”; y el, a sus 4 (!!) años, me ha devuelto a la lúcida realidad y verdad contestándome: “pero mamá! si esto no es verdad, ¡estoy jugando!” :)
    Y para terminar: Precisamente somos los adultos los que tenemos que esforzarnos por separar la violencia y la fantasía de la realidad. Los niños y niñas, en cambio, por definición tienen clarísimo aquello que forma parte de la fantasía y del juego, y en cambio quedarán más impactados/as cuando se den de bruces con algo cotidiano y real.
    Un abrazo! :-)

  9. 9
    cris camarena dice:

    gracias Eva, es un comentario muy interesante.

  10. 10
    Swan dice:

    Mi visión cambió radicalmente cuando entendí porqué realmente los niños necesitan los juguetes(y los videojuegos) bélicos y de acción tras leer el magnífico libro, el cual recomiendo a todo el mundo: “Matando monstruos”

  11. 11
    virginia dice:

    Exacto Swan, a través de este libro acabé de convencerme de lo que comento justo al final sobre el hecho de ser precisamente los adultos quienes tenemos más dificultades por asumir la fantasía y saber colocarla ;-)!! También lo recomiendo mucho!!

  12. 12
    Cristina dice:

    gracias por la recomendación del libro, queda anotado!

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