La revolución verde urbana, artículo de Lídia Hervás y Eva Carot para Kireei 7

evacarot_02blog

 

Lídia Hervás, creadora de la web de nutrición infantil y ecologismo Niños Sanos, y la ilustradora Eva Carot realizaron el texto y las ilustraciones del artículo La revolución verde urbana, la naturaleza conquista la ciudad, un artículo precioso sobre las iniciativas en ciudades para enverdecerlas, bien con más espacios naturales bien con huertos urbanos. Un artículo que me encantó acompañado con unas ilustraciones que me encantan también.

Eva Carot explica en este post de manera muy bonita el proceso de trabajo de estas ilustraciones, y podéis visitar la web Niños Sanos aquí, una web llena de información significativa sobre la comida y los niños.

 

evacarot_03 (1)

Y aquella ciudad me sepultó. Lo recuerdo perfectamente. Me había convertido en madre hacía 3 meses y aquel día salí con mi bebé a aquella preciosa librería del centro que tanto me gustaba. Fue al cruzar Diagonal para llegar a Paseo de Gracia, cuando aquella gran ciudad cayó sobre mis hombros. Cómo quien despierta de un sueño, de 8 años, de repente no podía respirar, y me sentía profundamente agredida por un ruido constante. Me senté agitada en un banco, vi mi rostro en un escaparate y creo que, aunque tardaría años, en aquel instante decidí marcharme.

Mi diagnostico hoy sería aquello que Richard Louv, en su conocido libro “The last child in the woods” definió como déficit de naturaleza. En mi puerperio y el estado de alerta que le acompaña, había traspasado el umbral, lo que yo podía soportar sin silencio, aire limpio y contacto prolongado con la naturaleza.

Había llegado a la ciudad, como tantos miles, buscando libertad, oportunidades, espacios de relación, creación, cultura. Y toqué el cielo. Luego la ciudad me expulsó.

Sin embargo, no tengo duda. La ciudad es, en cierta forma, el hábitat natural del ser humano. Estos extraordinarios espacios de intercambio y convivencia albergan hoy más de la mitad de la población mundial. En cierta forma la ciudad es naturaleza, pero sin la naturaleza.

Pero, la frontera entre rural y urbano empieza a quebrase. Y en una bella paradoja, las nuevas ciudades, más verdes, estan naciendo de lo viejo, lo abandonado, los solares de miseria y escombros. Así lo expresa Pablo Llobera, uno de los coordinadores de la Red de Huertos Urbanos Comunitarios de Madrid. Pablo instaló en 2010 en su barrio, las Tablas, un compostador comunitario, y con el surgimiento del 15M invitó a usarlo a los vecinos. En noviembre de ese mismo año ocuparon una zona verde y le dieron vida, se convirtió en un espacio para cooperar, encontrarse, aprender, cultivar, respirar…

Los nuevos movimientos sociales van ligados a un empoderamiento y recuperación del espacio público. Recuerdo durante el 15M el impacto que me produjo ver los jardines de plaza de Catalunya sembrados de hortalizas. La naturaleza, la tierra, la agricultura ligada a la idea de participación, de derecho, de bien común.

En la ReHd de Madrid, existen 40 huertos con esta dimensión comunitaria. Algunos se han convertido en autenticas plazas: Cantarranas, Tabacalera, Campo de la Cebada, Adelfas, Aliseda o el conocido Esto es una plaza. Son hermanos de L’Horta de Porta o L’Hort indignat del Poblenou, en Barcelona. Huertos que nacen por iniciativa de los vecinos, que deciden salir del encierro de sus pisos y ocupar aquel solar en desuso que la crisis regaló y darle vida. Estos nuevos paisajes llenan nuestra mirada de dignidad.

Para mi son trincheras contra el cambio climático, espacios de salud libres de pesticidas, escuelas de nuevas formas de vivir más sostenibles, rincones de aire más limpio, refugios de ese silencio de pájaros que lo cura todo, de risas que borran la soledad del ático, de madres que comparten dudas, de miradas infantiles excitadas, conectadas, ante aquel gusano descubierto, de manos pequeñas que acarician caracoles.

Para Pablo son el alma de los nuevos barrios, conquistas sociales, grietas en el sistema neoliberal, fallos de ese ‘tu piensa sólo en ti y en los tuyos’ porque en estos espacios reinan otros valores, como el apoyo mutuo, la solidaridad, la cooperación, el trabajo intercultural e intergeneracional… También son islotes, que pueden ser archipiélagos cuando suba el mar, ante una previsible crisis de recursos energéticos, formas de resiliencia, de tener opción a cultivar los propios alimentos.

El siglo XXI nos traerá el regalo de la renaturalización de las ciudades, de mano de gente como Pablo Llobera en Madrid, Josep Tamarit (la revolución de la lechuga) en València, Josep Maria Vallès (cooperativa Tarpuna) en Barcelona…Y tantos otros. Es un movimiento imparable, de fondo y alcance mundial. El viento viene de Nueva York, con sus más de 700 huertos ya regulados y el desarrollo de la High Line, un triunfo ciudadano que ha conseguido un parque público sobre una antigua vía ferroviaria; viene de Seúl y el derribo de la autopista urbana de Cheonggyecheon o de Paris con la Fôret Linéaire, un bosque lineal aprovechando terrenos en desuso, y el plan de la alcaldesa Anne Hidalgo de invertir 8 millones de euros para potenciar la agricultura urbana, viene del exitoso pla Buits de Barcelona o el proyecto Canòpia Urbana, de plaça de les Glòries.

Cuando vuelvo a la ciudad y revisito estos espacios, siento una alegría inmensa de comprobar cómo nos reinventamos para volver a lo esencial. Los ciudadanos se empoderan y empiezan a transformar las ciudades para mejorar su vida. En el año 2000 había en España apenas mil parcelas de huertos urbanos. Hoy, son ya más de 15.000 que ocupan una superficie de 1,6 millones de metros cuadrados. Es un fenómeno viral, contagioso, imparable… En 2030 las ciudades acogerán más del 60% de la población, y es en ellas donde nos jugamos todo, el futuro del planeta y el de nuestras hijas, que viene a ser lo mismo.

 

maestros

 

evacarot_02

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>