La vida es injusta

la vida es injusta

 

Sé que con esta frase no os estoy descubriendo nada nuevo. Todos sabemos que la vida es injusta, claro está. Lo sabemos.

Pero ¿lo tenemos realmente integrado? Me parece que no.

Sí, la vida es injusta y a muchos, a la mayoría, la vida nos ha dado mazazos injustos, inmerecidos y dramáticos. Además, no solo a nivel individual, a nivel colectivo vemos todos los días y sufrimos todos los días lo injusta que es la vida con los menos favorecidos de este mundo, vivimos con rabia e impotencia como la gente de a pie pierde, constantemente.

Y esto nos lleva a indignarnos y a sufrir. Por lo injusta que es la vida. El otro día preguntaba: ¿Cuál es la raíz de tus cabreos monumentales? Y muchos contestasteis: la injusticia.

Sufrimos por los mazazos que nos da la vida, y eso es duro. Pero además sufrimos el doble: por el mazazo y por lo injusto que es el mazazo, por nuestra indignación.

Por eso decía al principio que dudo que de verdad tengamos integrado que la vida es injusta, y sepamos vivir con ello. Lo dice una que se ha pasado toda la vida violín en mano, tocando una triste balada sobre la injusticia, y revolcándome en el fango con lo poco que me lo merezco y con lo mucho que me he merecido cosas que simplemente no han ocurrido ni ocurrirán.

Porque la vida es así de injusta.

Integrar esta gran verdad facilita las cosas. Desde hace unos años lo experimento, desde que entendí que lo que he perdido no lo podré recuperar y que no tendré muchas cosas que merezco tener que lo mejor. Desde que entendí que lo mejor que puedo hacer por mi y por el mundo es estar entera, estar serena y así me resulta más fácil vivir, a pesar de los pesares.

Ofrecer resistencia al hecho de que no merecemos ciertas cosas, hacia el hecho de que el mundo está lleno de injusticias solo nos aporta más dolor del que ya aguantamos.

Indignarse está bien, es lo normal, la rabia es natural pero tras indignarse se necesita pasar a la acción. Si queremos que el mundo cambie pasemos a la acción. Si queremos sentirnos mejor contémonos otra historia. Quedarse revolcado en el fango solo aporta más dolor.

Sé que no es fácil integrarlo, pero vale la pena intentarlo.

 

9 respuestas a La vida es injusta

  1. 1
    Esther dice:

    A mí también es la injusticia lo que más me rebela Ahota mismo estoy viviendo una que me toca en lo más profundo A veces logro cierta serenidad, pero la rabia está ahí de fondo Pero ya que no se le puede encontrar sentido, habrá que intentar sobrellevarla Lo único que me calma es el amor y el sentimiento de poder estar donde quiero estar

    Buen domingo

    • 2
      Cristina Camarena dice:

      Es difícil no sentir rabia, y tampoco hay que luchar para no sentirla. Poco a poco se hace necesario aceptar e integrar.

  2. 3
    Isabel dice:

    Como profesora, ésa es una cuestión que intento dejarles muy clara a mis alumnos todos los días. No por lo que se refiere a mis clases, en las que intento ser ecuánime sino advirtiéndoles que cuando salgan al mundo real la vida va a ser, en principio, injusta. Se encontrarán con discriminación por ser chicas, por ser menos agraciados, por tener padres de origen extranjero (trabajo en la pública), por no tener padres con contactos… No se trata de desanimarlos, al contrario, quiero que no se sientan fustrados porque el cuento ése de que todos somos iguales y tal, pues no es cierto. Con formación, valores y esfuerzo pueden llegar a donde quieran, pero siempre les digo que habrá cuestiones que no podrán controlar, así que lo mejor es centrarse en aquéllo que sí pueden controlar. Al final, los castigados por la injusticia somos más empáticos y más fuertes y lo que tenemos nos lo hemos ganado por nosotros mismos. En la actualidad, los que nacemos pobres tenemos muy pocas posibilidades de dejar de serlo. La clase media desaparece y mis alumnos lo van a tener dificilísimo.

    Cuando la injusticia se une a unos recortes brutales en derechos fundamentales (sanidad, educación y justicia) provoca una rabia dificilmente canalizable. Tener, por ejemplo, una enfermedad o un familiar enfermo y ver que no se puede solucionar porque ahí se ha recortado es durísimo. O un hijo con necesidades educativas y no poder ayudarlo.

    Pero hay que tirar p’alante! Qué remedio…

  3. 5
    Katia dice:

    Una frase grandiosa que leí y siempre he recordado: la vida es como es, no como te gustaría que fuera.
    Y ¿qué siginifica verdaderamente “merecer”? Es una pregunta que, si bien cuando eres muy joven parece que es una obviedad, se va complicando a medida que pasan los años y se amplían las experiencias.

    • 6
      Cristina Camarena dice:

      La idea de que no merecemos lo que nos pasa nos corroe toda la vida. Las sociedades más espirituales o más zen tienes eso más integrado.

  4. 7
    Olivia dice:

    Gracias por esta entrada, es un tema que también tengo muy presente últimamente.

  5. 9
    Diana dice:

    Que palabras más sabias… me dejan muy pensativa : )

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