¿Lo académico o lo emocional?

coaner-kireei

Ilustración de Coaner

 

Creo que nos os descubro nada si os digo que en el aula hace falta atender ambas cosas, tanto lo académico como lo emocional, pero creo que sí que puedo aportar reflexión si os digo que siempre, siempre, siempre, hay que atender lo emocional primero, porque solo entonces podemos los profesores (y los niños) hacer algo académico en clase.

Miento. Hacer algo académico en clase se puede aunque no se atienda la parte emocional, de hecho, es lo que hacemos la mayoría de las veces, llegar a clase, soltar la lección, asegurarnos de que los niños se ajustan a las normas de convivencia establecidas y zanjamos así día tras día. 

Pero hacer esto día tras día, aunque sí que lleva a algunos alumnos a aprender cosas, y pasar exámenes está muy lejos de lo que considero necesario que ocurra en un aula y que ocurra en las escuelas en general. 

Para ponerlo más gráfico, este año en el instituto donde trabajo tengo un grupo de los que se consideran complicado, complejo, difícil, variopinto, con muchas casuísticas, con muchos niños con actitudes que dificultan la tranquila exposición de una lección “ortodoxa”.

Pienso que siempre se ha de hacer esto, pero en grupos así todavía más: ATENDER LO EMOCIONAL, continuamente, sin tregua. Estos grupos cambian totalmente cuando los tratas con afectividad, empatía, escucha. Cuando haces esto ocurre lo que comunmente se conoce como “metértelos en el bolsillo”. Y nunca nada es de color rosa, hoy los tienes en el bolsillo y mañana se salen de el, pero es el único camino, para conseguir “hacer” algo académico.

En los dos meses que les doy clase hemos pasado de la tensión continua del principio, donde ha habido incluso peleas, gritos, y malos rollos, a llevarse entre ellos mucho mejor, eso para empezar. Conmigo también. Y académicamente, estoy consiguiendo que trabajen, no por acatar mi autoridad “legal” sino por autoridad “moral”. Cuando el profesor es amable contigo, firme sin ser duro, empático sin querer ser “colega” el alumno se comporta mucho mejor y no lo hace a la fuerza, o por evitar ser amonestado, lo hace porque así siente que tiene que hacerlo, porque es lo natural, es una causa-efecto. Si sonríes te sonríen, si escuchas te escuchan, si les hablas de tu a tu, te hablan de tu a tu, etc. La escuela no debería ser un “nosotros contra ellos”.

Es difícil gestionar una clase así. Dejarles libertad de movimiento, trabajar a su ritmo, dejarles sentarse donde quieran, con quien quieran, en grupo, individualmente, dejarles elegir ahora venir a sentarse a mi lado para practicar “speaking”, ahora seguir con las tareas escritas. La clase es un gran “jaleo”, y muchas veces no saben dónde está el límite porque su percepción es la de “en esta clase no nos amonestan ni nos ponen límites” pero ahora hay sonrisas, hay ganas de aprender, hay abrazos, y buen rollo entre todos.

Y así, con lo emocional medio resuelto, lo académico también se medio resuelve. Esperemos que para resolverlo del todo cambie la escuela de manera profunda, tengamos más recursos para atender toda la diversidad, más recursos para poder plantear las clases de otra manera y tener la logística adecuada para poder hacerlo.

Para que cambie la escuela es necesario un cambio de mentalidad más que nada, un cambio profundo en la manera de VER la escuela, en la mirada hacia la escuela y el aporte necesario desde la administración para hacer ese cambio posible. 

 

8 respuestas a ¿Lo académico o lo emocional?

  1. 1
    Nerea dice:

    Al leer tu artículo, pensaba “Es como si esas palabras también las hubiera escrito yo”. Te entiendo. Soy profesora de ciencias y matemáticas, ya sabes, esas asignaturas que desde el punto de vista del alumno “no sirven para nada, son un rollo”. Llevo un par de grupos difíciles este año e intento atender lo personal, por delante de lo académico. Mi reto es que vean la belleza de la ciencia, de los números y que dejen de creer “que ellos no pueden” porque sí que pueden. La mitad de la clase les doy la materia científica, la otra mitad, les ayudo a ser mejores personas, y sí, después de estos dos meses como muy bien dices, la clase es un gran “jaleo”, y muchas veces no saben dónde está el límite porque su percepción es la de “en esta clase no nos amonestan ni nos ponen límites” pero ahora hay sonrisas, hay ganas de aprender, hay abrazos, y buen rollo entre todos.

    Gracias por escribir estos post en los que al leerlos me sacan sonrisas :)

    • 2
      Cristina Camarena dice:

      Gracias Nerea por tu comentario. Los profes necesitamos mucho apoyo entre nosotros, para ese gran reto que es dar un poco de afectividad y empatía en clase. UN abrazo, me alegro de que en tu clase también estés consiguiendo un buen clima de afectividad.

  2. 3
    vanessa dice:

    Molt inspirador com sempre Cris, començo ara a fer suport a un grup de poquets nens i nenes i les teves paraules m’acompanyaran segur!
    Gràcies!

    • 4
      Cristina Camarena dice:

      Qué be, Vanessa. Amb els nens i nenes petites hi ha algo que no falla, baixar-te al seu nivell, literalment ,parlar als petis a la seva altura, mirant-los directament als ulls, i tindre els braços llestos en tot moment per a una abraçada ;))

  3. 5
    Maybeadream dice:

    Totalmente de acuerdo. Nosotras somos profes de Infantil, y viendo la importancia de la Inteligencia Emocional, nuestras Orientadoras han creado un Proyecto para trabajarla en el aula y ya vemos el resultado de cómo los niños van entendiendo sus emociones y van expresando lo que sienten.Y si existe un problema entre ellos se hablan en la Asamblea y se buscan soluciones, y entre todos resolvemos los conflictos.

  4. 7
    Delia dice:

    Esa es mi gran duda todos los días…me estoy preparando para ser profesora de Biología y Geología en Secundaria,a pesar de estar fascinada con la asignatura de Innovación no paro de preguntarme si conseguirè ese punto de empatía que permite a los alumnos experimentar cosas nuevas.Me quedan muchos retos por delante pero lo que tengo claro es que la educación emocional es primordial.Un saludo

  5. La educación dbería sufrir una profunda transformación. Aquí se está demasiado apegado al sistema tradicional. Parece que cuesta darse cuenta que es más fácil aprender divirtiéndote e interactuando que memorizando para vomitarlo luego como una cotorra. ¿Cuántos recordáis soporíferas clases de historia, completamente descontextualizadas? Sin embargo, si eso mismo te lomcuentan como una película te enteras de todo y lo comprendes perfectamente. Todos nos hemos enterado de hechos históricos interesantes viendo “El discurso del rey”, por citar un ejemplo. El estudio por proyectos es tendencia pero aquí todavía nos queda. Por desgracia parece que todo está enfocado hacia la competitividad, y no hacia la felicidad. Sólo importan los resultados. Es muy triste.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>