¿No tengo tiempo?

sin tiempo

Ilustración de Rocío Mejías, Ciofont

 

El otro día escribí en mi muro este lamento: “Necesito comer mejor pero no tengo tiempo para cocinar porque tengo que trabajar para comer, pero si no como mejor no tendré energía para trabajar… para comer…mejor…modo bucle on” y mucha gente se unió con el mismo lamento: yo también, y yo, idem, etc, etc. Pero al rato pensé: “No es verdad que no tenga tiempo para cocinar, porque sí que cocino, y además, tengo el mismo tiempo que tenía antes, cuando cocinaba mejor”. Mi jornada laboral siempre es la misma, de unas 8 horas. Me di cuenta de que no era tiempo lo que no tenía, era espacio…mental.

Para cocinar mejor necesito más espacio mental, centrarme en la cocina y apagar todo el ruido mental del trabajo. De hecho, si me centrara más en una actividad alejada de la marabunta laboral, como es la cocina, el ruido mental se apagaría más fácilmente, ya que cocinar es en cierto modo como meditar, te centra en el aquí y el ahora: cortar, sofreír, remover, verter, probar, salpimentar… Es uno de esos casos que parecen paradójicos, como cuando te dicen que contra el cansancio lo mejor es dar un paseo. Para tener más tiempo, se necesita usar tiempo.

Esto lo veo mucho en la gente de nuestro entorno, en los autónomos, la gente con la que hablo también en el acompañamiento, los emprendedores de pequeños proyectos creativos. Es un lamento común: no tengo tiempo…si tuviera más tiempo… o bien, trabajo todo el día y aún me faltan horas.

Y así es, los emprendedores podríamos trabajar las 24 horas del día y aun dejaríamos trabajo por hacer, por una simple razón, porque un autónomo siempre puede hacer más, si quiere, es un trabajo que no tiene fin, puedes hacer una factura más, abrirte cuenta en una red social más, hacer un curso online más, leer un artículo más, atender con más dedicación al cliente, contestar a todos los emails hasta dejar la bandeja de entrada limpia, buscar más fuentes de ingresos, hacer más promoción, envolver y enviar más rápido…incluso crear más, que al final, lo que le da sentido a todo que es crear queda muchas veces en un segundo o tercer plano. Y así, hasta agotar todo el espacio mental que tenemos.

Hay momentos en que necesitamos trabajar más de la cuenta, de eso no hay duda, y puede ser una situación continuada durante unos años, para poder poner en pie un proyecto, pero un autónomo también puede decidir cerrar la oficina, y continuar al día siguiente. Al igual que alguien que trabaja por cuenta ajena pero se lleva el ruido laboral mental a casa después de cerrar, también puede dejarlo atrás. Esto, en realidad, es universal. El otro día también comenté en redes que me tomaba la tarde libre para irme con mi hijo a coger un tren por placer, a dar una vuelta sin más. Me quejaba también diciendo que al día siguiente tendría el doble de trabajo, y así fue…pero la verdad es que me pareció que tenía la mitad, mi mente estaba más descansada y despejada.

Alejarnos mentalmente del trabajo es algo que necesitamos hacer más a menudo. Ocho horas de trabajo bien planificadas y aprovechadas son más que suficientes, pero eso ya da para otro post. De momento empezaremos por cocinar mejor.

24 respuestas a ¿No tengo tiempo?

  1. 1
    Rebeca dice:

    Hola!
    Eso está muy bien…ya me gustaría a mi poder llevarlo a la práctica.
    Soy autónoma desde hace unos meses, tengo una pequeña cafetería con pastelería artesana, estoy yo sola, paso fuera de casa 14-15 horas…imposible sacar tiempo para nada… y muchas veces se me queda corto el día para hacer cosas, y, en mi caso, no puedo cerrar la tienda porque si, porque los clientes se “mosquean” porque no tienes abierto cuando se supone que deberías estarlo y no vuelven en un tiempo… a veces el día necesita más horas.
    Y, en mi día libre… es muy difícil sacar algo de tiempo, ya que toca hacer toooodo lo que no se ha hecho entre semana.
    Cómo me gustaría poder sacar algo de tiempo para no hacer nada!
    Saludos!!

    • 2
      Cristina dice:

      Trabajar 14 o 15 horas al día es algo que a veces necesitamos hacer, y muchas veces de manera muy continuada, pero llega un momento que la situación cambia, que necesita cambiar porque no se puede sostener más, como dices, llega un momento que necesitas tiempo para ti, para poder luego dar lo mejor de ti también. Un abrazo!

  2. 3
    Herminia dice:

    ¡Cuánta razón! Pienso que muchas veces no es falta de tiempo, es falta de organización. Últimamente las quejas son constantes, todavía no he encontrado la persona a la que te acerques y conteste que vive relajado. Parece que si no dices que la vida no te da para más es que no eres nadie. Todos tenemos días de absoluto estrés en los que las cosas se tuercen o el trabajo te desborda. Pero… ¿Todos los días?. Muchas de las personas que dicen no tener ni un minuto libre lo hacen mientras hablan una hora por el móvil con una amiga, o cotillean todas las redes sociales o van camino del gimnasio, o están delante de la televisión…
    Tengo que decir que soy autónoma, madre… En fin, todas esas cosas que la gente alega para justificar su queja. Y aun así, si quiero, puedo encontrar tiempo, como estos minutitos que estoy dedicando a leer este artículo tan interesante mientras desayuno relajadamente. Eso sí, aunque hoy sea sábado, encenderé el ordenador y trabajaré un rato. Ventajas y desventajas del autónomo…

    • 4
      Cristina dice:

      así es, Herminia, totalmente de acuerdo, un abrazo y feliz sábado ;)

    • 5
      suca dice:

      Ir al gimnasio, cuidar nuestras amistades y vida social, intentar desconectar y relajarse un rato viendo tv,… son también tareas para cuidar de nuestra salud física y mental. Y que uno haga esas cosas no significa que le sobre el tiempo, ni que lo malgaste, ni que no sea cierto que añora tener más tiempo libre para realizarse como persona (más allá del mundo laboral, de la vida familiar, del tiempo que le ocupa cuidar de si mismo, etc.)

  3. 6
    Pilar Lupi dice:

    Precisamente ayer hablando con unos amigos me quejaba de lo mismo. Reconocía que mi ‘creencia limitante’ era mi dichosa frase omnipresente en mi vida: no tengo tiempo. Pero creo que la voy a cambiar por ‘falta de espacio mental’. Creo que me resultara mas gestionable el espacio que el tiempo. Gracias por la reflexión.

    • 7
      Cristina dice:

      Yo también me lo aplico Pilar, de repente te paras y piensas: tengo el mismo tiempo que siempre, porqué no me centro en otras cosas? un abrazo!

  4. 8
    el tano dice:

    Muy buena reflexión. Hay que aprender a parar y tener momentos de descanso físico y mental. Estos momentos son oxígeno y nos recargan las baterías. Por otro lado, mientras más horas trabajemos la calidad va bajando. La vida no puede ser siempre una carrera hacia adelante. Gracias por el post.

  5. 10
    Milagros Paseta dice:

    Pues sí… toda la razón del mundo. Es así totalmente… Y ahora en épocas prenavideñas aún más. Justamente, hace unos días decidí no participar en una actividad del colegio de mis hijos que yo misma impulsé el año pasado por falta de “espacio mental”, y no me sentí demasiado bien. Guardaré este post en un cajoncito de mi cabeza para que no se me olvide. Gracias por el post.

  6. 12
    Heva dice:

    Para mi cocinar es una manera de relajarme, siempre pongo música, me ayuda a despejar mi mente, solo están los fogones y la canción ;)

  7. 14
    Mónica dice:

    Esta reflexión me pilla en un momento en el que me encuentro totalmente desbordada, con esa sensación de tener demasiados frentes abiertos y no ser capaz de llegar a nada, de agotamiento mental y físico, de no ser capaz de desconectar, de no encontrar ni un momento para simplemente “estar”, de no saber decir que no. Me guardo esa frase de “a veces decir no, es decirse si a sí mismo” Necesito ponerla en práctica. GRACIAS

    • 15
      Cristina dice:

      ánimo Mónica, también son fases necesarias, de crecimiento. Después encuentras mejor tu medida justa ;)) un abrazo!

    • 16
      Julia dice:

      Hola Mónica,
      Sé cómo te sientes. Así de desbordada llevo mucho tiempo, en mi caso porque mis hijos son dos adolescentes en casa que están pasando una adolescencia complicada, sin pareja en quien apoyarme y con un trabajo de jornada completa que hace que llegue a casa a las siete. Y sin ayuda en casa… es un sin parar desde las 6.30 am hasta las tantas de la noche.
      Pero desde hace unas semanas, llego a las siete a casa y no me permito pensar en que tengo que tender la ropa o hacer la cena o recoger nosequé… me obligo a sentarme en el sofá un rato, quince minutos más o menos y hablar con mis hijos de manera casual, como si no fuese una obligación. Esos quince minutos de “no hacer nada” me dan la energía mental para seguir el resto de la jornada y que ellos me vean relajada un rato en vez de llegar preguntando deberes escolares o domésticos, también les sienta bien a ellos.
      Mucho ánimo, inténtalo! Un abrazo

  8. 17
    Mediasytintas dice:

    Que gran verdad! Y que gran artículo, además pasa en todas las áreas de la vida, con los niños, la casa, el trabajo… Somos humanos y necesitamos tiempos en blanco que el resto funcione. Gracias por hacernos reflexionar sobre esto!!

  9. 19
    suca dice:

    Totalmente de acuerdo en que gestionar el espacio mental es importantísimo.
    Pero aún así, de donde no hay, no se puede sacar.
    El día tiene 24h, de las cuales se supone debemos dormir una media de 8 (habrá a quien le lleguen 6 y quien necesite 10, y estos últimos van jodidos).
    Si tenemos una jornada de 8h de trabajo (en este caso ya podemos sentirnos afortunados), nos quedan otras 8.
    Pero esas 8 no son para hacer lo que realmente deseemos. Son para los desplazamientos al lugar de trabajo, para limpiar y mantener nuestro hogar, para hacer recados, para ocuparnos de nuestra familia (hijos, padres mayores, etc.), para responsabilizarnos de nuestra salud (nuestra higiene, cocinar, hacer deporte, meditar)… Después de todo esto apenas nos quedan unos minutos para nuestra relación de pareja y mantener a duras penas el contacto con las amistades. Y poder a mayores tener actividades para el propio disfrute y/o crecimiento (lectura, cine, arte, tocar algún instrumento, el contacto con la naturaleza, aprendizaje de nuevos conocimientos, desarrollo de habilidades, investigación, experimentación, autoconocimiento…) se vuelve cosa casi imposible.
    Es curioso que para “ganarnos la vida” tengamos en realidad que dejar de “vivir” nuestra vida. Y encima debemos sentirnos satifechos con ello.
    Y si nos quejamos es que algo estamos haciendo nosotros mal (no la sociedad).
    Si por algún casual alguien se siente como yo, encontré hace poco esta interesante página de Facebook donde compartir opinión y descubrir que no somos los únicos que pensamos así: https://www.facebook.com/PorUnaJornadaLaboralDe6Horas?fref=ts

  10. 20
    Cristina dice:

    por eso es importante trabajar el espacio mental y la actitud, porque el tiempo es el que es. Las ocho horas de trabajo se pueden percibir de una manera o de otra según la actitud que le ponemos, y las otras ocho, aunque estén llenas de tareas domésticas, también. gracias por tu reflexión y tu enlace, un abrazo!!

  11. 21
    Estibaliz dice:

    no puedo estar mas de acuerdo contigo. La inercia de la mente es muy fuerte y pararla o intentar que cambie de dirección requiere constancia y consciencia. Me encanta lo que dices de la cocina. Aquí y ahora.

  12. 22
    Mar Salada dice:

    Gracias por compartir tu reflexión. Resulta que yo también me encuentro mentalmente cansada, añado que no sólo se cansa uno por el exceso de trabajo que te lleva a pensar que no hay tiempo para más, que uno ya no da más de si y parece que sólo se vive para trabajar y no al revés. A mi también me tiene mentalmente cansada el abuso de la tecnología, es muy fácil cuando uno está cansado, sentarse con el ordenador, la tablet, el móvil y dejarse llevar por las miles de chorradas sin sustancia por las que navegamos, nos dejamos absorber porque es muy fácil llenar el tiempo con estas intrascendencias pero creo que nos desgastan y nos ocupan tiempo que podríamos dedicar en algo más físico, como salir a pasear, jugar con nuestros hijos o mascotas, cocinar, leer o hablar más con el que tienes sentado al lado en vez de wasapear. Soy la primera en estar “pillada” por esta “maligna dependencia”. Como todo, el abuso es malo. Yo intento enmendarme, ojalá todos nos lo planteemos un poquito. Saludos :)

  13. 23
    Sonia dice:

    A mi cocinar me produce también este efecto y ahora que a mi edad estoy estudiando pastelería lo reafirmo.Y es por lo que dice:es espacio mental.No soy autonoma.Pero me cuesta mucho desconectar, soy madre,llevo un equipo y tengo un blog. No consigo adelgazar porque no tengo la cabeza centrada.Siempre estoy metida en 40 frentes y justo ahora hice la misma reflexión: necesito hacer espacio mental.Un abrazo

  14. 24
    Maronasc dice:

    Cuando estudiaba y no me entraba nada más en la cabeza (no tenía más espacio) me ponía a cocinar y volvía fresca y llena de ganas. Luego descubrí el poder “vaciador de mentes” y creativo de nadar, correr o ir en bicicleta, hasta el punto de que ahora que no hago estas actividades muy a menudo me cuesta mucho escribir e incluso hacer fotos.
    De todas maneras, estoy convencida de que el tema tiempo es una cuestión de prioridades, el día que decidí encontrar tiempo para hacer yoga, lo encontré. Claro que entonces tuve menos tiempo para trabajar y tuve que decir que no varias veces, pero esa era mi prioridad en ese momento. No es que no se tenga tiempo, es que no se priorizan ciertas cosas.
    Me encantan vuestras reflexiones de fin de semana, es una de las cosas que priorizo

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