Huevos de Pascua

 

 

Este fin de semana hemos decorado unos huevos de Pascua. El año pasado usamos témperas escolares y pegatinas de formas geométricas, este año queríamos probar algo diferente. Los hemos hecho de dos tipos: teñidos con colorante alimentario y con la técnica del collage.

Para teñir los huevos hemos seguido la receta que nos ha pasado una amiga: 125 ml de agua, 20 gotas de colorante, una cucharada sopera de vinagre y cinco minutos de inmersión en frío. Primero vaciamos los huevos, y esto no resultó buena idea porque los huevos vacíos… ¡flotan! (La próxima vez los teñiremos antes de vaciarlos o los rellenaremos de chocolate). Tuvimos que mantenerlos sumergidos con ayuda de una cuchara o irles dando vueltas para que tomaran color uniformemente. Mis hijos se cansaron del sistema y decidieron pintarlos directamente con pincel, haciendo la mezcla de colorante sin diluir en un vaso. También probamos la técnica de teñir un huevo con un tono claro por inmersión y luego dejar caer gotas de tinte sin diluir sobre él.
Para los huevos collage usamos papel de seda y papel Decopatch con motivos de peces (no teníamos pollitos ni conejos, que hubiera sido lo suyo). Pegamos los trocitos de papel con cola blanca diluida en un poco de agua. Para poder acabarlos en un tiempo razonable usamos un secador de pelo, para secarlos más rápido. Una vez completamente seco el papel, aplicamos un barniz fijador Manley y de este modo el papel ha quedado brillante, liso y protegido. Aquí os dejo el reportaje fotográfico del improvisado taller:

 

Aquí tenéis algunos enlaces a sitios donde os dan más ideas para decorar los huevos de Pascua, bastante más sofisticadas que las que os he propuesto:

Huevos de tela de Retro Mama.
Huevos decorados con plantillas, de Lollychops.
Huevos “elegantes” de Martha Stewart.
Huevos ornamentados, también de Martha Stewart.
Adorables huevos-pollito, de Martha Stewart (esta mujer es una mina).
Huevos decorados ¡con cereales de desayuno! De Craft.
 

Crema de verduras y lentejas rojas

Este puré es muy versátil, sencillo de preparar y una buena forma de incorporar lentejas en la dieta de aquellos niños a los que no les apetece comerlas a la manera tradicional.

Lo ideal es utilizar una base de verduras anaranjadas: zanahoria, calabaza, boniato, junto con patata para darle consistencia. El resto de verduras puede ser variable, lo que tengáis en casa, judías verdes, puerro, calabacín, brócoli, etc. No hay cantidades fijas, de ahí la versatilidad, las verduras base deberían ser más numerosas que las verdes porque, al fin y al cabo, el resultado es un puré naranja. Hervid primero las verduras, no mucho tiempo para no perder propiedades, y al final añadid dos tazas de lentejas rojas. Las podéis encontrar en tiendas dietéticas, se cuecen en 5 minutos, prácticamente se deshacen. Antes de triturar verted el liquido en otro recipiente, triturad, incorporad líquido para conseguir la textura adecuada y listo. Queda riquísimo, con un toque suave a lenteja y el dulzor de las verduras anaranjadas.

Libros en las alturas

¿Qué hacemos cuando tenemos montones de libros, cajas y objetos que queremos almacenar a la vista pero todas las paredes están ya ocupadas? Hay unos espacios en los que no puede colocarse ninguna otra cosa: sobre las puertas y ventanas. Cerca del techo, además, una balda no entorpece el paso ni reduce el espacio disponible de la habitación. Fijaos en esta solución: además de resolver el problema es muy decorativa, sobre todo si se juega de manera inteligente con la iluminación. Y es que… ¡nunca hay suficiente espacio para los libros!

 

Vuelve la fiambrera

 

 
 
 
 
Sea por la crisis, por una mayor conciencia ecológica o porque nos gusta la comida casera, mucha gente vuelve a llevarse la comida de casa al trabajo. También los niños usan más la fiambrera; se de algunas escuelas que permiten llevar comida de casa. En otras, animan a las familias a evitar envoltorios desechables para los desayunos. En otros países – especialmente en Japón, siempre tan atentos a la estética de las cosas, incluso de la comida – hace mucho que los recipientes para llevar la comida casera son además de prácticos, muy bonitos.
Mirad estos diseños de Shinzi Katoh. Se pueden comprar online en su tienda.
 

¡Ah del castillo!

Las camas elevadas proporcionan un espacio adicional de juego o almacenaje que no viene nada mal cuando la habitación no anda sobrada de metros. Pero, además, abren todo un mundo de posibilidades para el juego infantil. Este tipo de camas y sus accesorios suelen ser bastante caros pero… ¿nos atrevemos a montar nuestro propio castillo por poco dinero?
Algunas ideas: esta cama de ikea , unos metros de tela y algo de imaginación pueden dar resultados sorprendentes.
Y, después del castillo, ¿nos animamos con un barco pirata, un palacio, un observatorio espacial o una pecera? Si quieres compartir tus proyectos, envíanos tus fotos.


 

Where The Wild Things Are

 

Este álbum ilustrado, obra de Maurice Sendak, y publicado en España con el título de Donde viven los monstruos (si no lo conoceis, leed la reseña que le hace El perro en la luna), es uno de mis libros preferidos. Cuando me enteré de que estaban haciendo la película tuve sentimientos contradictorios: por un lado, alegría; por el otro, miedo de que estropearan esta bonita historia.
Pero he visto el trailer y ahora la espero con muchísima ilusión, creo que promete, ¿no os parece?
 

  Si os apetece podéis comprar el libro aquí.