Pañales de tela

 

 

 

 

Los pañales de tela son una opción cada vez más extendida. Son bonitos, son ecológicos y son buenos para la piel del bebé. Yo los usé con mi segundo hijo y aunque me imaginaba un trabajo agotador con la colada, una vez adquieres la rutina no supone nada inasumible, incluso teniendo un bebé al que cuidar.

Mis preferidos eran los Fuzzi Bunz, pañales rellenables, lo que quiere decir que se componen de dos piezas: el pañal en si, y el relleno (Fuzzi Bunz los trae de algodón orgánico, pero yo usaba también unos de cáñamo más absorbentes). He visitado la web y he visto que si ya eran bonitos cuando yo los usaba, ahora tienen diseños todavía mejores.

 

Por la noche usaba Popolini, supergorditos y suaves. Se pueden usar con cobertores de plástico, de forro polar o de lana.
 
 
 
Si ahora tuviera que usar de nuevo pañales de tela me gustaría probar los Blueberry nappies, ¡sus diseños me parecen tan bonitos! En verano ni siquiera hace falta poner pantalones o faldas a los bebés.
 

 

Hay otras soluciones mixtas, en que se combinan cobertores lavables con rellenos desechables biodegradables. Pero, evidentemente, no es sostenible traer toneladas de rellenos desechables de países lejanos para tirarlos. Así que, de momento, nos podemos limitar a ver con envidia pañales como estos gdiapers.
 
 
Lo que es seguro es que no fue por el ahorro por lo que me decidí a usar pañales de tela. Con los pañales tan bonitos que hay, es difícil resistirse a comprar más de la cuenta.

El pouch está de moda

 

 

Pouch significa bolsa. Se usa en zoología para referirse al lugar en el que transportan los marsupiales a sus crías, todavía inmaduras. También es un portabebés muy cómodo y fácil de usar. Está tan de moda que incluso podemos verlo en este tipo de imágenes.
(Foto vista en mercadolivre.)
 
El pouch tiene tallas, así que el que use la madre seguramente no servirá para el padre. Quizá por eso, porque no hace falta buscar un diseño unisex que sería inútil, Hotslings ha lanzado una colección para hombre, con modelos para el fin de semana y otros que combinan incluso con la ropa de oficina. Nos encantan también los diseños para mujer; los hay para cada día, orgánicos, de diseño e incluso "de alta costura".
 
 

 

Mueble collage

¿Quien, teniendo com punto de partida todos estos componentes, sería capaz de diseñar algo tan bello?

Parece imposible que juntando todo eso pueda salir un mueble tan extrañamente harmónico. Quizá no lo pondría en mi casa – entre otras cosas porque ni siquiera me cabría – pero no me canso de mirarlo. Es un proyecto de la diseñadora holandesa Ellen Seegers. Puedes ver más de su trabajo en Beeldenbouwers. Sería una buena inspiración para algun proyecto de reciclaje de muebles, pero no me atrevo a recomendarlo, al menos no hasta extremos tan arriesgados: la linea entre la genialidad y la catástrofe es tan fina…
 

Bintje

Por qué en Ikea España no lo tienen? ¡Nos encanta!

Les rangements IKEA PS 2009 BINTJE

Cargado por Hopscotch_NM

Calendario perpetuo

 

Este es un proyecto ideal para los amantes de la fotografía. Consiste en tomar fotos de los 31 números que componen un calendario. Llevaos la cámara allá donde vayáis, poco a poco iréis encontrando los números en distintos lugares con distintas tipografías. Haced fotos también de las letras que representen los 7 días de la semana y 6 fotos extra para rellenar los huecos y a partir de ahí realizad el calendario imprimiendo las fotos, cortándolas en forma cuadrada, plastificándolas si se desea preservarlas del polvo y uniéndolas con los clips que muestra la foto. Al mes siguiente se debe recomponer el conjunto para que cuadren los días. Un calendario original y único, no habrá dos iguales. Podéis encontrar más información en el tutorial de photojojo, así como los clips en venta en su tienda online.

 

 

El cocinero de Damasco

El cocinero de Damasco
Cocina, cultura y recetas
Jordi Colobrans/ Salem Khabbaz
Editorial Zendrera Zariquiey
ISBN: 978-84-8418-360-0
Premio GOURMAND WORLD COOKBOOK AWARDS 2007

“En el cocinero de Damasco un antropólogo de Barcelona y un cocinero sirio han establecido un diálogo con el fin de dar a conocer una particular tradición culinaria entre las muchas que conviven en el Próximo Oriente. Las recetas nunca son lo que parecen. Son un reflejo de lo que deberían ser. De ahí que la experiencia del comer siempre sea distinta. No se trata, pues, de una cocina científica que busca la precisión de la receta sino de una cocina artesana que intenta personalizar los platos para que sean significativos en cada ocasión”.

 


Así reza la contraportada de este magnífico libro que no es solamente un compendio de recetas sino una verdadera inmersión en una cultura en que la comida físicamente nutre el cuerpo y, simbólicamente, alimenta la mente y el espíritu.
Aunque el libro carece de buenas ilustraciones o fotos en color, leerlo es una experiencia absolutamente recomendable, incluso para los poco interesados en meterse entre fogones.

Imagen Creative Commons de ersdel.