Huerto en casa

Los recuerdos más gratos de mi infancia pertenecen a los días pasados en la casa de campo de mi abuela donde vivió casi toda la vida.

No puedo imaginar un pasatiempo más divertido para un niño que saltar riachuelos, subir a una higuera, buscar camadas de gatitos escondidos en el pajar, o recolectar peras o tomates. Por eso y por muchas otras cosas quiero montar un huerto pequeño y casero desde hace tiempo, pero mi peregrinaje de casa en casa aun no me lo ha permitido. Cuando me sitúe en un sitio fijo es lo primero que haré.
En el blog collecting the moments one by one he encontrado estas preciosas fotos que os muestro, con permiso de su propietaria, para inspiraros a montar vuestro propio huerto. De momento os dejo este aperitivo; más adelante iremos publicando entradas más específicas sobre como montar un huerto en el jardín o en el balcón o terraza. Sea poco o mucho el espacio que tengáis el disfrute de plantar, ver crecer y recolectar un tomate es incomparable, y cuando se es niño aún más.
 

 

Lunchboxes

Ya hemos hablado anteriormente de las bonitas fiambreras que diseña Shinzi Katoh. Ahora hemos encontrado estas cajas para comida (o para cualquier otro uso) que nos han dado una buena idea: la personalización. Estas cajas son unas simples cajas metálicas con asa. La gracia está en la ilustración con el nombre que, en realidad, no es más que una pegatina a medida.

      

     

Flores

Mayo es el mes de las flores. Hemos salido con nuestra cámara de fotos al campo y hemos captado toda esta belleza.

 

     

       

     

     

     

  Más flores en el photostream flickr de Kireei.

 

De la A a la Z, de Pájaros y servilletas

No falla: en toda revista de decoración — de las que a mi me gustan — como salga una librería, en alguna parte casi seguro hay una letra gigante decorándola. Yo quería comprar una para mi pequeña biblioteca, pero no había visto ninguna. (La verdad, no me he esforzado mucho, pero si la hubiera encontrado me la habría quedado). Y hoy, visitando Pájaros y Servilletas, he visto estas letras:

En teoría son sujetalibros, pero quedan bien por si solas, como un elemento decorativo más, como la R que tiene Maaret.

Además he encontrado servicio de mesa, accesorios de cocina, textiles… Todo en la misma tienda, ¡que práctico!

 

        

 

Mil hojas de berenjena

 

 

 

 

 

Aquí tenéis un buen truco para guardar registro de platos que comáis en restaurantes y queráis intentar hacerlos en casa, hacedles una foto.
Los milhojas son platos muy artísticos y versátiles. Esta maravilla que veis en la foto con el skyline de Buenos Aires al fondo corresponde a un milhojas de berenjena, calabacín, tomate, y mozzarella que tomé en un restaurante de la zona de Puertomadero en un viaje a Argentina hace unos años. Comimos fantásticamente en todas partes, pero el gran atracón fue de belleza, de los increíbles parajes que pueblan este país.

El mejor arenero

 

 

Una actividad que encanta a todos los niños es jugar con la arena: tocar tierra, mojarla, transportarla, amontonarla, enterrar objetos y luego descubrirlos… Futuros paleontólogos, ingenieros, cocineros, mineros… todos estarán encantados de tener un arenero. Si hay espacio para ello, es uno de los mejores espacios de juego. Pero comprar un hecho y llenarlo de arena no es precisamente barato. ¿Cual es el mejor arenero? ¿Habéis construido uno? ¿Qué materiales habéis usado? ¿Cómo lo protegéis de las inclemencias del tiempo, del sol mientras juegan los niños, de los animales domésticos? Esperamos vuestros comentarios y, si queréis, vuestras fotos.

Como primera idea, hemos visto en ohdeedoh una caja de plástico enorme, de esas  para almacenar ropa bajo la cama, convertida en arenero. Nuestra duda es: ¿arena en plástico? ¿No acumulará mucha humedad? 

Imagen Creative Commons de Michael Newman.