Deceroadoce

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Cada vez encontramos webs más interesantes en la red, de gente que, como nosotros, opta por este medio para emprender iniciativas que lleven al usuario un sinfín de información difícil de conseguir por vía convencional.
 
 
Es el caso de deceroadoce, una web que recoge todo tipo de actividades para niños y familias en Valencia. Como ellos mismos se presentan, es una agenda de ocio infantil y publica información actualizada de teatro, cine, danza, música, aire libre, etc.
Da gusto poder acceder a una agenda de manera tan fácil y organizada, para no perderse actividades tan interesantes como estas:
 
Cabalgata de Corpus de gigantes y cabezudos:
 
 
 
Jornadas internacionales de danza en Ribarroja:
 
             
 
Teatro y pintura:
 
 
 

Teatro de marionetas

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Tengo unos amigos cuyos hijos montan una función de teatro todas las Navidades, inventada y ambientada por ellos mismos. Es una tradición familiar, iniciativa de los abuelos, y cada año les toca a unos u otros realizar la pequeña obra.

Me parece una idea fantástica, un espectáculo en casa usando lo que nada cuesta: la creatividad y la ilusión, a través del medio más real de representar ficción: el teatro. Como enamorada de este arte escénico que soy me ha encantado bucear para buscar ideas para teatros de marionetas caseros. Aquí tenéis unos ejemplos pero hay muchos más. ¿Habéis montado algún guiñol en casa vosotros?
 
Este se hace con cartón, pintura, y se le adjuntan unas cortinas:
 
 
Visto en kidinfo.
 
  
Estos dos se realizan con cortinas en en el marco de la puerta:
 
 
Visto en makesandtakes.
 
 
 
Visto en countryliving.
 
Por último, este visto en el blog de Katherine Marie de quien ya hablamos aquí, se realiza con una caja de zapatos, y fotos reales (se me ocurre que incluso se pueden utilizar otras fotos o dibujos de animales o personajes):
 
 
 
 
 
 
Si es absolutamente necesario que el arte o el teatro sirvan para algo, será para enseñar a la gente que hay actividades que no sirven para nada y que es indispensable que las haya.
(
Eugene Ionesco)
 
El teatro es la poesí­a que se levanta del libro y se hace humana. (Federico García Lorca)
 

Cristina Moreno

Hoy inauguramos con Cristina Moreno una nueva sección en Kireei, Hablamos con…, en la que pretendemos conocer a diferentes artistas y artesanos.

 

 

Cristina Moreno es Licenciada en Bellas Artes y en Diseño Gráfico. Actualmente se dedica a trabajar con los niños en un taller de manualidades. Ya habréis visto algunos de sus trabajos en Kireei, como estas rosas o estos insectos. En su blog Fem Manuals recoge el resultado de su trabajo con los niños y está lleno de buenas ideas para hacer en casa o en la escuela.


¿Cuando decidiste licenciarte en Bellas Artes, lo hiciste pensando en la docencia? ¿Qué motivos te han llevado a trabajar con niños?

Entré en Bellas Artes porque quería ser diseñadora gráfica. Ahí me cautivó más la pintura y acabé la carrera especializándome en ella. Pero no quise dejar el diseño, así que por las mañanas iba a una escuela estupenda y, para ganar algún dinero, por las tardes empecé a dar clases en un taller de plástica para niños. Me encantó y ¡no he parado!

¿Cuales son tus objetivos, qué pretendes transmitir a los niños a través de tus clases?

Imparto una actividad extraescolar en una escuela pública, así que mi primer objetivo es que el alumno se lo pase muy bien, que pueda desahogarse y encuentre diversión en ese momento. Y, sin darnos cuenta, la actividad ayuda a estimular la imaginación, la creatividad y la propia autonomía del niño. Pretendo también dar conocimientos técnicos para que el alumno sea capaz de dominar su mano y la materia con la que trabaja. Que aprenda a entender el arte con valores como la amistad, compartiendo con los compañeros las mismas experiencias, o la importancia de la ecología, cuando reciclamos.

¿Dónde encuentras inspiración?

En todas partes, en artistas que me emocionan, en los propios niños y su forma de ver las cosas, en la naturaleza… a veces un proyecto surge de un recuerdo, de una conversación, de una visión estética, de un acontecimiento cultural o incluso de la cotidianidad del taller.

¿Cómo es la dinámica de trabajo en el taller de manualidades?

Hace tiempo que digo a los más pequeños que la clase es mágica porque “entras sin nada y sales con algo hecho por ti”. Así empezamos, con este juego que entusiasma dónde hay estímulos que ilusionan y motivan. Entonces el nivel de intensidad de la actividad varía, dependiendo si van a descubrir que sorpresa “toca hacer hoy” o si es un día donde se continúa un trabajo que se empezó en la sesión anterior. Hay un orden aunque no existe un guión establecido, la improvisación también nos gusta. Lo importante es crear, inventar, reír y compartir emociones.

Parece que le das mucha importancia a la creatividad y la diversión, e incluso hablas de improvisación. ¿Siempre propones tú los proyectos? ¿Hacen muchas aportaciones los niños?

Cuando hablo de diversión me refiero a que esta actividad en concreto, no pretende ser una clase pedagógica en el sentido más estricto de la palabra. Y por eso lo ideal es que el niño conozca las artes plásticas, desarrolle la sensibilidad y la imaginación desde la ilusión, el bienestar, el goce estético y además, invente, jugue y experimente.

Con los pequeños siempre propongo un proyecto. Intento motivarles desde sus posibilidades y no hacemos uso de la copia y del estereotipo. A partir de 8 años, la improvisación está por completo en los días que llamamos “Fem lliure” (Hacemos libre) donde ellos solos deciden qué quieren decir, expresar y crear. Y en la clase mágica tienen a su disposición materiales, herramientas y una profesora que les enseña técnicas, inventa recursos, les escucha y muchas veces se sorprende.

El caballo de Berta

El conejo de Luis                                  Los cactus de Marc y Guille

El ratón de Mireia

¿Qué es lo que más destacarías de tu trabajo con los niños?

Creo que lo más importante es que los niños sean escuchados y reciban aceptación y afecto. Y si se les ayuda a progresar a partir de ellos mismos, evitando toda evaluación comparativa, y los proyectos se basan en la experimentación, la manipulación, la invención y la sorpresa de los descubrimientos, nuestros conocimientos, más la voz de estos pequeños artistas, nos marcarán las mejores pautas del difícil arte de enseñar y de aprender.

Moleskine Sara-chan

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Mi hija Sara (conocida como Sara-chan) tiene 13 años y lleva mucho tiempo dibujando como principal actividad. Hace unos años se empezó a decantar por el mundo manga, anime y kawaii. El mes pasado se compró un Moleskine (mítico bloc de notas del que ya hablamos aquí) y después de verlo tenía muchas ganas de enseñaros algunas de sus páginas.

 

A mi me parecen muy ingeniosas y divertidas, pero ¡qué va a decir una madre!

 

 

Pastel de frutas

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Una nueva idea para la sección Cocinando con niños: hacer un pastel de frutas.

Este sencillo pastel se realiza con bizcocho, fruta (en este caso kiwi y fresas), nata montada  y chocolate (usad nata vegetal y cacao de algarroba como alternativa)
Se realiza en tres capas. La primera capa se rellena con chocolate, la segunda con la nata y la la parte de arriba se decora con las frutas realizando un bonito diseño. Se pueden poner más trozos de fruta en las capas si se desea.
  
Se guarda en la nevera unos 45 minutos. Los niños pueden cortar la fruta con cuchillos adecuados, rellenar el bizcocho con la nata y el chocolate, decorar la capa exterior, y, ñam, ñam, ¡comer!
 
Nota: Este bizcocho lo he comprado hecho pero si queréis realizarlo necesitaréis dos tazas de harina, levadura, tres cucharadas de azúcar, una cucharada de aceite,  tres huevos, un yogur y, si se desea, esencia de vainilla. Se hornea durante 20 minutos a 220ºC.
 
                       Primera capa:
 
 
                       Segunda capa:
 
 
                        La tarta al completo:
 
 
 

La mesa de los recuerdos

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Los humanos somos propensos a acumular objetos materiales y si no que se lo digan a mi madre que no tira ni los bolis usados. Llenamos nuestras casas de recuerdos, detalles, pequeñeces y tonterías para el ojo ajeno pero joyas para nosotros. Exponer estos recuerdos siempre ha sido para mi misión imposible, la mayoría de mis tesoros ha acabado estropeándose por no cuidar su almacenaje, aparte de lo que ha quedado atrás en mis continuos traslados, donde siempre he hecho “limpieza”.

Por eso me ha gustado tanto este proyecto visto en sunset para convertir una mesa pequeña del estilo de la Lack de Ikea en una bonita mesa de exposición de recuerdos tapada con un marco con la suficiente profundidad como para albergar los objetos. Aquí han usado el marco Ribba también de Ikea.    
 
Mirad las fotos del proceso, el marco ha de ser un pelin más pequeño que la mesa, la exposición se monta sobre el tablero del cuadro y a continuación se tapa con el cristal (en el proyecto que vemos han cambiado el cristal por plástico) y, finalmente, se sujeta a la mesa con velcro de doble cara.
Un rincón único para el salón.