Okido

 

 

Yo, que me paso media vida buscando materiales de calidad en todos los campos - música, ciencia, arte, literatura – pensados para niños, pero hechos con mimo, rigor y calidad, me he alegrado mucho de conocer Okido.

Okido es una revista trimestral que tiene como objetivo estimular el interés del niño por la ciencia a través del arte, el juego y la experimentación. Sus ilustraciones tienen una pinta estupenda, son realmente de gran calidad. El público objetivo, entre 2 y 7 años, puede sacarle cierto provecho aunque sea en inglés (siempre que haya alguien con conocimiento del idioma para ayudarles). Hace dos días recibí el número 8, dedicado a los sentidos y me ha parecido que tiene un estilo naïf delicioso, no carente de cierto sentido del humor, combinando los diferentes estilos de los ilustradores que colaboran. Es una lástima que no haya versiones en más idiomas.

Hemos conocido Okido gracias a TipiTipi, que es actualmente su único distribuidor en España.  

 

 

Instrumentos musicales caseros

En el blog de Valerie hemos visto, entre otras muchas magníficas ideas, estos tres instrumentos musicales caseros: un tambor, una guitarra y un palo de lluvia. Son fáciles de hacer y garantizan horas de diversión, tanto al construirlos como al crear música con ellos.

 

 

Nuestro amigo Vicent nos ha enviado las fotos de las "maracagüais" que fabrica con su hijo Bernat. Os enseñamos dos modelos:

El primer modelo, con anillas de lata de refresco fijadas con hilo de pescar (además el tubo lleva agujeros de manera que la maraca sirve también de trompeta).

 

 

El segundo modelo, con chapas de botellines sujetas con tornillos:

 

También podéis fabricar maracas más sencillas simplemente rellenando recipientes de diferentes formas, tamaños y materiales: botellas de plástico, los contenedores de la sorpresa de los huevos Kinder, rollos de papel higiénico, etc. Si ponéis diferentes rellenos (garbanzos, lentejas, judías, piedrecitas, arena…), obtendréis diferentes sonidos.

 

Escritorio de herencia en habitación infantil

Cuando amueblamos una habitación infantil, normalmente pensamos en muebles nuevos, sean de uno u otro estilo. Sin embargo, como ya habíamos comentado en una entrada anterior sobre mobiliario escolar vintage, los muebles heredados (o de segunda mano) pueden ser también una buena solución.

 

En este caso, se trata de un escritorio que perteneció al abuelo de la niña que ahora lo usa. No hay duda de que, a parte de haber creado un bonito rincón, la historia del mueble es un valor añadido en si mismo. Cuando las cosas se fabrican para durar poco y ser rápidamente sustituidas, un objeto que atraviesa las décadas y las generaciones tiene su mérito.

 

 

Nuestros pequeños Gerald Durrell

El Gerald de Meisi tiene 11 años, y el de Elena, 7. Comparten nombre – que no es Gerald, aclaramos, por si alguien se despista – y aficiones. Dales bosques, animales, hierbajos y bichos… y serán felices.

El Gerald de Meisi regaló en su cumpleaños plantas en vez de golosinas, esa fue su idea,
y compró doce plantas de verbena, tan coloridas. No contento con eso, al día siguiente se fue al vivero (la única atracción del pueblo) y se compró un girasol y otra planta de florecitas azules. Días atrás se compró una planta atrapamoscas. En la escuela lee una
revista a la que están suscritos y cada día trae un montón de datos sobre el mundo en general y de animales en particular, amén de consultas en Internet sobre todo esto. Anda enredando con comprar un roedor peruano, ya ligeramente superada la fase de las iguanas y
camaleones.

 


El Gerald de Elena no puede salir al bosque sin su bote para bichos. Recoge flores y sufre mucho cuando hay que tirarlas, y se niega a hacer el experimento de meter tinte en el agua para ver cómo cambian de color porque lo interpreta como una especie de profanación. En su biblioteca más de la mitad de libros son de dinosaurios y animales. Y cuando se me ocurrió darle a escuchar el Cant dels ocells (canto de los pájaros), interpretado al violonchelo por Pau Casals, su máximo interés fue saber qué tipos de pájaros salían en esa canción, cómo eran y cómo cantaban. Así es como pasa el rato cada vez que pisa tierra (aunque en el asfalto no se le escapa tampoco insecto urbano o mala hierba creciendo en cualquier rendija):
 

 

Es por este motivo que cuando leemos "Mi familia y otros animales", relato autobiográfico de la infancia de Gerald Durrell en la isla griega de Corfú, no podemos evitar imaginar cómo vivirían nuestros hijos esa libertad. (Podéis comprar aquí el libro en castellano: "Mi familia y otros animales" y también en catalán: "La meva família i altres animals").
 

Este es un extracto de la wikipedia, de la biografía de Gerald Durrell:

La familia se trasladó de nuevo a la isla griega de Corfú en 1935, donde Durrell empezó a capturar y coleccionar especímenes de la fauna local como mascotas. Permanecieron en la isla hasta 1939. Este intervalo de tiempo sería más tarde la base para el libro Mi familia y otros animales y sus secuelas, Bichos y demás parientes, El jardín de los dioses, y varias historias cortas.

Durrell no asistió al colegio durante su estancia en Corfú, sino que recibió sus enseñanzas de varios amigos de la familia y tutores privados, la mayoría amigos de su hermano mayor (y futuro novelista de éxito, Lawrence). Uno de ellos en especial, el griego Theodore Stephanides, sería el mentor y amigo del joven Gerald. Doctor, científico, poeta y filósofo, las ideas de Stephanides, junto con los escritos del naturalista francés Jean Henri Fabre, dejaron una impresión imperecedera en el muchacho. Profesor y alumno capturaron, investigaron y examinaron las especies existentes entre la fauna de Corfú, usando desde tubos de ensayo hasta bañeras.

 

El mejor alimento para tu bebé

La iniciativa de la Asociaciación Criar con el Corazón, a la que se han sumado  El Parto es Nuestro, Via Láctea, Amamantar Asturias y Mamilactancia, ha dado como resultado este estupendo anuncio de promoción de la lactancia materna, realizado de manera altruista por la productora Ovideo.

Mirad el video, habla por si solo:

 

 

Compartidlo con vuestras amistades y ayudad a difundirlo, es por una buena causa.

Batidos de frutas (smoothies)

 
 
 
Los smoothies son batidos de frutas y están empezando a ponerse de moda y comercializarse por aquí. En otros países hace tiempo que son lugar común. Los venden de múltiples sabores y tamaños, tanto en supermercados como en tiendas especializadas.
Vale la pena incorporarlos en la rutina, por ejemplo en la merienda o en el desayuno. Al principio puede dar pereza pero una vez lo tomas como hábito no cuesta más que hacerse un café con leche.
Además, se prepara con ingredientes que se suelen tener en casa: frutas, yogur, leche o leche vegetal, hielo, y algún toque extra de vainilla o miel, o sirope de arroz por ejemplo.

Todo a la batidora, y ¡listo!

 

Foto vista en activbelfast.

 

Y si vais con prisas, romantics nos parece una buena opción, los hemos probado y nos han parecido deliciosos. No os perdáis su original web. Ellos los llaman mimos de fruta, me parece una descripción de lo más acertada.

 

 

           Mirad su original campaña realizada por la agencia Smäll de Barcelona.