El rincón del escritor

>

En the write start, el blog de una madre y terapeuta infantil muy interesada en el proceso de inicio de la escritura de los niños, hemos encontrado este rincón del escritor, un lugar en el que organizar de manera atractiva todos los materiales que el niño puede usar para iniciarse en el mundo de la escritura.

 

 

Al contrario de lo que podríamos imaginar, no solamente hay papel y lápiz, también diversos materiales como pizarras, archivos clasificados alfabéticamente, piezas de madera para construir letras… 

 

    

 

Algunas imágenes de estos y otros materiales en acción (letras con imanes, escritura sobre arena, piezas de madera, letras de comida, tiza…):

 

    

 

Además, hay una recopilación de imágenes de otros blogs en los que también se muestran rincones de escritura:

 

 

 

El objetivo es introducir a los niños en el mundo de la lectura desde diversos puntos de vista y hacer de la escritura una actividad atractiva, recordando que estamos rodeados de letras, más allá de los libros. 

 

Charley Harper

 

>

 

Charley Harper es un ilustrador americano cuyo estilo quizás reconozcáis. Denominado por él mismo ”realismo minimal”, Charley capta la esencia del mundo natural con unos pocos elementos gráficos. Estas son sus palabras para describirlo:

“Cuando miro la naturaleza, no veo plumas en las alas, simplemente cuento las alas. Veo formas atractivas, combinaciones de color, patrones, texturas e ilimitadas posibilidades de hacer dibujos interesantes. Veo los dibujos como ecosistemas en los que cada elemento está interrelacionado, dependiente, perfectamente equilibrado, sin partes inútiles, y aquí está el atractivo del dibujo; en un mundo de caos, el dibujo es un pequeño rectangulo en el que se puede crear un universo ordenado.”

 

Su producción es extensísima, podéis haceros una idea si visitáis Charley Harper, de donde proceden todas estas imágenes. Por ejemplo, durante casi 40 años contribuyó con cientos de dibujos a ilustrar en la revista Ford Times, muchos de ellos fueron llevados a ser impresos en series de serigrafías. Además de ello, ha sido ilustrador freelance, ha trabajado para publicidad e incluso ha realizado murales cerámicos.

 

 

 

  

 

 

 

 

 

 

 

Mención especial merecen, para mi, las series de carteles que durante largo tiempo realizó para los diferentes parques naturales americanos:

 

    

 

 

                     

                

 

De todos los libros sobre su obra, a mi me gustaría mucho tener este, con cerca de 400 páginas. ¡Debe ser impresionante!

 

 

 

Para llevarse un poquito de la obra de Charley Harper a casa, un juego de Memory, un abc y un libro para aprender a contar:

 

 

                   

                 

 

Los colores en la cocina: verde

 

Espárragos, alcachofas, brócoli, pepinos, calabacín, pimiento verde, endivias, apio, lechuga, guisantes, kiwi, aguacate, manzanas verdes…

El verde es el color de la verdura por excelencia, ¿verdad? Solemos tener siempre en mente: "tengo que comer más verde". Y está bien recordarlo, aunque el "tengo que" lo cambiaría por un "me apetece", por aquello de no autoimponernos más de lo que la vida ya nos impone de por sí, y por dialogar con nosotros mismos de una manera más amable. Otro día os hablaré de cómo hacer pequeños cambios en los hábitos alimenticios, para que el "¡uf, verdura!" se convierta en "¡mmm, verdura!" pero para hoy tres ideas verdes, en las que ya podéis intuir por dónde van los tiros.

Ya he hablado con anterioridad de la poca gracia que me hacen las espinacas a secas. He aquí una truco para darles un poco de vida y no complicarte con recetas superelaboradas: añadir unas patatas. Hervid primero un par de patatas (si las cortáis a trozos pequeños las tendréis en 5 minutos) y añadid un buen puñado de espinacas al final de la cocción de la patata. Otros 3 minutos y listo. Un puré de espinacas en 8 minutos. Podéis poner más de una cosa o de la otra, según vuestro gusto. Que los niños machaquen el puré, es divertido para ellos.

 

 

Una ensalada de guisantes formada por tres barquillos de endivia, guisantes y unos pistachos a trocitos. Tres texturas bien distintas todas en un mismo bocado. Se puede servir frío o tibio. Aderezad al gusto.

 

 

 Y ¿que me decís de este postre? Cuando me planteé hacer un postre verde enseguida pensé en mi querido aguacate, y no me defraudó. Usé una taza de leche, un aguacate, y una cucharada de azúcar, triturados con la batidora, y rallé una galletita de chocolate que andaba solitaria por la cocina. Bien fresquito, mmmm, ¡delicioso! Se me ocurrió luego que la misma idea podría funcionar bien con yogur, en vez de leche, con nata, con leche o nata vegetal. ¡Probad, probad!

 

 

Si os perdistéis el naranja en la cocina aquí podéis verlo. 

 

Punto de cruz de Un mar de sueños

 

 

 

 Cuando entré por primera vez en Un mar de sueños tuve la sensación de que el blog de Agus me iba a gustar. El mar y los sueños… dos de mis pasiones. Y no iba mal encaminada: fotografía cuidada pero espontánea a la vez y relatos del día a día entrelazados con manualidades que revelan el cariño con que se han hecho. Mucha inspiración, en definitiva.

Me cuenta Agus que, como la mayoría de nosotras, ella empezó con las labores en el cole. Recuerda que las sacaba a escondidas, sin que la madre Matilde la viese (o eso creía ella) para que después su abuela la ayudara a acabarlas para regalárselas a su madre en el día de la madre.
Mucho más tarde, después de acabar la universidad, empezó a hacer punto de cruz y patchwork y a moverse por ese mundo. Buscó por Internet, encontró varios blogs dedicados a labores y a partir de ahí fue conociendo a gente maravillosa, que ahora se encuentran entre sus mejores amigas, y con las que incluso a hecho algún viaje a París a la feria más popular de labores de punto de cruz, L’aiguille en fête.

Aunque Agus es aficionada al patchwork también hoy os quiero mostrar alguna de sus bellezas en punto de cruz.

 

 

 

 

 

 

 

 ¡Gracias Agus! Ha sido un placer, volveré a visitar tu mar verde repleto de sueños.

 

Atrapasol otoñal

Hemos visto este atrapasol otoñal en Frugal Family Fun Blog y nos ha parecido encantador. Las fotos son autoexplicativas (seguid el enlace para verlas todas) y los materiales básicos: papel de seda, cartulina, plástico para forrar y tijeras. La idea es totalmente adaptable al toque personal del artista.

 

 

 

 

 

 

De camisetas a cintas de pelo

Nunca creí que una vieja camiseta diera para tanto. Ya os hemos mostrado varios proyectos para reciclarlas aquí, aquí y aquí. En todos los casos se obtiene algo práctico y bello hecho con una vieja y estimada prenda.

Hoy os muestro estas tres ideas para convertir camisetas en bonitas cintas de pelo. Seguid el enlace para ver las fotos de los tutoriales, ya veréis que son de lo más sencillo. La de camisetas que me arrepiento ahora de haber descartado.

 

               Entrecruzando tres tiras de distintos colores. 

 

Visto en pickles

 

                   Cosiendo una banda ancha a la que se le añade un bonito bordado. 

 

Visto en craftstylish

 

                       Formando varias tiras que van ligadas con otra en forma de nudo.

 

 

Visto en zakkalife