Quisiera tener…

 

 

Cuando estoy sola en una librería, con la única compañía del librero enfrascado en su tarea y los miles de libros que me rodean, siento que estoy en el centro de un universo lleno de voces que me llaman. En cada libro hay un retazo de un alma desconocida que se expresa a través de palabras e imágenes, utilizando diferentes lenguajes.

Quisiera tener… es uno de esos libros en los que las voces no buscan imponernos una visión concreta sino que, a través de la poesía, intentan sugerir más que desvelar. Es una colección de animales bellamente ilustrados, pero es también una sucesión de deseos: quisiera tener "las alas de la oca el día que toca marcharse" o "la selva de pensamientos del ciervo que escucha el bosque". Cada doble página lleva un recorte de cuaderno, con algo que el narrador quisiera tener, y la ilustración interpreta ese deseo. Quizá los niños pequeños no aprecien todo el significado de cada frase y solamente vean un dibujo de un animal lleno de detallitos en los que fijarse, pero no creo que sean inmunes a su poesía.

En el universo de la librería, este libro llama con su voz a los niños que quisieran volar como los pájaros, nadar como los peces; pero también a los adultos que no han olvidado las emociones y los anhelos de su infancia, que son, al fin y al cabo, un preludio de los de los adultos, tantas veces reprimidos y muchas veces identificados como inalcanzables. Cuanto más lo leo, más cosas me sugiere, y no todas puedo explicarlas con palabras.

 

 

 

 

Quisiera tener… Giovanna Zoboloni, Simona Mulazzani (il.), Los Cuatro Azules, 2009.

 

Paul Barbera

Paul Barbera es un fotógrafo australiano que ha trabajando en su país y en Europa, especializándose fotografía de interiores. Me gustan sus fotografías tan limpias y a la vez llenas de detalles e incluso desenfoques, en las que la luz toma protagonismo gracias a las sombras. Como todos los fotógrafos de lo cotidiano que os hemos enseñado, sus imágenes tienen la virtud de evocarnos sensaciones familiares.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Proyectos en nuestro buzón

 

Tenemos unas lectoras la mar de creativas que, además, tienen la amabilidad de enviarnos de vez en cuando sus proyectos. Nos apetece compartirlos aquí porque creemos que os gustarán tanto como a nosotros y que, además, os pueden animar a emprender los vuestros propios.

 

Nuria, del blog Esencia de Nubeh, nos ha enseñado este Caillou hecho con pantalones que ya no les servían a sus hijos. Podéis ver más fotos y la explicación entera aquí. Una estupenda idea para reciclar ropa que ya no sirve.

 

 

Roser nos ha escrito para contarnos que, aprovechando que hace una semanas estaban sitiados por la nieve, se dedicó a una reparación que llevaba meses aplazando. Se trata de una lámpara de papel que se había roto, y se le ocurrió intentar arreglarla de la siguiente manera:

Se necesita cola celulósica (la de empapelar) y papel de seda de colores. Solamente con esto, reparó el trozo que estaba roto, y para darle el toque final, añadió tiras de colores por el resto de la lámpara.

Os lo hemos querido enseñar por si tenéis una lámpara de este estilo que se os haya estropeado, o por si queréis darle un toque de color aunque no esté rota: Roser nos sugiere flores de papel, por ejemplo.

 

 

 

Sonia, de La charradica, vió en Kireei estas plantillas de Sarah Jane y esto le dió la idea de un regalo para el día del padre. Podéis ver el proceso al completo aquí.

 

 

Marga hizo con su hija este castillo con elementos reciclados, del que nosotros ya habíamos hablado en Crafts con rollos de papel (aunque ella encontró el proyecto por su cuenta). ¡La verdad es que le ha quedado mucho mejor que el original!

 

 

También ha tenido el detalle de enviarnos fotos de dos libros que compró en nuestra tienda, Clementina en el bosque y Me gusta. Dice que su hija ya es una fan de Clementina y se han propuesto crear una caja de tesoros como la que sale en el libro.

 

 

 

¡Muchas gracias por enviarnos estas imágenes y contarnos vuestros proyectos!


 

Diario de los residentes de Zuhchkov

 

A veces llega nos una sorpresa en forma de blog. Meninheira de dalle un colinho nos envió un link a este blog que podría traducirse como Diario de los residentes de Zhuchkov. (¡Muchísimas gracias!).

Esta familia rusa, lleva cuenta de sus proyectos en este blog y, de verdad, es que me faltan las palabras, ¿cómo es posible reunir tal cantidad de rasgos de creatividad y talento en una sola famila? Y ya me plantea alguna que otra cuestión que va más lejos… ¿cómo en general perdemos la capacidad de expresión tan pronto? Al conocer casos como este no puedo evitar llenarme de preguntas como esta.

Tiene una colección de scrapbooks totalmente diferentes, frescos… disfraces de papel, envoltorios para jabón…. No puedo dejar de decir ¡uff! mientas estoy seleccionanado imagenes para esta entrada. Os recomiendo hacer clik dentro de cada una pues os esperan muchos ¡ohhh!:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



 

MUJI

 

 

MUJI (abreviatura de Mujirushi Ryohin – productos de calidad sin marca) es una empresa fundada en Japón en el año 1.980. Su filosofía es que lo importante es el producto, no la marca, por eso la marca no es visible en ninguno de los productos.

En su primera tienda ofrecían 40 productos. Actualmente tienen un catálogo de más de 8.000 entre los cuales podemos encontrar mobiliario, accesorios y ropa del hogar, utensilios para cocina, productos de belleza, material de oficina y escritorio, electrónica, artículos para viaje, ropa, y complementos.

Estos son sus principios básicos:
- Diseño funcional y simple que elimina lo superfluo
- El producto y su función es lo importante
- Buena calidad a precios razonables

 



MUJI cuenta con más de 400 tiendas en el mundo, 320 de las cuales en Japón. En España se abrió la primera tienda en 2006 y ahora cuenta con 4 tiendas, 2 en Madrid y 2 en Barcelona. En la web española también hay tienda online.

 

¿Habéis entrado en alguna tienda MUJI? ¿Qué os pareció? Yo estuve en la de Rambla de Catalunya, en Barcelona, justo cuando se acababa de inaugurar, y me pareció una idea genial: un montón de productos útiles, bonitos, con un diseño minimalista y muy bien de precio. Lo que más me gustó a mi fueron las secciones de papelería, juguetes, productos para el baño y la cocina; os muestro una selección:

 

 

        

  

   

           

        

       

 

Dani Miquel, el cantacançons

 

 

Dani Miquel se define como alquimista musical. Desde que, de pequeño, empezó a tocar la dolçaina y a descubrir la música tradicional valenciana, su historia, sus bailes y cantos y sus pueblos aún no ha parado de recopilar canciones y coleccionar instrumentos con un lugar especial para la viola de roda.

Cuando empezó a darse cuenta de que los niños y niñas de hoy no sabían ninguna de las canciones del legado popular y tradicional, decidió recoger estas canciones y cantarlas allá donde hubiera público infantil (y no tan infantil). Y así nació el cantacançons.

 

 

Tengo la suerte de conocer a Dani y de disfrutar junto a mi hijo de sus canciones, las del Triquilisó y el Musiqueries, y desde aquí le doy las gracias por haber hecho posible que no se pierdan canciones de toda la vida, haber inventado canciones nuevas con ese mismo espíritu, canciones que cuando las oyes sientes una vuelta a la infancia, a la alegría de cantar en grupo, de celebrar festejos, de estar con tu gente. 

 

Dani ha querido recuperar joyas tradicionales y nosotros en Kireei tienda queremos tener el tesoro que representa Musiqueries, tenerlo en nuestro catálogo de cosas bellas. Es un CD-libro bello y significativo, no nos podía faltar.