En el bosque del perezoso

«Todo está verde, la vida lo es todo, en el bosque del perezoso. Los pájaros gorjean, los felinos se ovillan a la sombra de las palmeras, los osos hormigueros sorben a los insectos como con una pajita… y el perezoso –¿lo ves?– se balancea tiernamente entre las hojas.»

Nada más entrar el libro en casa, me fue arrebatado de las manos. Dos niños que no habían parado de saltar se acurrucaron en el sofá y entraron en un estado de quietud expectante, buscando con mucho interés al perezoso entre el bosque pop-up. Preocupación y sentimiento de que una injusticia se estaba cometiendo. Alivio al descubrir que la reparación era posible. Volvamos a empezar, esta vez leyendo el texto para comprender mejor lo sucedido. ¿Y si pasamos las páginas en sentido contrario? 

Un libro de estética impecable que trata con acierto un tema que toca el corazón de todo niño: el drama de perder tu casa, la destrucción del entorno conocido. Esto es, al fin y al cabo, lo que le sucede al perezoso. Es, por lo tanto, un libro altamente recomendable para tratar la desforestación de los bosques y la necesidad de proteger la biodiversidad del planeta, pero a la vez, una historia de emociones, de pérdidas y de reparaciones. Además, anima a la lectura, cultiva el sentido estético y proporciona, sencillamente, un momento placentero e intenso más allá de la pura diversión. 

En el bosque del perezoso. Anouck Boisrobert, Louis Rigaud. Ediciones Hipòtesi

ISBN 978-84-15170-12-9 

En el bosque del perezoso está disponible online aquí.

 

La estética en la escuela

Si crees que rodearse de cosas bonitas no es una frivolidad y que la estética no es solo una cuestión de forma sino de fondo, no un tema superficial sino una declaración de principios de largo alcance, entonces estarás de acuerdo en que esto también es cierto para los niños. 

Decía Francesco Tonucci en una reciente conferencia que la escuela debería proporcionar un entorno rico, que solo entrar allí fuera ya un acto educativo, y que los espacios deberían ser adecuados con el mismo criterio y cariño con el que decoramos nuestras casas. Todos nos sentimos mejor si nuestra casa nos parece bonita, siempre es más agradable trabajar en un entorno acogedor y, sin duda, todos intentamos personalizar y mejorar los espacios en los que nos movemos.

 

Después de oir a Tonucci decido hablar con las dos personas que más saben de juego infantil que conozco para preguntarles acerca de la importancia de la estética en los juguetes – que, al fin y al cabo, son las herramientas de trabajo de los niños – y en los espacios de juego y aprendizaje.

Carmen y Claudia, de JugariJugar, me explican que la estética de los juguetes es importante: “Tienen que ser agradables a la vista, sin colores estridentes y preferiblemente de materiales naturales. Esto liga con la funcionalidad, porque una estética simple cede el protagonismo al niño. Además, la estética es importante por dos motivos más. Uno, igual que hacemos los adultos, es más fácil tratar con cuidado y aprecio aquellos objetos que nos gustan. Y dos, si a nosotros nos gustan los juguetes de los niños, transmitimos un respeto y cariño hacia estos objetos que harán que ellos los vean con otros ojos y los vivan y jueguen de otra manera.”

También insisten en la importancia de la disposición de esos juguetes en el espacio, en función de cuatro criterios principales:

- El orden: “Es la base de un espacio armónico, y facilita que los niños se puedan responsabilizar de él y mantenerlo con autonomía. Tres son los elementos clave: la cantidad (limitada), la facilidad para ordenarlos y la disposición.”

- La flexibilidad: “Los espacios deben adaptarse a las necesidades de los niños y adultos que los habitan. La flexibilidad facilita plasticidad en la actitud y la generación de ideas. Un espacio flexible nos habla de personas flexibles a su cargo”.

- La autonomía: “Poder acceder a los materiales libremente permite satisfacer la necesidad interna de exploración, descubrimiento y aprendizaje de los niños y niñas. De esta forma no solo respetamos sus necesidades sino que además favorecemos un aprendizaje mutuo, porque el profesor o acompañante recibe constantemente mensajes de las necesidades de los niños”.

- Diversidad de materiales: “Dentro del aula deberíamos poder encontrar materiales de diferentes áreas de interés o incluso de exigencias curriculares. También es importante mencionar que de una misma área conviene que haya al menos dos o tres materiales distintos porque no todos los niños responden igual a todos los materiales.” 

Esto, que es válido para casa, me lo cuentan pensando en la escuela y me resumen así su visión de la importancia de la estética en ese espacio:

“Cuando entramos en un aula, igual que cuando entramos en una casa, podemos recibir mucha información de las personas que viven en ella. En el aula lo vemos por el tipo de materiales, la decoración, el orden, la disposición del mobiliario, los trabajos infantiles expuestos, el uso de mesas y sillas…

Espacios y materiales no son indiferentes ni para los niños ni para los adultos. Sabemos que las características de los materiales influyen en el aprendizaje, en las conductas, las relaciones, las sensaciones y sentimientos que se despiertan.

Los niños y niñas aprecian lo mismo que los adultos: espacios amplios, bien ventilados, luminosos, no cargados. Cuando un espacio respira y es agradable los niños se encuentran mejor y pueden concentrarse más rato.

Diferentes pedagogías que han hecho un trabajo profundo al respecto basan buena parte de su filosofía en la importancia de los espacios. Así, la pedagogía Reggiana nos habla de espacios para ser y estar. En la pedagogía Waldorf, el contacto con la naturaleza es importante, y también dan valor a los materiales hechos por los propios niños, maestros y padres. Para la pedagogía Montessori, la autonomía de los niños en los espacios es uno de los principios más importantes.”

Decidida a comprobar la aplicación práctica de estas teorías, me pongo en contacto con Astrid Ruiz, directora de la Escola Congrés-Indians, una escuela pública de educación viva y activa. Esta escuela, que actualmente está en barracones a la espera de tener lista su ubicación definitiva, no ha abandonado por ese motivo los criterios estéticos a la hora de acondicionar sus espacios. Por el contrario, es un elemento imprescindible en su proyecto educativo, que se centra en un acompañamiento respetuoso y una atención exquisita a los aspectos emocionales. La escuela, que este curso tiene alumnos de P3 y P4, se organiza por ambientes libres (arte, laboratorio de los sentidos, juego simbólico…) y talleres (agua, lenguaje matemático, música…). En su breve experiencia de dos cursos han podido constatar que el funcionamiento ha mejorado y que las cosas fluyen mejor este segundo año pese a tener el doble de alumnos. ¿Una diferencia? La mejora en la disposición de los espacios y los materiales.

Visito los ambientes en funcionamiento durante la entrada relajada de la mañana, en que niños y padres circulan por la escuela como si estuvieran en casa, en un ambiente calmado, familiar y agradable, muy lejos del bullicio apresurado o del silencio obligado que solemos asociar al inicio de las clases. De hecho, no hay clases, hay solamente unos espacios bonitos, muy pensados, con “provocaciones” que invitan a la exploración, a la acción, a la reflexión. La decoración y la disposición de materiales y mobiliario es un reflejo de la filosofia subyacente.

Uno de los espacios que más me impresionan es L’Atelier della luce, donde se puede experimentar con las posibilidades creativas, artísticas, técnicas y científicas de la luz.

Isabel Rodríguez, la maestra responsable del ambiente, me escribe esta reflexión:

“Cuando hablamos de estética en el contexto de nuestra comunidad educativa nos referimos, obviamente, a preparar espacios amables, funcionales y ricos tanto para las familias, como para los trabajadores del centro y, por descontado, para los niños y las niñas. En este sentido, hablar de estética en la escuela es incorporar un compromiso ético con la dignidad de las personas que la habitan. Pero también es una responsabilidad pedagógica que permite a los niños y niñas establecer diálogos propios y particulares con los elementos del entorno. Para ello es imprescindible la sorpresa, la provocación y la novedad que dispone y ordena la estética.

Es de justicia decir que la inspiración viene dada de la visita que hicimos a las escuelas maternales e infantiles de Reggio Emilia promovidas por Loris Malaguzzi, los textos de Alfredo Hoyuelos y el apoyo y asesoramiento de Paola Soggia que fue un soplo de aire fresco para el planteamiento de una de las bases fundamentales de nuestra metodología: los ambientes de trabajo y circulación libre.

Asumir la estética como parte propia y elemento de identidad de nuestra cultura escolar ha permitido a los niños y niñas explorar los elementos con asombro, deteniéndose en los detalles y dando alas a la capacidad innata de la infancia de maravillarse con la vida siendo ellos, ahora, los que no nos permiten dormirnos pues, tal como me dijo una niña, hace pocos días ante una alfombra dañada, “Isabel, has de cambiarla porque necesitamos algo más bonito”.”

Salgo de la escuela con una sensación de bienestar y relajación. Ahora entiendo mejor algo que leí en el blog Cafè Pedagògic: “No se trata de generar belleza porque sí, sino de entender que la belleza es un derecho fundamental del ser humano y que afecta a su estado de ánimo y a su psicología.” Así, la belleza se convierte en un “raggio di luce” tras el cual vendrá una nueva manera de mirar las cosas, de aprender, de vivir.

Gracias a Carmen y Claudia, de Jugar i Jugar, y a Astrid e Isabel, de la Escola Congrés-Indians, por el asesoramiento para la elaboración de este artículo así como por el entusiasmo y dedicación que ponen en su trabajo.

Todas las fotos excepto la segunda (que pertenece al catálogo de Jugar i Jugar) han sido cedidas por la Escola Congrés-Indians y reflejan algunos de sus ambientes.

Smallable

No es la primera vez que os hablamos de Smallable, una de las tiendas online para niños mejor surtidas y que más me gustan. No solo ropa, también juguetes, decoración, libros, muebles.  ¡Aquí están muchas de mis marcas favoritas…tienen más de doscientas!  Anne-Claire Petit, Chronicle Books, Ferm Living, Dwellstudio, Studio Violet, Finger in the nose, Petit Pan, Donna Wilson, etc. 

Darme una vuelta por la tienda y seleccionar algunos artículos me hace pasar un buen rato, aunque tarea difícil la de elegir solo un puñado de propuestas. ¡Las pondría todas!. Si tenéis en mente hacer un regalo aquí encontraréis justo lo que buscabais. Y si queréis comprar para vuestros hijos prendas, decoración y juguetes de calidad este es vuestro sitio. La tienda está en español.

Guitarra de Olivelse

Cocina de juguete para montar uno mismo, de Zoé de las Casas

 Cojín de Areaware

 

Robot Miniradio con

Criaturas de Donna Wilson para hacerse uno mismo

 

Facebox

Muñeco superheroe My name is Simone

Bolsas de almacenamiento Eva&Oli

Móvil Flensted

Un post aparte merecería la sección de ropa infantil, con tantas marcas que resulta difícil no encontrar lo que buscas. Podéis ver además su revista online donde podréis ver de un vistazo mucho de lo que hay.

 

 

 

Thaumatropo

Un thaumatropo es un círculo que va sujeto con dos tiras y que exhibe un par de imágenes, una en cada cara de la circunferencia, dibujos que, al dar vueltas, parece que estén yuxtapuestos creando un efecto curioso. En el blog francés My little fabric nos muestran cómo hacer uno. ¿Os animáis a probar vuestras propias ideas?

Workshops de ilustración de Ana Ventura en Valencia, Madrid, Barcelona y Tarragona

Os queremos recomendar de manera muy especial los workshops de ilustración de Ana Ventura que organiza Literatura vertical en varias ciudades de nuestro territorio, concretamente en Barcelona, Madrid, Valencia y Tarragona.  Serán 16 horas en las que Ana Ventura mostrará a 15 personas, de forma práctica, a zambullirse en el lenguaje plástico propio. Y no os penséis que sólo es para profesionales: Ana lo ha impartido por Europa e insiste que tanto es para ilustradores/diseñadores como para gente curiosa que tenga un mínimo de formación plástica. Serán 120€ muy muy aprovechados, ¡os lo podemos asegurar!

Hola, primavera

Foto de Megan Spelman, de Bikini Birdie