Panellets de zanahoria y coco

 

 

El postre típico de estas fechas en Cataluña son los panellets. Leía el otro día en los diarios que estaba previsto que las pastelerías vendieran no se cuantas toneladas, y eso que no son precisamente baratos… La alternativa es hacerlos en casa. No es demasiado difícil aunque sí algo laborioso. En libros de cocina o en la red se pueden encontrar montones de recetas. La que os traigo hoy es extremadamente sencilla de hacer, muy barata y mucho más ligera que los panellets tradicionales. Excepto la parte de hervir, un niño de cuatro años puede hacerla él solo. De hecho, yo descubrí esta receta cuando tenía unos ocho años: salía en el libro de catalán del colegio y quise hacerla en casa yo solita.

Estos son los ingredientes:

250 gramos de zanahoria.

100 gramos de coco rallado.

100 gramos de azúcar.

Preparación:

Se hierve la zanahoria hasta que esté blandita. Luego, con un tenedor se machaca bien y se retira el agua que sobre. A continuación se mezcla con el coco y el azúcar. Con las manos se hacen bolitas o pirámides. Se puede dejar como está o rebozar con más coco, fideos de chocolate…

Se guardan en la nevera unas horas para que se endurezcan y… ¡a disfrutar! A nosotros ya se nos han acabado. Tendremos que hacer más…

 

 

Minimúsica

 

Hace pocos días alguien comentaba que la música para niños no tendría por qué ser esencialmente diferente de la música para adultos. No puedo estar más de acuerdo. Los niños tienen sus particularidades: están creciendo, están aprendiendo, están formando su imagen del mundo… Sí, hay muchas cosas propias de la infancia que determinan en cierta medida lo que se hace para ellos: música, cine, teatro, literatura, etc. Pero lo que no deben determinar nunca es el grado de calidad y autenticidad de lo que se les ofrece. Los niños merecen experiencias ricas, planteadas con honestidad y dignas de llamarse música (o cine, o teatro, o literatura…). Sí a las nanas, sí a las canciones tradicionales que nos han legado nuestros abuelos, sí a las composiciones actuales pensadas para niños. Pero no a las producciones de ínfima calidad porque "total, son niños y no se enteran". Nada de subproductos, nada de pequeñeces, nada que un adulto no pueda disfrutar. Esa es la única forma de tratar a los niños con respeto y de ofrecerles la oportunidad de formarse un criterio propio, de acceder a una experiencia enriquecedora.

Por eso me ha encantado conocer la propuesta de Minimúsica de la mano de Núria Muntaner, su impulsora y responsable de esta genial idea: organizar conciertos para niños de la mano de músicos no especializados en música infantil, que tocan habitualmente para un público adulto. Su propuesta ha tenido tan buena acogida que ya han participado en eventos de tanto renombre como el Primavera Sound (festival de música electrónica, no infantil) o la Festa dels Súpers (multitudinario evento anual organizado por el club infantil de la televisión de Cataluña), entre otros. Os invito a conocer su propuesta.  

 

 

 

 

 

¿Quien integra el proyecto Minimúsica? ¿Cual es su origen y su filosofía?

La idea "minimúsica" nace hace 3 años como consecuencia de mi trabajo como maestra de música y mi participación en el colectivo La Colazione (parte de Sones). Sentía la necesidad de unir estos dos mundos ya que en el día a día de la escuela me encontraba con muchos prejuicios e ideas erróneas sobre la educación musical. Fue entonces cuando decidí llevar a cabo mi idea de concierto para niños. Quería demostrar (y demostrarme a mí misma) que los niños deben escuchar todo tipo de música y que de todas ellas se puede aprender y disfrutar. Que la idea de "música infantil" como género no existe, ya que los niños deben tener la posibilidad de escuchar de todo para más tarde poder elegir que es aquello que les gusta más. La infancia no es un estilo musical, pensamos, es una etapa de la vida en la que precisamente la estimulación sonora es muy importante y no se debe hacer ninguna exclusión estilística. Ésta experiencia piloto la realizamos en La Sala Castelló de Barcelona, que nos cedió su espacio porque creyó en el proyecto desde el principio. El resultado de aquella primera vez fue increíble. No sabíamos cómo iban a reaccionar los niños, ni los padres, ni los grupos que habíamos invitado… pero todo fue un éxito, no nos lo podíamos creer. Así que decidimos seguir adelante hasta el día de hoy.

 

¿Qué acogida habéis recibido por parte de los niños? ¿Cómo reaccionan ante vuestros conciertos?

Los niños disfrutan en nuestros conciertos porque se sienten una parte muy importante de ellos. No son simples espectadores sino que participan activamente tocando instrumentos, cantado, bailando, hablando y preguntando. Al empezar cada minimúsica recordamos a los padres que en nuestros conciertos los niños pueden sentirse libres para bailar, sentarse, dormir, tocar… no pedimos silencio sino participación. Es un espectáculo creado para ellos y por eso queremos que se sientan bien y pasen un buen rato. Además este clima nos ayuda para que esten receptivos en nuestras explicaciones e intenciones educativas.

 

 

¿Y los músicos? ¿Habían actuado para un público infantil antes de colaborar con Minimúsica?

Los músicos a los que les empezamos a proponer que actuaran en el Minimúsica nunca antes habían actuado para niños. Muchos de ellos sentían el miedo de enfrentarse al público más sincero que existe. Pero también tenían ganas de ver cómo se sentirían los niños con su música. Después de tres años podemos decir que muchos grupos han querido repetir la experiencia y hasta algunos han querido dedicarse casi exclusivamente al minimúsica (Fred i Son, por ejemplo).

 

¿Cual es el perfil de las entidades que os contratan?

Después de nuestro ciclo de cuatro conciertos en La Sala Castelló, hemos pasado por todo tipo de lugares. Por centros cívicos (en Tarragona, en Sarrià, en Sant Andreu), por festivales (Primavera Sound, la Festa dels Súpers, Mercat de música viva de Vic, Invictro), etc. Fuera de Cataluña hemos visitado Alicante (CAM) y Gijón (dentro del ciclo "A ver la ballena").

 

¿En qué consiste un concierto Minimúsica?

Minimúsica es un espectáculo de una hora donde actuan varios grupos (4 -5). La actividad gira alrededor de un centro de interés (el mar, la família, los alimentos, el cosmos…) sobre el cuál los grupos deben componer o versionar canciones. A partir de esto, se generan actividades con contenido musical (por ejemplo, aprender a clasificar instrumentos por famílias) y también sobre el tema escogido. Cada grupo toca dos canciones siendo fiel a su estilo, únicamente adapta las letras al tema pertinente.

 

¿Cuales son vuestros proyectos de futuro?

Acabamos de estrenar nuestra gira "Els aliments" en el Mercat de música viva de Vic y vamos a estar actuando hasta verano. También estamos preparando una colección de CDs temáticos con las canciones que componen los grupos para cada Minimúsica.


 

 

 

 

Podéis estar al corriente de la agenda de Minimúsica a través de su blog. También podéis conocer más de esta iniciativa en esta entrevista del programa Loops (está en catalán, pero veréis Minimúsica en acción).

 

Sellos con tapones

Hace unos meses os hablamos de los sellos de goma y os mostramos distintas posibilidades aquí. En the long thread hemos visto esta otra manera de estampar dibujos que reutiliza tapones y bandejas de poliestireno. Cuenta Ellen que pasó una tarde divertida con sus hijos de esta manera tan curiosa (¡qué poquito se necesita a veces!). El más pequeño, de cuatro años, quiere volver a repetir una y otra vez.

El proceso es el siguiente:

Se cortan círculos de espuma en la medida de los tapones. Los niños dibujan sus propias creaciones y un niño mayor o un adulto realiza los surcos con un objeto punzante. Si hacéis palabras tened en cuenta que hay que dibujarlas en "negativo" o como si lo vieramos en un espejo, para que al estamparlo salga al derecho. Al final se pegan los círculos a los tapones y listo. El único material que hay que comprar es el tampón de tinta.

 

 

La casa de Dos Family

Si me hubieran preguntado hace un tiempo cuales eran mis preferencias en decoración habría dicho que un estilo moderno (sin llegar al minimalismo), con textiles neutros y alguna concesión al color pero armónica y suave, en tonos cálidos. En definitiva, un estilo sin estridencias ni atrevimientos. Pinté una pared de color rojo en mi antiguo piso (aunque yo esperaba un color más apagado) y me arrepentí de no haber escogido un color menos llamativo.

La casa que os quiero enseñar hoy y que pertenece a Dos Family o, lo que es lo mismo, Jens, Jenny y la pequeña Viola, es lo opuesto a lo que comentaba arriba. Mirad qué ecléctica y vibrante mezcla de detalles, es totalmente inclasificable, y por eso mismo llena de encanto y carácter.

  

 

 

 

 

 

Si me preguntaran ahora diría que mis preferencias se encuentran en estos momentos a medio camino entre lo que me gustaba antes y esta fantástica casa. Ahora bien, cuanto más te alejas de la uniformidad más difícil es acertar. El eclecticismo no es un "todo vale" y la línea entre buen gusto y horterada es muy muy delgada.

Por cierto, ¿quién dijo que los nórdicos eran sosos y austeros? Visitad el blog de Dos Family y se os desmontará ese estereotipo completamente.

¡Gracias, Jenny!

 

Concrete and Honey

He encontrado en Etsy estas postales de Concrete and Honey. ¡Son tan delicadas y elegantes! Sobran las palabras, mejor mirad: 

 

 

 

 

 

Lo que teníamos en el buzón…

Muchas veces hemos comentado que nos encanta recibir vuestras propuestas, sugerencias, comentarios… y también vuestras fotos.

A veces recibimos imágenes de los premios de los sorteos, en  uso. Ya os habíamos mostrado algunas de estas fotos aquí, pero nos van llegando otras, como esta babilleta de Haciendo el Indio:

 

 

Enviada por Núria.

 

Nos hace muchísima ilusión que nos contéis acerca de estos regalos que nos ofrecen tan amablemente tiendas y artistas para sortear entre nuestros lectores.

También hay quien comparte el resultado de iniciativas inspiradas en proyectos comentados en Kireei. Os habíamos enseñado ya algunas contribuciones aquí, pero hay más. Por ejemplo, esta frase decorativa que surgió en una conversación en los comentarios de una entrada sobre poemas en las paredes. ¡Bonita forma de recibir a los amigos!

 

 

 Enviada por Carlota.

 

Otros proyectos que nos han llegado: Móviles de papel (pajaritos de origami y corazones) y un ingenioso sistema para tener ordenados los collares que, además, resulta muy decorativo:

 

   

Enviadas por Estefanía.

 

 

Enviada por Pilar.

 

Esto lo recibimos la semana que hablamos de las fiestas de piratas:

 

 Enviada por Estefanía.

 

También nos llegan labores sencillas que nos gusta ver porque nos demuestra que cada vez más gente se anima a personalizar prendas de ropa y objetos diversos. La vuelta al cole o el ratoncito Pérez son buenos alicientes:

 

 

Enviadas por Roser. 

 

Cuando dedicamos una entrada a Camilla Engman, descubrimos que una lectora ya la tenía en su casa:

Enviada por Carla, de Pequeheroes.

 

Y, finalmente, las últimas imágenes que hemos recibido. Se trata de una aplicación práctica de nuestras pegatinas de Miko&Yelo. Nos ha hecho mucha ilusión ver que se han utilizado para etiquetar los regalitos de cumpleaños de Guillem, un niño que va a la clase de los Pingüinos.

 

  

Enviadas por Rosa.

 

Si se populariza la idea… tendremos que hacer más pegatinas de caracoles, mariposas, delfines, canguros… ¿Qué animalitos dan nombre a las clases de vuestros hijos?.

 

Gracias por compartir con Kireei todas estas imágenes y las historias que hay detrás.