Sé para qué no valgo pero no sé para qué valgo

musica

Ilustración de Cosas mínimas para Kireei magazine

 

Esta frase que seguramente hemos pronunciado la mayoría alguna vez es en parte cierta y en parte un autoengaño. Ciertamente si nos observamos de cerca, con ojo crítico, sin contarnos historias, y sin escuchar las que nos cuentan podemos saber también para qué valemos, porque a estas alturas de nuestra vida, nos vamos conociendo, ¿no?

Pues no, quizás no nos conocemos lo suficiente o nos basamos en una concepción típica, ya sabéis, para escribir hay que ser escritor, para dibujar hay que ser artista, etc, etc. Nos lo han dicho millones de veces, desde pequeños. ¿Qué quieres ser de mayor? y las respuestas siempre van en la linea de una profesión u oficio muy específico. El efecto Pigmalión puede tener un lado positivo (dime qué puedo llegar a ser y lo seré) pero también uno muy perjudicial (lo mismo).

¿Sabíais que en Canadá los dos primeros años de carrera puedes coger asignaturas de varias carreras y no decides en qué especializarte hasta el tercer año? quizás no es así del todo exacto pero este argumento me sirve para llegar donde quiero llegar, al de poder descubrir que valemos para muchas más cosas de las que creemos, aunque no lo sepamos y que vale la pena averiguarlo y materializarlo.

Para lo que cada uno de nosotros vale es una fórmula o cocktail complejo que vale la pena averiguar y que puede cambiar con el tiempo, porque cada uno de nosotros es único y cambiante, aunque parezca una paradoja. Me parece muy interesante un fenómeno común, que yo misma estoy viviendo, de quienes a mitad de su vida laboral cambian de profesión completamente. El ejecutivo que monta un hotel rural, la química que monta una tienda de productos ecológicos, la arquitecta que crea una asociación sin ánimo de lucro… Y no, no me refiero a la gente que cambia de profesión forzados por la situación económica. Pero un momento, ¿he dicho completamente? Ahí está una de las claves. En realidad no son cambios radicales, uno llega a su nuevo proyecto con toda la experiencia que le ha aportado el antiguo, y con la sabiduría de los años, solo tiene que aplicar esos recursos a la nueva situación. Y seguir aprendiendo, porque esa es otra de las claves (hay muchas, de este tema podrían salir miles de posts, es muy amplio). Nunca dejar la formación, sea del tipo que sea. 

Tres apuntes más. El primero: los ingredientes clave que hacen que nuestra fórmula o cocktail sean únicos suelen ser nuestros recursos personales más que los intelectuales o profesionales aunque estos también son importantes, pero estos tienen que venir de serie. Suele ser nuestra actitud la que decanta la balanza.

El segundo apunte: como comentaba arriba, hay que ser auto-crítico y quitarse muchas vendas de los ojos a la hora de descartar las cosas para las que no valemos. Si eres bueno en arte y pésimo en números, podrás llegar a ser muy bueno en arte, con la práctica, la experiencia, la formación, pero probablemente nunca llegues a ser bueno y menos aún muy bueno, en números, y viceversa.

Por último, el tercer apunte. Dicen que para encontrar tu proyecto, tienes que averiguar qué hay en el espacio que comparten tus pasiones, tus habilidades y lo que puede llegar a ser rentable. Es decir, si trazas tres círculos con lo que te apasiona hacer y no te cansarías nunca, lo que sabes hacer de manera muy potente, y lo que puede llegar a venderse o pueden pagarte por ello, ese espacio es el que tienes que explorar a fondo. Piensa creativamente y diseña tu propio proyecto teniendo en cuenta que ese espacio tiene un sinfín de posibilidades y que es un espacio que puedes compartir con más gente. A veces nuestra fórmula se refuerza siendo una pieza de un equipo.

Resumiendo:

1. Descarta las cosas para las que no vales (esta es la parte fácil, de ahí el título). Las cosas más evidentes.

2. Quítate vendas o revisa tus creencias o las cosas que te han contado. Tanto para lo uno como para lo otro.

3. Añade y refuerza tu actitud personal a la ecuación o fórmula que te hace ser quien eres.

4. Explora el territorio que aparece cuando juntas tus pasiones, tus habilidades y lo que puede ser rentable.

5. Tu fórmula única se puede aplicar a un sinfín de proyectos, piensa creativamente y rodéate de gente si te hace falta, de personas que sumen.

Un último apunte: Hazlo, hazlo posible, prueba y vuelve a probar. Tu fórmula única la averiguarás sobre todo haciendo, probando una y otra vez.

Y como comentábamos en redes el otro día: haz cosas porque sí, porque te gustan, aunque supuestamente no valgas para ello, eso también forma parte de tu actitud ante la vida.

 

17 respuestas a Sé para qué no valgo pero no sé para qué valgo

  1. 1
    Heva dice:

    Día de reflexión entonces ;)
    Feliz domingo mi niña!!!

  2. 3
    sonia dice:

    Como me gustan estas reflexiones de domingo

  3. 4
    Sara dice:

    Haz cosas porque sí, aunque creas que no sirves para eso, podemos sorprendernos a nosotros mismos del resultado. Nunca es tarde para redescubrirnos. La vida es una búsqueda incesante

  4. 5
    Tatiana dice:

    Muy interesante, y además es verdad, tenemos que seguir aprendiendo siempre.
    Gracias.
    http://www.treintamasdiez.com

  5. 6
    Caroline dice:

    Me ha encantado el post de hoy, me estoy haciendo muy fan de las reflexiones de domingo. :) Yo hace mucho que empecé a creer que aquellos que triunfan en la vida es porque han sabido encontrar qué se les da bien y han sabido aprovecharlo al máximo. Como profe, creo que desde el cole también podemos ayudar a los niños a encontrar su camino ofreciéndoles diversidad de recursos para que encuentren aquello que se les da bien y de normal es lo que les hace felices. La enfermedad de la títulitis está ganando la batalla y ¿para qué? Si uno desea ser apicultor y se le da genial porque es un experto en abejas podrá triunfar, porque le encantará su profesión, su motivación no decaerá y no dejará de crecer nunca como persona. Antes que estar sometido en una profesión que no le aporta mucho aunque sea más estable, segura e incluso le resulte positivamente económica, ¿no? ¡Feliz domingo de reflexiones!

    • 7
      Cristina dice:

      Así es Carolina, siempre me hacía sufrir ya de joven cuando mis compañeros elegían carrera por lo que tiene salida, o porque no puedo entrar en las otras, o porque algo tendré que elegir. Así está plagado el mundo de gente en trabajos que no les apasionan, o gente desaprovechada que estaría mejor haciendo otras cosas. un abrazo!

  6. 8
    silvia dice:

    todo lo que cuentas también se puede aplicar a los chicos de 15 años en adelante que tienen que elegir que quieren ser de mayor… si para nosotros es difícil para ellos ni te cuento… y para los padres…como es mi caso… es horrible…que le aconsejas que sea lo que le gusta o que busque algo con futuro… y que es lo que tiene futuro hoy en día…???
    Mi conclusión es buscar lo que nos gusta y en lo que no se nos da mal… y luego luchar por conseguir un camino…
    Un domingo para pensar :)

  7. 9
    Silvia dice:

    Muy buena reflexión. Y, como dice el comentario anterior, muy aplicable a los adolescentes, a los que obligamos a elegir cada vez demasiado pronto qué quieren ser de mayores. Menos mal que estamos rodeados de personas que se han equivocado la primera vez y que han acertado de pleno después. Rectificar es de sabios.

    ¡Feliz domingo!

    http://dbelulasypiriposas.blogspot.com.es

  8. 10
    elena dice:

    Que gusto leerte…le entran a una unas ganas tremendas de cambiar el rumbo de su vida profesional.Gracias, gracias, gracias

  9. 11
    Pamuart dice:

    Que buen post, me cayó como anillo al dedo. Ya no me siento tan perro verde :)

  10. 12
    peripepa dice:

    como anillo al dedo me viene esta reflexión tuya en este momento de mi vida…

  11. 13
    SANDRA GOME dice:

    Gracias Cristina, cuando tienes treinta y muchos este post te invita a una reflexión !! Gracias :-)

  12. 14
    quintivichy dice:

    Uff…hay que ser de valiente… Yo admiro a esas personas que como tú dices, paran de hacer lo que llevan años haciendo y se lían la manta a la cabeza y cambian el rumbo de sus vidas. Yo creo que llega una edad que dices: ahora o nunca. Y para eso hay que ser supervaliente, sobre todo si tienes una vida más o menos estable y fundamentalmente con hijos. Los hijos te tiran para atrás y otras veces todo lo contrario, te animan al cambio.
    Yo sigo sin verlo claro, por eso voy a intentar compaginar mi trabajo-trabajo con mi hobby-pasión, a ver qué sale.
    Un abrazo!

  13. Pingback: Año nuevo, propósitos nuevos |

  14. 16
    Ingrid dice:

    Totalmente de acuerdo, ojalá algun dia sea una realidad para todos!

  15. 17
    charo dice:

    Hola Cristina, me ha encantado tu artículo. Soy orientadora en un instituto de educación secundaria y me encantaría poder enlazar tu artículo para mis alumnos en el blog de orientación del centro. ¿ me das permiso?

Responder a charo Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>