Archivo de la etiqueta: escuela

Horizonte: cambio de paradigma en la escuela

01_kireei_5_coaner

 

Ya hemos iniciado el curso, tanto los alumnos y los profesores como los padres, todos somos parte de la educación, todos estamos en el mismo barco.

En Kireei iniciamos hace un tiempo una serie de posts que querían transmitir la necesidad de un cambio de paradigma escolar. Este año estamos metidas en un proyecto que verá la luz en el futuro, no sabemos cuando porque nuestro calendario está muy justo de espacio y tiempo para trabajarlo pero no por eso queremos tirar la toalla, y aunque tardemos un año entero lo queremos sacar adelante. Es un proyecto informativo sobre el cambio de paradigma escolar.

Quizás sea el mejor momento, estamos viendo ya brotes verdes en muchos centros de enseñanza y cada vez el colectivo entero está más concienciado en la idea de que hace falta un cambio rotundo, sobre todo de mentalidad.

En las próximas semanas habrá algunos posts sobre temas de educación, no todos los domingos, pero sí algunos. Pensamos que es un tema que puede y debe interesarle a todo el mundo, lo que digamos sobre educación en realidad transciende mucho más allá, porque un cambio de mentalidad cruza transversalmente todas las facetas de nuestra vida.

Os animo a revisitar el post que publicamos hace un tiempo: LA ESCUELA DESEADA, con texto de Boris Mir e ilustraciones de Coaner, las ilustraciones que veis en este post de hoy y que tantas escuelas nos han pedido para imprimírselas y ponerlas en sus espacios escolares.

Este año tengo media jornada con grupo de 2º, 3º y 4ª de ESO y voy a empezar el primer trimestre con ellos trabajando un proyecto, que si puedo documentaré y lo compartiré con vosotros de alguna manera. El tema del proyecto son los animales, aún lo tengo “en construcción” pero estas son algunas de las consideraciones que hago antes de empezar. Por si os pueden servir.

 1. El proyecto es auto-dirigido, el alumno ha de asumir que la producción del proyecto es cosa suya y hacerse responsable. Lo importante del proyecto es empezar a trabajar de otra manera, más autónoma, menos guiada, más creativa. 

2. El éxito del proyecto pasa por ser motivador, si les gusta y les motiva trabajarlo tenemos mucho ganado. Para ser motivador no es suficiente elegir un tema que les guste. También les tiene que gustar el clima dentro del aula, la manera de trabajar, también han de generar sus propios estilos de trabajo porque solo así se sentirán en linea con su afinidad y motivación. Los profesores tenemos que dejar espacio para distintas maneras de trabajar y distintas propuestas.

3. En el aula se permitirá la libre circulación, levantarse, sentarse, agruparse en pequeños grupos, trabajar a ratos en solitario, facilitar la cooperación. En la vida real se funciona así y el aula no tiene que ser un espacio ajeno a la vida real.

4. El profesor es facilitador, no es el único generador de conocimientos, los contenidos se han de buscar, el alumno ha de obtener los recursos allá donde estén. El alumno ha de buscar la ayuda del profesor cuando realmente la necesite y el profesor no tiene que avanzar ayuda si no se necesita.

5. Cada día cada alumno se hará responsable de hacer una cantidad de trabajo, que no tiene porqué ser la misma cantidad que todos los demás, ni el mismo tipo de producción. Cada alumno irá a su propio ritmo pero irá.

6. Habrá un Cuaderno de proyecto en el que el alumno anotará lo que hace cada día y lo que piensa hacer al día siguiente.

7. En las primeras etapas del proyecto las producciones serán cortas y sencillas, y poco a poco se irán haciendo mas largas y complejas conforme se superen las fases anteriores. No necesitamos llegar todos al mismo sitio pero necesitamos todos llegar.

8. Al final del proyecto se habrá producido un dossier individual que reflejará lo que cada uno ha aprendido, pero el trabajo diario podrá ser en pequeño grupo, por parejas o en gran grupo.

9. Habrá variedad en las producciones: escritas, orales, audivisuales. Cada uno ha de encontrar el medio en el que mejor se expresa.

10. El buen clima en el aula siempre primará sobre cualquier otra consideración. Ante cualquier conflicto se le dará solución siempre antes de seguir con el desarrollo académico de la actividad.

El trabajo por proyectos ha de darle la vuelta a la mentalidad que rige las clases tradicionales. No sirve simplemente cambiar el tipo de trabajo, es necesario también cambiar la mentalidad.

Feliz curso!

 

02_kireei_5_coaner_765 03_kireei_5_coaner_765 04_kireei_5_coaner_765 05_kireei_5_coaner_765

 

 

Estonoesunaescuela.org

10-1-2016 23.1.1 5

 

 Estonoesunaescuela.org es un proyecto muy interesante que está en fase de crowdfunding para poder producir un documental en el que se muestra un tipo de espacios educativos donde el aprendizaje se describe como juego, descubrimiento y emoción. 

Te invitamos a un viaje. Un viaje geográfico, con nuestras bicis plegables, dos remolques y una bebé de dos años, en el que vamos a recorrer y filmar escuelas donde el aprendizaje es juego, emoción, descubrimiento, placer. Pero si decides venir, esperamos que este camino sea para ti también un viaje interior, de regreso a nuestra infancia, que nos ayude a mirar de nuevo el mundo con los ojos del niño o niña que fuimos, y a recuperar algo que quizás creíamos perdido, olvidado entre las cuatro paredes de un aula.

Después de este viaje se prepara el documental “Corriendo por las olas”, un documento que pienso que vale mucho la pena poder visualizar para conocer otras realidades educativas, que nos dan muchas pistas de cómo mejorar e innovar en el terreno escolar. 

Yo ya he colaborado para hacer realidad este bonito proyecto. Podéis colaborar aquí.

 

10-1-2016 23.1.43 1

 

10-1-2016 23.1.46 2

 

10-1-2016 23.1.51 3

¿Lo académico o lo emocional?

coaner-kireei

Ilustración de Coaner

 

Creo que nos os descubro nada si os digo que en el aula hace falta atender ambas cosas, tanto lo académico como lo emocional, pero creo que sí que puedo aportar reflexión si os digo que siempre, siempre, siempre, hay que atender lo emocional primero, porque solo entonces podemos los profesores (y los niños) hacer algo académico en clase.

Miento. Hacer algo académico en clase se puede aunque no se atienda la parte emocional, de hecho, es lo que hacemos la mayoría de las veces, llegar a clase, soltar la lección, asegurarnos de que los niños se ajustan a las normas de convivencia establecidas y zanjamos así día tras día. 

Pero hacer esto día tras día, aunque sí que lleva a algunos alumnos a aprender cosas, y pasar exámenes está muy lejos de lo que considero necesario que ocurra en un aula y que ocurra en las escuelas en general. 

Para ponerlo más gráfico, este año en el instituto donde trabajo tengo un grupo de los que se consideran complicado, complejo, difícil, variopinto, con muchas casuísticas, con muchos niños con actitudes que dificultan la tranquila exposición de una lección “ortodoxa”.

Pienso que siempre se ha de hacer esto, pero en grupos así todavía más: ATENDER LO EMOCIONAL, continuamente, sin tregua. Estos grupos cambian totalmente cuando los tratas con afectividad, empatía, escucha. Cuando haces esto ocurre lo que comunmente se conoce como “metértelos en el bolsillo”. Y nunca nada es de color rosa, hoy los tienes en el bolsillo y mañana se salen de el, pero es el único camino, para conseguir “hacer” algo académico.

En los dos meses que les doy clase hemos pasado de la tensión continua del principio, donde ha habido incluso peleas, gritos, y malos rollos, a llevarse entre ellos mucho mejor, eso para empezar. Conmigo también. Y académicamente, estoy consiguiendo que trabajen, no por acatar mi autoridad “legal” sino por autoridad “moral”. Cuando el profesor es amable contigo, firme sin ser duro, empático sin querer ser “colega” el alumno se comporta mucho mejor y no lo hace a la fuerza, o por evitar ser amonestado, lo hace porque así siente que tiene que hacerlo, porque es lo natural, es una causa-efecto. Si sonríes te sonríen, si escuchas te escuchan, si les hablas de tu a tu, te hablan de tu a tu, etc. La escuela no debería ser un “nosotros contra ellos”.

Es difícil gestionar una clase así. Dejarles libertad de movimiento, trabajar a su ritmo, dejarles sentarse donde quieran, con quien quieran, en grupo, individualmente, dejarles elegir ahora venir a sentarse a mi lado para practicar “speaking”, ahora seguir con las tareas escritas. La clase es un gran “jaleo”, y muchas veces no saben dónde está el límite porque su percepción es la de “en esta clase no nos amonestan ni nos ponen límites” pero ahora hay sonrisas, hay ganas de aprender, hay abrazos, y buen rollo entre todos.

Y así, con lo emocional medio resuelto, lo académico también se medio resuelve. Esperemos que para resolverlo del todo cambie la escuela de manera profunda, tengamos más recursos para atender toda la diversidad, más recursos para poder plantear las clases de otra manera y tener la logística adecuada para poder hacerlo.

Para que cambie la escuela es necesario un cambio de mentalidad más que nada, un cambio profundo en la manera de VER la escuela, en la mirada hacia la escuela y el aporte necesario desde la administración para hacer ese cambio posible. 

 

No t’aturis

NO T’ATURIS – Per què fer-te mecenes? from Camille Zonca Produccions on Vimeo.

“El curso más difícil; el reto más grande. Retrato de un grupo de adolescentes que cursan segundo de bachillerato en un instituto público del Raval, en Barcelona. Como el barrio, conforman un mosaico de culturas y procedencias diversas. Será un año lleno de dificultades, esfuerzos y esperanzas.”
Así se presenta le proyecto “No t’aturis”, un documental en proceso de edición que necesita de nuestra ayuda para conseguir la mejor factura posible y llegar a cuanta más gente mejor con una excelente presentación y acabado. Además de su emisión en televisión, el documental pretende entrar en las aulas acompañado de una guía pedagógica que lo convierta en una herramienta didáctica, un estímulo al debate y participación de los jóvenes.
El documental retrata el curso de segundo de bachillerato de cuatro alumnos del Instituto Milà i Fontanals, del barrio del Raval de Barcelona. Es un instituto con un proyecto muy interesante, orientado a la excelencia educativa, con un altísimo número de alumnos inmigrantes y situado en una zona urbana con graves problemas de exclusión social. Los protagonistas no son actores sino cuatro alumnos con situaciones vitales, económicas y familiares diversas, que tienen sueños por cumplir y muchos obstáculos en su camino.
Os invito a ver el vídeo, donde se explica el proyecto y se presenta un trailer del documental (con subtítulos en castellano,) y a contribuir al verkami para que pueda hacerse realidad.

Maestros, artículo de Elena Ferro para Kireei 7

La siguiente es una introducción del artículo MAESTROS publicado en Kireei 7, escrito por Elena Ferro y diseñado e ilustrado por Rocío Mejías (Ciofont). En nuevos posts iremos publicando la aportación que nos han brindado todos los profesores que han colaborado en este precioso y profundo artículo. Desde Kireei les enviamos un millón de gracias por transmitirnos su visión de cómo es y cómo debería ser la escuela.

 

maestros

 

La escuela es mucho más que un edificio. Sin embargo, cuando pensamos en la escuela es posible que no vayamos mucho más allá. “Es un edificio en el que hay alumnos y maestros, donde se enseña (¿el qué?)”.
Del mismo modo que se recrimina a docentes y administraciones que a menudo traten a los alumnos como si fueran un simple número, la sociedad tiende a pensar en los maestros como individuos estereotipados e intercambiables (punto este último que parece suscribir la Administración a tenor del sistema de provisión de puestos docentes vigente).
Familias, alumnos y docentes no son roles, son individuos con historia, ideología, sentimientos y preocupaciones, tejiendo una red de relaciones humanas entre ellos y con su entorno que determinará el contexto en el que se realizará el aprendizaje.
¿Y cuál es el papel del maestro en ese contexto? Quiero dejar de hablar del rol del maestro en genérico y no se me ha ocurrido nada mejor que empezar a hablar de maestros concretos. Es cierto que mi elección no es inocente. Los cinco docentes que os voy a presentar han sido escogidos porque me gustaría trabajar con ellos o tenerlos en la escuela de mis hijos. Están jubilados o en activo, cuentan con amplia experiencia o inician su carrera, son de primaria o de secundaria, hombres y mujeres. Os invito a conocerlos y a ver la escuela a través de su mirada.

maestros4

Carme Alemany
“Incluso en las peores condiciones siempre han existido buenos maestros y buenas escuelas; una cosa es el sistema y otra los profesionales.”
“Es muy difícil formar equipos coherentes y luchadores cambiando cada curso una gran parte del personal.”

Joan Girona
“En cada ciudad hay un centro gueto donde se reúnen todas las familias en riesgo de marginación social.”
“Los maestros también son ciudadanos que deben implicarse en el cambio para transformar las condiciones sociales.”

Manel Guzmán
“En el saco de las pedagogías “alternativas” hay modelos diametralmente opuestos, incluso en cuanto a finalidades educativas y sociales.”
“La educación es un acto vivo, dinámico y orgánico, que tiene lugar en la primera línea de fuego: el aula.”

Sergi del Moral
“Las escuelas son lugares maravillosos: por difíciles que sean las circunstancias, son espacios llenos de vida, de pequeñas personas con ganas de crecer y de aprender.”
“Los cambios que me interesan no son necesarios para el futuro, ¡lo son ahora!”

Begonya Folch
“El sistema, obsoleto, ya se habría derrumbado hace tiempo si no fuera por los maestros que salvan cada día a la escuela del naufragio.”
“Aprender duele, es abandonar una zona segura y confortable para adentrarse en lo desconocido. Y eso solo puede hacerse si se alimenta de confianza.”
“El profesor debe ser un creador de condiciones y necesidades, porque es de la necesidad de donde surge el aprendizaje.”

 

maestros3

Los discursos no nos salvarán

Los discursos no nos salvaran 1

 

Harto de sir Ken Robinson se manifestaba el otro día en twitter un profesor de secundaria al que admiro mucho por su labor y compromiso. Enseguida surgieron voces sorprendidas. “¿Cómo? ¿Por qué criticas a Ken Robinson? ¡A mi me abrió los ojos.”

Lo cierto que no es la primera vez que noto señales de esta insatisfacción y agotamiento entre los docentes, sobre todo entre aquellos que llevan tiempo planteándose cambios. No me refiero a una crítica personalizada en Ken Robinson sinó a una más general, que denuncia el exceso de teóricos que nos muestran lo mal que está la educación y la necesidad de abordar cambios genéricos, normalmente todo envuelto en un bonito discurso con palabras grandilocuentes y frases “para compartir en Facebook”. Algunos son gurús que hablan sin fundamento. Otros, como creo que es el caso de sir Ken Robinson, sí saben de lo que hablan y son útiles para despertar consciencias. Pero una vez abiertos los ojos… “¿qué hacemos?, ¿cómo lo hacemos?”, esa es la pregunta crucial.

Decir “qué mal está todo” y “necesitamos una escuela creativa, que prepare para aprender durante toda la vida” es fácil. Lo difícil es cómo hacerlo.
Tengo la sensación de que muchísima gente cree que para hacerlo realidad basta con hacer “algo diferente”. Que cualquier “escuela alternativa” es mejor que la tradicional. Que el cambio es bueno en sí mismo. Veo a muchos profesionales incorporar creencias y preferencias personales a su práctica diaria, sin tener en cuenta la realidad social en la que trabajan o los resultados obtenidos. Veo a familias demandando soluciones individuales sin tener en cuenta el impacto colectivo. Veo a administraciones oscilando entre la rigidez y el “parcheo” del sistema. Intentando evitar cambios y, a la vez, dando algunos palos de ciego por si acaso aciertan la piñata y cae el premio gordo. Veo cursos de formación para docentes que predican las bondades de una manera diferente de enseñar… enseñando con el sistema de lección magistral desde una tarima. Y me veo a mi misma, en este momento, haciendo lo mismo que empezaba denunciando: “¡qué mal está todo!”.

Por suerte hay algunas personas que han decidido dar un paso más, centrarse en la acción y no en el discurso. Resolver problemas concretos en vez de simplemente enunciarlos y dejarlos melancólicamente en el aire por si se arreglan por arte de magia. A modo de excelente ejemplo os invito a conocer la experiencia del #betacamp, que tuvo lugar este verano durante cuatro días en una casa de colonias. Una formación para docentes, protagonizada por docentes, centrada en los intereses de cada uno de los participantes y que basa el crecimiento profesional en una relación horizontal entre aprendices, que promueve la colaboración y el aprendizaje entre iguales. Es decir, hacer lo que se predica. Podéis leer el relato de Abraham de la Fuente (en castellano) o el de Sergi del Moral (en catalán) si os interesa conocer la experiencia de primera mano.

En mi opinión, para el cambio educativo hacen falta dos cosas:

1. Docentes que lleven la renovación a pie de aula (no docentes de grandes discursos en twitter y práctica corriente en el aula). Esos docentes se unirán en red a otros, aprenderán entre iguales y compartirán sus experiencias, o no lo conseguirán solos.

2. Familias que además de buscar la mejor solución inmediata para sus hijos tengan mirada larga y conciencia colectiva. Que piensen no solamente en la formación de sus hijos sino también en la sociedad del futuro en la que tendrán que vivir y que, evidentemente, estará condicionada por la educación que reciban todos los niños del presente.

Yo lo tengo claro: dado que los discursos no nos salvarán, menos discursos y más betacamp.