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Carteles de cine. La nouvelle vague

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Truffaut, Chabrol, Godard, Rohmer, Malle, Vadim son nombres (apellidos, más bien) de directores que os resultarán conocidos si empezasteis a ver cine francés hacia las décadas de los 60 y 70 o si lo habéis descubierto más tarde. Cine de autor se llama ahora. Alexandre Astruc lo definió de esta manera: Si el escritor escribe con una pluma o un bolígrafo, el director escribe con la cámara. Con este enfoque (nunca mejor dicho) se sentaron las bases para el cine visto como arte, como manifestación de un estilo e ideas personales. Por eso me gustan tanto estas películas. Esta es una selección de carteles que he ido recopilando, pero hay muchos más, incluso distintos carteles de una misma película. Dicen que La nouvelle vague no existió como grupo sólido, que simplemente confluyeron de manera orgánica una serie de autores que querían hacer las cosas de otra manera. Es lo que suele pasar con las tendencias, la historia es de natural reduccionista y engloba bajo etiquetas lo que no nace de manera estructurada sino que va ocurriendo de manera simultanea y con afinidades en un momento del tiempo. Vale la pena volver a disfrutar de este cine.

 

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Minuscule

Mi amiga Mónica me pasó hace un tiempo un enlace a los episodios de Minuscule, esta serie francesa de breves capítulos en que las imágenes reales se combinan con insectos en 3D, y desde entonces mis hijos me piden verlos muy a menudo. Ha recibido varios premios, lo que no es de extrañar. Mirad a modo de introducción este video (hay más en youtube y también en la web).

 


 

Summer (El verano de Kikujiro)

 

El verano de Kikujiro (Kikurijo no natsu) es una película del director japonés Takeshi Kitano, de 1998, que discurre entre la comedia y el drama. Explica la historia de Masao, un niño de nueve años que pasa las vacaciones de verano con su abuela. Aburrido, Masao decide ir en busca de su madre en compañía del marido de una amiga de su abuela, un antiguo yakuza llamado Kikujiro…

Pero hoy no vamos a hacer una reseña de esta película, solo se trataba de una introducción para la magnífica banda sonora de la misma, obra de Joe Hisaishi. El mismo compositor interpreta aquí la pieza titulada Summer (Verano). ¡Que la disfrutéis!

 

 

 Summer (de la BSO Kikujiro no natsu), de Joe Hisaishi, en youtube.

 

Chaplin

 

 

Cuando en youtube veo un video con la coletilla "tribute", desconfío por sistema. Suele haber una edición estridente de fotografías de diversa calidad acompañadas de una música totalmente inadecuada (bajo mi punto de vista, claro). Pero esta vez tengo que reconocer un buen trabajo: este tributo a Chaplin se compone de una sencilla sucesión de escenas de sus películas (entre las cuales se encuentran momentos indispensables en la historia del cine) acompañadas de la música de esas mismas películas (parte de esa música, compuesta por el propio Chaplin).

Tengo las películas de Charles Chaplin en casa y periódicamente necesito volver a verlas. No es la primera vez que lo comento aquí, ya lo hice al hablaros de Smile, pero no me importa repetir. Charles Chaplin lo vale.

 

 

 

 

 

Primera parte:

 

Segunda parte:

 

Ambos videos, del canal youtube de Linlymes.

 

25 películas para (volver a) ver en Navidad

Las vacaciones navideñas pueden ser una ocasión para viajar, pero la mayoría de la gente suele pasar estos días en familia y la climatología invita a estar largos ratos en casa. Estos momentos son ideales para leer, escuchar música, cocinar, hacer manualidades, charlar con una taza calentita en las manos, mirar por la ventana o, simplemente, relajarse. Una de mis ocupaciones preferidas en estas ocasiones es sentarme en el sofá con una buena manta y ver alguna película, con la luz muy bajita y en buena compañía. Aunque no hay restricción en cuanto a géneros o épocas, y lo mejor es que cada uno mire lo que más le guste, no me he podido resistir a dejar constancia de algunas sugerencias (mis compañeros de Kireei me han ayudado con la selección, y lo hemos dejado en 25 pero podíamos haber llegado tranquilamente a 100).

 

Lo primero que a todo el mundo se le ocurre son los clásicos navideños de toda la vida, recomendamos estos tres, que para nosotros son los mejores:

 

 

¡Qué bello es vivir! (It’s a Wonderful Life). Frank Capra (1946).  Un maravilloso cuento de Navidad con el inolvidable James Stewart.

Cuento de Navidad (Scrooge, A Christmas Carol). Brian Desmond Hurst (1951). La adaptación clásica de la novela de Charles Dickens.

Plácido. Luis García Berlanga (1961). Comedia costumbrista, ácida y sarcástica. Una obra maestra.

 

Será por la nostalgia, será por las ganas de ver la vida desde una óptica amable y alegre, pero las comedias románticas de finales de los 30 y de los 40 son muy apetecibles en estas fechas. Mi pequeño homenaje a Cary Grant y Katherine Hepburn (y, además, en la segunda aparece James Stewart, que ganó un Oscar por ese papel).

 

 

La fiera de mi niña (Bringing Up Baby). Howard Hawks (1938). Disparatada comedia con un paleontólogo despistado a punto de casarse y una joven caprichosa y manipuladora que tiene como mascota un leopardo. "Todo te lo puedo dar, menos el amor, baby".

Historias de Filadelfia (The Philadelphia Story). George Cukor (1940). Un ex-marido aparece en casa de su mujer justo un par de días antes de que esta se vuelva a casar. Una comedia elegante e inteligente.

 

Siguiendo el hilo de la comedia, pero esta vez desde una óptica diferente: el humor, la ternura, la crítica y cierta tendencia a asomarse al drama, en estas dos obras maestras de Chaplin y Lubitsch:

 

 

Luces de la ciudad (City Lights). Charles Chaplin (1931). Las peripecias de un vagabundo para ayudar a una chica ciega de la que se ha enamorado. Mi preferida de Chaplin.

Ser o no ser (To Be or Not to Be). Ernst Lubitsch (1942). Una corrosiva sátira antinazi, con memorables escenas y discursos geniales.

 
No podemos olvidarnos de los musicales clásicos. Ver bailar a Gene Kelly, Fred Astaire o Cyd Charisse levanta el ánimo a cualquiera.
 
 
Un americano en París (An American in Paris). Vincente Minnelli (1951). El argumento es lo de menos, en este París colorista en el que un artista americano se debate entre dos amores.
 
Cantando bajo la lluvia (Singin’ in the Rain). Stanley Donen, Gene Kelly (1952). Se considera el mejor musical de todos los tiempos. Es divertida, entretenida y sus números musicales, magistrales.
 
Melodías de Broadway (The Band Wagon). Vincente Minnelli (1953). Solamente por la pareja protagonista, ya vale la pena verla.

 

 Otro tipo de musical, no tan enérgico, pero encantador.

 
 
Sonrisas y lágrimas (The Sound of Music). Robert Wise (1965). Un bonito musical con algunas canciones inolvidables. Tiene su encanto, sin duda.
 
Mary Poppins. Robert Stevenson (1940). Es un clásico, muy indicado para ver con niños. Algunas escenas memorables.
 
El mago de Oz (The Wizard of Oz). Victor Fleming (1939). Uno de mis musicales preferidos. Una magistral adaptación de la obra de Frank L. Baum.
 
 
Y ya que hemos llegado a películas pensadas para un público infantil (aunque son estupendas para verlas de mayores, y muchas de las que he comentado para mayores también las pueden ver los niños), he aquí dos clásicos de diferente factura:
 
 
 
Peter Pan. Geronimi, Luske, Jackson (1953). Uno de los clásicos de Disney y, en mi opinión, uno de los mejores.
 
Las aventuras de Pinocho (Le avventure di Pinocchio). Luigi Comencini (1972). Versión de uno de los padres de la comedia italiana.
 
 
Y como ya hemos metido un pie en el terreno de la aventura, vamos a meter los dos de lleno con aquellos clásicos de sábado por la tarde que amenizaron nuestra infancia: el bigote de Errol Flynn, las piruetas de Burt Lancaster, aquellos inolvidables duelos con espada…
 
 
 
El temible burlón (The Crimson Pirate). Robert Siodmak (1952). Un clásico del cine de piratas, lleno de acrobacias.
 
Robin de los bosques (The Adventures of Robin Hood). Michael Curtiz, William Keighley (1938). La mejor versión de Robin Hood, espectacular, divertido, imprescindible. Y el mejor Robin Hood, pese a sus medias verdes.
 
Scaramouche. George Sidney (1952). Aventuras de espadachines en la Francia del siglo XVIII.
 
 
A la aventura le añadimos fantasía, humor y ternura, y…
 
 
La princesa prometida (The princess Bride). Rob Reiner (1987). Un cuento medieval lleno de humor y con un guión inspirado, especialmente en la parte del inefable Iñigo Montoya. 
 
Willow. Ron Howard (1988). Un cuento de espada y brujería, con una banda sonora preciosa. Me trae muy buenos recuerdos y la veo de vez en cuando, nunca me cansa.
 
Eduardo manostijeras (Edward Scissorhands). Tim Burton (1990). Es una obra maestra del cine moderno, un cuento de Navidad contemporáneo, fantástico y lleno de esa ternura sombría que caracteriza a Burton. No podía faltar.
 
 
Cambiando un poco de tercio, pero sin alejarnos de los años 80, que ya hemos visitado con La princesa prometida y Willow, tres películas que no se dan aires de importancia, humildes entretenimientos de domingo por la tarde pero que, sin duda, marcaron la adolescencia de los que tuvimos 15 años en la década de los 80. Fantasía, ciencia ficción con revival incluido, y mucha acción.
 
 
Gremlins. Joe Dante (1984). Divertida y con algunas referencias cinéfilas.
 
Regreso al futuro (Back to the Future). Robert Zemeckis (1985). Esto sí que es cine de adolescentes, ¡incluso tiene un buen guión!
 
La jungla de cristal (Die Hard). John McTiernan (1988). Acción, acción y más acción. Pero resiste el paso del tiempo y, al contrario que muchas de sus imitadoras, es una buena película. Además, pasa en Navidad.
 
La última película que hemos escogido está ambientada en invierno (aunque no en Navidad) pero, no sabemos por qué, nos apetece mucho volver a verla en estas fechas. Se trata de una comedia de los 90, muy divertida, con un buen guión y creemos que no está lo suficientemente valorada.
 
 
Atrapado en el tiempo (Groundhog Day). Harold Ramis (1993).

 

Esta selección no representa lo que consideramos "las mejores películas de todos los tiempos", aunque algunas de ellas sí lo merecen, sino únicamente algunas de las películas que nos apetece ver ahora y que creemos recomendables. ¿Y a vosotros, qué os apetece ver en estas fechas?

 

Smile

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Las vacaciones son ideales para revisar los clásicos y revivir buenos momentos de cine. Uno de mis ciclos caseros preferidos son las películas de Charles Chaplin, obras que resisten el paso del tiempo porque su sentido del humor sigue siendo plenamente vigente. La ironía, la sensibilidad, la ingenuidad de sus personajes frente a un mundo hostil, la esperanza… Para mi, Chaplin es el mejor cineasta de todos los tiempos, y además resulta una excelente puerta de entrada en el mundo del cine para los niños, que se identifican rápidamente con Charlot y sus tropiezos.

Parte de su genio como cineasta y de su sensiblidad se traduce en forma de música: Smile es una pieza compuesta por el mismo Chaplin para su película Tiempos Modernos, un canto a la esperanza, a sonreir pese a la adversidad, una melodía agridulce.

Este es el final de la película, con la canción como parte de la banda sonora:

 

 

La canción ha sido versionada en múltiples ocasiones. Una de las versiones más conocidas es la de Michael Jackson, disfrutadla aquí junto con fragmentos de las películas de Charles Chaplin: