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Viento del este, viento del oeste

 

Lolita Blahnik eligió Viento del este, viento del oeste como nombre para su blog por varios motivos. Por una parte Pearl S. Buck, la autora de este clásico, es la escritora preferida de su madre, por otra porque muchas de sus novelas tratan sobre las diferencias entre Oriente y Occidente y a ella le apasiona lo oriental, y finalmente porque el título de esta novela se adapta bien a lo que ella hace, tomar cosas de aquí y de allá y probarlas en casa.

 

 

La primera vez que aterricé en el blog de Lolita vi esta imagen y recuerdo que se la enseñé a mis compañeras de inmediato, de tanto que me gustó. No se si la composición fue casual o estudiada, no importa, de las dos maneras tiene mérito. Es original, divertida, tierna e incluso poética. Una foto que dice mucho de su autora, una persona que desde que recuerda siempre ha tejido, cosido, pintado… junto a los demás niños de su familia. De la mano de su madre, o de su tía, todos recibieron el mejor regalo, el de dar rienda suelta a la imaginación y plasmarlo en forma de acuarela, plastelina, costura, papiroflexia, etc. Todos los primos han acabado siendo de alguna manera u otra creativos.

 

 

 

 

 

Esta colcha también me encantó, está hecha con retales de Ikea, y acolchada a mano. La tuvo 8 meses en danza y muchas veces estuvo a punto de tirar la toalla e irse a Zara Home a comprarse una hecha pero, por suerte, venció su disciplina y deseo de hacerlo ella misma.

 

 

 

Otra de las constantes de su blog son las comidas, desayunos, almuerzos, panes, pasteles… se ve todo muy rico y se percibe el mimo y gusto por la cocina que tiene Lolita.

Pero lo que más abunda es el ganchillo y el punto. Bucear por este blog significa sumergirte en el mundo de la lana, el crochet, de tabis (calcetines tradicionales japoneses), chales de punto, swapetines, the joy of the knitter… todo este mundo me provoca curiosidad, admiración y envidia a partes iguales.

Lolita lleva 4 años escribiendo este blog, como "forma de ejercitar la creatividad, de conocer a un montón de personas que comparten intereses comunes, intercambiar conocimientos, aprender y atreverse a hacer cosas que ni pensabas que eras capaz de hacer. Integrarte en la comunidad bloguera te abre las puertas a un mundo sin limites en cuanto a conocimientos y recursos "crafties".  Eso sin contar a la gente que he tenido la suerte de conocer a traves del blog, me refiero a las chicas de Las Palmas Knits, el grupo "físico" con el que me reuno a tejer un par de veces al mes. Comprenden perfectamente que cuando visito otras ciudades haga una batida por las lanerias del lugar o que me lleve algo para tejer en el avión, incluso no me mirarían como si estuviese loca si decidiese adoptar una oveja merina, es reconfortante encontrar gente a la que le mueve lo mismo que tú!." Comparto al 100 % esta visión de la blog-esfera, y me parece un hecho extraordinario, como pocos.

  

 

 

Cierro este paseo por Viento del este, viento del oeste con Poppy, porque me parece absolutamente adorable, mirad los detalles, ¡qué preciosidad!. Pienso que esta muñeca representa muy bien la pasión de Lolita por la creatividad, el compañerismo, el gusto por hacer de su hogar su paraíso personal. Gracias, Lolita, por hacernos partícipes de tu mundo.

 

             

           

 

 

Algunas cosas bellas… para niños

  

Zapatitos de bebé de Maïta.

 

 Ratoncitos guardadientes de Confetti. Gracias, Angie!

 

 

             

 

Musis de Mar de color.

 

 

Patucos de ganchillo de Altra Vegada.

 

 

Tutorial para hacer una oveja Shaun de Craft Passion.

 

  

Sarah Applebaum

Nunca imaginé que con ganchillo, esa labor que mi abuela hacía con tanta devoción cuando yo era una niña, se llegarían algun día a montar instalaciones artísticas de vanguardia, como las que os muestro. Sarah Applebaum es la artífice de semejante orginalidad, una artista del crochet que construye estos mundos de fantasía a base de mantas y cojines. Solo me viene una palabra a la cabeza: alucinante.

 

 

 

 

 

 

 

 

Colcha colectiva

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Desde que hacemos Kireei os hemos hablado ya de varias iniciativas solidarias y hemos visto muchas más navegando por la red, pero ninguna nos hace tanta ilusión mostraros como la colcha colectiva de Hello Mizu. Laura y una legión de entusiastas tejedoras se embarcaron en este precioso proyecto a principios de año, con la gran ilusión de poder unir una de sus pasiones con una buena causa. Ya está terminada, como podéis ver en estas imágenes, y no puede ser más bonita. Ahora empieza la parte de recaudación de fondos para donarlos a la ONG Aldeas infantiles, organización que ha sido elegida entre todas para ser la destinataria del total recaudado a través de una rifa. Me voy corriendo a donar mis 5 euros y a empezar a imaginármela en el sofá de mi casa.

  

 

 

 

 

 

Duduá

 

 

Si buscamos uno de los puntos de referencia en el mundo de la creatividad y el DIY (do it yourself, hazlo tú mismo), deberemos aterrizar en Barcelona, en el casco antiguo, concretamente en la calle Rossic nº 6. Quizá ya habréis adivinado que se trata de Duduá. Era inevitable acabar hablando de esta tienda (que es mucho más que una simple tienda) ya que muchos de los artistas que hemos mencionado durante estos meses tienen sus productos a la venta allí, o se iniciaron en uno de sus talleres, o nos han hablado del proyecto con mucho entusiasmo.

 

 

 

 

Alícia abrió esta tienda en 2006, al darse cuenta de que en Barcelona había mucha gente creativa que no tenía un espacio en el que dar salida a sus obras, ya fuera para vender o simplemente para exponer. De este modo, con obras de sus amigos y con productos de los Estados Unidos (donde la tradición del producto hecho a mano ya hace tiempo que goza de gran popularidad y prestigio), Duduá abrió sus puertas. Con el tiempo ha podido incorporar muchos más objetos producidos en España y dar apoyo a los creadores locales. Además de estos productos artesanales, también ofrece fanzines, libros de pequeñas editoriales, y vinilos y CDs de sellos independientes. ¡Y también tiene autoservicio para hacer tus propias chapas!Todo son productos diferentes, originales y que justifican una visita a la escondida callejuela en la que se ubica Duduá. En su tienda online hay una muestra de los productos que ofrecen.

 

              

 

Pero la actividad de Duduá no acaba aquí. De hecho, Duduá organiza tantos cursos, talleres y eventos que una simple enumeración ¡sería demasiado larga para reproducirla aquí!
 

Haciendo un resumen, Duduá organiza:

- Talleres: de ganchillo freestyle y de amigurumi (en colaboración con All you knit is love), de muñecos de tela, de costura, de fieltro de lana moldeable, de encuadernación japonesa… Como dice Alícia, no hace falta ser un genio para hacer una cosa bonita, solamente una buena idea y un poco de gracia.

 

             

            

 

- Exposiciones mensuales: Ya han hecho más de 30 y han expuesto artistas, ilustradores, fotógrafos y diseñadores gráficos de aquí y de todo el mundo. Se trata de dar una oportunidad a gente joven que tiene dificultades para poder enseñar su trabajo.

 

 

              – Conciertos.

 

- El famoso concurso de pasteles de fantasía que Duduá organiza anualmente en el patio del convento de Sant Agustín, en la calle Comerç, que además cuenta con taller infantil de decoración de pasteles.

 

 

 

Y una cita para no olvidar: en diciembre, en la cripta de la librería La Central del Raval (calle Elisabets), organiza una feria craft: la primera edición de Festivalet, que tendrá lugar durante el sábado día 12 por la tarde y domingo 13 todo el día. Participarán Sirena con Jersey, Yohi & Olivia, Bukubuku, Caballo Ganador y Mia Accesorios, entre otros.

 

Con esta propuesta tan innovadora y la iniciativa e ilusión puestas en organizar todo tipo de actividades y eventos, no nos extraña que la acogida por parte del público y la prensa haya sido totalmente positiva. Os aconsejamos visitar su blog para poneros al corriente de su agenda.

 

 

Cubrejarrones

¿Cuántas veces os han regalado un jarrón horroroso que habéis guardado en un rincón por pena a deshaceros de el? ¿Y que me decís de la típica caída de jarrón con su consecuente rotura y pegado? Aquí tenéis la solución a estos dos dilemas existenciales: un pequeño proyecto craft.

Esta puede ser una buena idea para iniciarse en costura y utilizar alguna tela a la que le tengáis cariño. ¿Qué tal aprovechar alguna prenda de vestir a la que ya no le deis uso? Yo tengo algunas faldas que se transformarían en preciosos cubrejarrones. Probaré algún día.

 

Visto en howaboutorange.

 

Y a esta idea ni siquiera se le puede llamar proyecto pues consiste en enfundar el jarrón en un calcetín. Y mira que suelen quedar calcetines huérfanos en casa, ¿verdad?

 

 Visto en designsponge.

 

Y esta es la que más me ha gustado, aunque para esto tendré que esperar un poco a aprender a hacer ganchillo. Lo ha hecho handmaid liset, junto con un montón de maravillas más en crochet.