Todo empezó cuando me dí cuenta de que más de dos horas diarias en metro de camino hacia o de vuelta del trabajo era mucho tiempo al cabo del año. Así que decidí crear algo bonito en esos ratos, algo que, además, me ayudara a desconectar y a olvidarme del estrés. Y empecé a coser broches de fieltro. Después vinieron los complementos para el pelo y muchas tardes/noches de costura en un banco junto a la ventana. Cuento con la inestimable ayuda de un peque de 5 años al que le gusta recortar los trocitos que utilizo de relleno, un marido fotógrafo y un gato ronroneador.
“Azabache” sugiere algo hermoso, natural pero misterioso y poco común. Es lo que querría ofrecer: pequeños detalles realizados de forma artesanal, sin prisas. Me gusta lo manual, y por eso estos artículos están hechos con todo el tiempo y el cariño que merecen. Dicen que los cuervos andan siempre buscando cosas hermosas que llevarse a sus nidos. Quizá no debiéramos fiarnos del criterio de un pájaro, pero en cuanto se abrieron las puertas de esta tienda online se llenó de pájaros color azabache. Algo especial debe tener, porque eso no ocurre todos los días…
Esta es la bonita presentación de Azabache artesanía, broches hechos a mano con mucho cariño y puestos a la venta online en una bonita y profesional tienda. Lo cortés no quita lo valiente, como se suele decir. El mimo que se le pone a lo handmade está bien que llegue también al último eslabón de la cadena.



