Archivo de la etiqueta: mobiliario

Escritorio de herencia en habitación infantil

Cuando amueblamos una habitación infantil, normalmente pensamos en muebles nuevos, sean de uno u otro estilo. Sin embargo, como ya habíamos comentado en una entrada anterior sobre mobiliario escolar vintage, los muebles heredados (o de segunda mano) pueden ser también una buena solución.

 

En este caso, se trata de un escritorio que perteneció al abuelo de la niña que ahora lo usa. No hay duda de que, a parte de haber creado un bonito rincón, la historia del mueble es un valor añadido en si mismo. Cuando las cosas se fabrican para durar poco y ser rápidamente sustituidas, un objeto que atraviesa las décadas y las generaciones tiene su mérito.

 

 

Estanterías hechas con cajas

En una entrada anterior os mostrábamos una estantería hecha a partir del reciclaje de cajones. También nos entusiasmó el nuevo diseño de Ikea: Binjte.

Ahora hemos visto esta solución de almacenamiento que nos ha parecido genial, tan sencilla que resulta de hacer, aprovechando estas cajas de madera.

En ohdeedoh hemos encontrado este tutorial para llevar a cabo un proyecto muy similar a este.

 

 

Muebles para guardar cuentos

 

 

 

Nos encantan los libros y cuentos infantiles y nos parece una pena que no estén a la vista, algunas portadas son verdaderas obras de arte. Lo más común es guardarlos en estantes estilo librería pero creemos que estas piezas exquisitas merecen ser vistas. Hemos seleccionado unas cuantas ideas para este fin, muchas de ellas se pueden hacer fácilmente si alguien en la casa es aficionado al bricolaje: comprar listones de madera, material de ensamblaje y todo lo necesario, pintar y listo. Otra ventaja: los usuarios de estos libros, los niños, lo tienen mucho más fácil para acceder a ellos y volverlos a colocar. Visto en ohdeedoh.
 
 
           
            
                                                 Se venden en guidecrafts.
 
 

 

No sólo libros

Ahora mismo estoy en etapa de transición de una casa a otra y no tengo montada mi librería pero esta es mi manera de organizarla en el salón: no sólo libros sino también otros objetos decorativos, recuerdos, detalles, cerámica… Me gusta esta combinación, metáfora del día a día donde unas cosas siempre se solapan con otras. Hoy, día del libro, me apetecía mostrar esta manera de colocar los libros junto a otros bellos elementos cotidianos.
 

 

Estanterías flotantes

 

 

Me gusta mucho cómo quedan las estanterías flotantes, pero si no llevan soportes visibles suelen aguantar poco. En Ikea vi esta solución, que queda bastante bien y aguanta mucho peso.


 

Pero poner muchas y que queden bien rectas es una ardua tarea. Así que no me atrevería a llenar una pared con esto, y no quedaría otra que comprar las clásicas estanterías apoyadas en el suelo.

 

El señor Atkinson no se conformaba, él quería un sistema de estanterías resistente para guardar muchos libros, que no tocara el suelo para dar mayor sensación de amplitud y, sobre todo, que no le saliera astronómicamente caro. Así que se fue a una tienda de bricolaje y compró un sistema de estanterías metálicas, de esas que parecen pensadas para un garaje. Las baldas las puso de madera, y el estupendo resultado es el de la imagen inicial. Además de práctico y bonito tiene una ventaja adicional: las estanterías son regulables sin necesidad de hacer nuevos agujeros en la pared.

 

Entradas: correspondencia, llaves, móviles…

Llegamos a casa cargando con bolsas, carpetas, abrigos, paraguas… y ¿dónde dejamos todo antes de poder sentarnos a recuperar el aliento? Hemos encontrado dos soluciones para la correspondencia, los móviles, carteras y llaves que nos han gustado. La primera es ideal para quien considera que los objetos cotidianos no tienen por qué esconderse e incluso pueden resultar decorativos.

La segunda, para aquellas personas que prefieren tenerlo todo bien ordenado pero fuera de la vista.

Para conseguir estos ambientes, aquí os dejamos algunas sugerencias de la siempre socorrida tienda Ikea:

 

En otra entrada nos ocuparemos de quitarnos las chaquetas y los zapatos, dejar el bolso y los paraguas…